Gas: buscan un impuesto deducible
Instancia. El Senado será el escenario para continuar tratando la nueva ‘ley del gas’ a partir del próximo martes
Gustavo Ondarza
El tratamiento de la nueva Ley de Hidrocarburos que pasó la
fase más complicada al ser aprobada por la Cámara Baja, se trasladará al Senado
donde el Poder Ejecutivo tratará de modificar su esencia, según comentaron
voceros del Legislativo y del Gobierno.
La premisa será cambiar el tenor del polémico artículo 53 referido al sistema
porcentual que recibirá el Estado por la producción petrolera, aunque
manteniendo la división del 18-32, es decir 18% de regalías y 32% de impuestos.
Lo que pretende el Ejecutivo es que los impuestos que tendrían que pagar las
petroleras, sean acreditables para que éstas puedan deducirlos en sus casas
matrices.
Actualmente, comentó el diputado Wilman Cardozo, la ley aprobada descarta tal
posibilidad. “Queremos que se borre la frase de que los impuestos que pagarán no
son acreditables ni deducibles, porque en ese caso las empresas tendrían que
tributar alrededor del 85% de lo que produzcan, lo que hace inviable la política
hidrocarburífera del país”, agregó.
Fuentes del Ministerio del sector coincidieron en la posición y se supo que el
responsable de la repartición, Guillermo Torres, dirige personalmente la
coordinación del trabajo del Poder Ejecutivo en el tema, para conseguir que se
modifique esa parte de la ley.
Por su lado, las empresas petroleras continuaron en silencio y no hicieron
comentario alguno sobre la norma, pero algunos de sus voceros señalaron que se
iban a pronunciar a través de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos.
Pese a ello, Torres señaló a la agencia ANF que algunas, como la británica
British Gas (BG), había enviado dos cartas en las que hacían saber que estaban
tomando en cuenta ‘ciertos aspectos’ que se están modificando en las normas
nacionales.
Uno de ellos, era el cambio en el precio del gas natural para el mercado interno
(de 86 a 39 centavos de dólar, según la autoridad) en boca de pozo.
BG señala que dado que las normas establecían la libre comercialización y el
hecho de que Bolivia imponga precios de esa naturaleza, iba en contra de la
seguridad jurídica y lo estaban tomando en cuenta para posibles alegatos que
pudieran realizar.
Entretanto, las organizaciones sociales como la Central Obrera Boliviana y la
Confederación Única de Campesinos de Bolivia, anunciaron coincidentemente que
darán tres semanas de plazo al Senado para que aprueben la ley sin modificarla
sustancialmente, porque caso contrario volverán a movilizar a sus bases para
protestar en las calles.
Similar el criterio del Movimiento al Socialismo (MAS), que según el
parlamentario Santos Ramírez, ‘exigirán’ a través de su bancada de la Cámara
Alta que en el caso del artículo 53, se imponga un 50% de regalías para el
Estado y no la relación 18/32 explicada líneas arriba.
De no ser así, impedirán que se cambie el tenor original de esta parte en
sentido de borrar las palabras no acreditable ni deducible de los impuestos que
tendrían que pagar las petroleras.
“Si sacamos esas palabras, no recibiremos ni el 15% de impuestos porque en este
país es fácil evadir tributos”, apuntó Ramírez.
Su colega Neptalí Mendoza (MIR), expresó un criterio parecido. “Por la vía de
los impuestos es que las petroleras no pagan oportunamente, evaden o lo hacen
cuando quieren y cuando pueden, y por último se someten a procesos contenciosos
para dilatar o no pagar. Ese es el temor para que se les cobre tributos”,
resaltó.
Al margen del punto, se espera hacer cambios a la ley en aspectos como la
estructura del nuevo YPFB y la migración de contratos de riesgo compartido que
se tiene con las empresas petroleras.
Luis C. Kinn / Ingeniero Petrolero
El Estado debe recibir el 50%
Para aprovechar al
máximo la potencialidad del gas en nuestro desarrollo, necesitamos dos
condiciones básicas: contratos equitativos que permitan mayores ingresos para el
Estado, y la inversión y la tecnología de todas las empresas.
¿Dónde está el punto de equilibrio?: en que el ingreso para el Estado sea el
50%, real, y al mismo tiempo se permita que las empresas tengan una operación
rentable.
Ello pasa necesariamente por: 1) medir el nuevo impuesto de tal manera que para
el Estado se consolide un 50% real; 2) permitir que se acredite el impuesto a
las utilidades contra el nuevo impuesto del 32% , sin que el 50% del Estado
disminuya; 3) que se estimulen las nuevas inversiones en los campos existentes o
en los campos nuevos- con una aplicación gradual del nuevo impuesto, de tal
manera que -en dichos campos- se llegue a su aplicación total recién al año 5;
4) que los campos que ya están pagando 50% continúen bajo ese régimen; y 5) que
se trate diferenciadamente a los campos de baja producción, pues sus costos
operativos son relativamente mayores.
Es momento de transparencia y consenso en el tratamiento de este tema (la nueva
Ley de Hidrocarburos).
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