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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 19, Marzo de 2005

../images/blanco.gifEl poder como elemento del Estado



Pablo Gutiérrez Urgel

El orden es una propiedad de la vida social y no hay orden sin dirección. La necesidad de dirección inherente a toda agrupación humana, estructurada o no estructurada, se satisface mediante el poder. El poder es un fenómeno social, producto de la interacción humana. Consiste en la relación de subordinación en la que se colocan recíprocamente los seres humanos. Esa relación de subordinación requiere la presencia de dos términos, el mando y la obediencia. La sociedad ‘es una verdadera constelación de poderes’ cuantitativa y cualitativamente diferenciados, según la magnitud de los grupos sociales, de los instrumentos que controlan, de la fuerza que persiguen, los propósitos sociales, económicos, culturales o de otro orden, y los modos de influir sobre la conducta de los demás aun contra su voluntad. Hay, así, poderes económicos, políticos, religiosos, militares y sociales. En cuanto fenómeno social, es el despliegue de una fuerza, potencia o energía proveniente de la vida social o interacción humana. El poder actúa sobre la totalidad de un pueblo o de una nación en un ámbito espacial determinado. Los individuos se someten a él y le prestan obediencia en virtud de creer en su legitimidad, no pudiendo resistir su acción. Posee la coacción y los instrumentos de control social que le permiten hacer efectivas sus sanciones mediante el monopolio de la fuerza física. En cuanto a su propósito o finalidad su acción se orienta hacia la realización de la representación del orden social que le dio origen y lo sostiene. El poder proviene de la creencia o representación colectiva sobre los beneficios de la organización para el mantenimiento de la vida social. El Derecho proviene de esa representación del orden, como condición de su realización. El poder es el intermediario entre la representación del orden a través de las reglas que le sirven de armadura y garantía. Los principios de ordenación operan como líneas de fuerza de la organización. En las sociedades poco evolucionadas, el objeto de la representación es la imagen del orden existente. En las más evolucionadas, la representación anticipa el porvenir. El Estado, como organización social, es el titular abstracto del poder de dominación suprema. El poder en el Estado comprende, por una parte, el poder originario o constituyente, que reside en el pueblo, y, por el otro, el derivado o poder de autoridad del que se encuentran investidos, en conjunto, los órganos o individuos para el cumplimiento de sus fines. El desastre actual, en el cual nos encontramos los bolivianos, es por culpa de los que nos gobiernan y de nosotros, los gobernados. Si el Gobierno, que es el mecanismo constitucional a través del cual actúa el elemento poder del Estado, no gobierna, estará llevándonos a todos a un suicidio colectivo y produciendo más miseria, caos, desempleo y un vaivén de incertidumbre. Señor Presidente, cumpla su función sobre la base del artículo 96, incisos 1 y 18 de la CPE.

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