Escasez de diésel amenaza frenar la cosecha ‘grande’ de los soyeros
Riesgo. La próxima semana las cosechadoras de soya trabajarán a ‘toda máquina’ porque empieza lo ‘grande’
Gonzalo López Rodríguez
La escasez de diésel importado nuevamente pone en vilo al sector soyero que
ve peligrar la cosecha ‘grande’ de más de 600.000 hectáreas que restan de la
campaña de verano 2004-2005.
Desde el próximo lunes, a decir del gerente de la Asociación Nacional de
Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Rolando Zabala, los tractores
comenzarán a levantar polvareda en la zona norte y este del departamento que
irán acompañados del movimiento de centenares de camiones de alto tonelaje
responsables del traslado del ‘grano de oro’ hasta los centros de acopio de las
industrias aceiteras.
Eso significará que la demanda diaria del diésel aumentará de 300.000 a 650.000
litros sólo para mantener el ritmo de cosecha del sector soyero.
Según Zabala, hasta la fecha, de las 650.000 hectáreas sembradas, sólo se avanzó
un 5% porque la cosecha estuvo sumergida en medio de una escasez parcial del
combustible en todas las zonas rurales. “La próxima semana sostendremos una
reunión con el directorio de la CAO, los propietarios de surtidores y los
ejecutivos de las importadoras para buscar una salida a esta situación que
amenaza con paralizar el arranque de la gran cosecha que será hasta fines de
abril”, afirmó.
Consultada sobre el tema, la gerente de la Asociación de Surtidores (Asosur),
Martha Parada, fue clara al señalar que su institución no garantiza la normal
venta de diésel porque el Gobierno de Argentina tiene problemas para abastecer
su mercado interno y que eso significa que Bolivia no tiene la seguridad de
seguir importando.
“La demanda actual en Santa Cruz es de 900.000 litros diarios y desde el lunes
subirá a 1,5 millones y cubrir eso será un problema sólo con la producción
nacional que representa un 55% y el restante 45% tiene que ser traído
necesariamente de Argentina”, dijo.
Reservas de Copenac están en punto cero hace días
“Desde hace una semana, no tenemos ni una sola gota de reserva de diésel
importado de Argentina y no hay cómo seguir importando más porque en ese país no
hay excedentes para vender”, fue la afirmación que hizo el presidente ejecutivo
de la empresa importadora Copenac, Jorge Calbimonte.
El ejecutivo además precisó que el combustible que siguen distribuyendo a sus
clientes es de los 120.000 litros de producción nacional que cada dos días
reciben de la Empresa Boliviana de Refinación (EBR).
El otro obstáculo que puso sobre la mesa está referido a que desde octubre de
2004, el Gobierno no les paga las notas de crédito fiscal que alcanza a los $us
7 millones. “Urge que el Gobierno haga las gestiones al más alto nivel porque la
escasez se agudizará desde la próxima semana”, alertó.
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