Carajo dejó en claro que el rock es resistencia
Energía. El vocalista y bajista Corvalán imprimió su sello personal en cada melodía
Maximiliano Barrientos
Pasada la medianoche la gente empezaba a impacientarse y a pedir la presencia
de Carajo. Los seguidores coreaban el nombre del trío que venía por primera vez
a Bolivia y esperaban que la fiesta rockera se inicie.
"Con fuerza...." fueron las primeras palabras que gritó el vocalista Marcelo
Corvalán mientras la explosiones de los ‘riffs’ bombardeaban los oídos de los
jóvenes, que ya se encontraban haciendo mosh.
La primera canción fue Salvaje y el trío de músicos frenéticos cantaron "la
inocencia que perdí se transformó en coraje", mientras el mar de cabelleras
agitadas formaba parte del espectáculo.
Uno de los momentos más emocionantes del concierto fue cuando Corvalán dijo:
"Esta canción la queremos dedicar a su ex Presidente" y los primeros acordes de
Hacerse cargo marcaron la pauta de una de las canciones más pedidas de la noche.
Los percances con el sonido fueron una de las características del recital. La
primera vez que se hizo el silencio, Andrés Villanova improvisó con un solo de
batería, mientras los seguidores de la banda esperaban que el personal
solucionase el problema.
Carajo volvió y cantó con más fuerza, con un repertorio formado por canciones
como El llanto espiritual, Matarutinas y El error.
El segundo apagón creó otro intervalo de silencio y la gente, molesta, coreaba a
los Carajo, les pedía que se queden, que resistan, que vuelvan.
Ellos lo hicieron y Corvalán agradeció el apoyo del público, manifestó que no
esperaba tanto aguante.
Cuando todo acabó, el público empezó a abandonar las mesas y la barra; se empezó
a vaciar la amplia pista de la discoteca Aeropuerto sabiendo que Carajo cumplió.
El escenario vacío y decenas de vasos de plásticos diseminados por todas partes
lo confirmaban.
|