Philippe Bizot romperá el silencio del nuevo ciclo de Espacio Abierto
Experiencia. En las tres décadas que lleva sobre el escenario ha recorrido los cinco continentes
El primer Espacio Abierto de 2005 será en silencio. El mimo francés Philippe
Bizot está de vuelta en Santa Cruz de la Sierra y ofrecerá una función en el
Diario Mayor. El ciclo cultural organizado por EL DEBER y auspiciado por el
banco Santa Cruz, Grupo Santander Central Hispano regresa con 30 años de
silencio, la obra a través de la cual Bizot desanda todo el camino recorrido. La
actuación tendrá lugar este miércoles a las 20:00 en el salón Pedro y Rosa del
diario EL DEBER (avenida El Trompillo 1144).
Este espectáculo es un recorrido del mimo por toda su carrera, celebrando sus
tres décadas en el escenario.
Bizot realizó giras en Francia, España, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda,
Polonia, China, Japón, India, Tailandia, Australia, México, Cuba y muchos otros
países, pero le tiene un cariño especial a Bolivia, que se refleja en su eterno
retorno.
Esta obra es también un paseo de todas sus antiguas historias. Revisará
fragmentos de espectáculos que montó cuando tenía 18 años, sin cambiar nada, ya
que, según dice, se harán con todos los defectos de entonces. Es un viaje sobre
su propia búsqueda, sus propios temas.
Según Bizot, será un placer reencontrar todos los períodos que le han permitido
ser lo que hoy es. Algunas de las historias serán: El Día, Carnaval, La Silla,
Día de Caza, Paseo en la selva, El Pescador, El Bombero, El Dentista,
Nacimiento, El Rockero y sus ya conocidas y solicitadas improvisaciones.
Pensando en su trabajo futuro, Bizot asegura que se ajustará más al cultivo de
la sencillez. "Me voy a dedicar a la comunicación más cercana con la audiencia.
Quiero acercarme más a ella. No tengo necesidad de buscar ideas fuertes. La
esencia es la búsqueda de la sencillez, la más pura y la más dulce", dice el
mimo francés.
Otra forma de demostrar su amor por Bolivia son sus talleres de pantomima. De
los que dio en Cochabamba y La Paz elegirá a dos actores para integrarlos a su
gira, pero su objetivo es más ambicioso. Es parte del proyecto de artista
francés Bizot el construir una escuela de mimos en Bolivia. Para ello viene
peregrinando tres años.
“Aquí hay muchos talentos y eso me fascina. Lo que me encanta de Bolivia es la
capacidad y la voluntad de aprender que tienen los alumnos: con suavidad,
cortesía y buena voluntad. Con mucha humildad y un respeto infinito al trabajo”,
elogió Bizot.
Sin embargo, hay otra Bolivia a la que Bizot rechaza: es esa Bolivia burocrática
y lenta que incumple compromisos y frena el desarrollo del arte. Desde 2002
realiza gestiones con el Viceministerio de Cultura para que autorice el
funcionamiento de la Escuela Nacional de Mimo, sin conseguirlo aún.
La última visita que realizó fue en 2003 y sigue sin lograr vencer esa
burocracia nacional. Mientras tanto, continúa con sus giras interminables por
los cinco continentes, comunicando a través del silencio.
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