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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 19, Marzo de 2005

Día del Padre

Consejeros piden revalorizar su rol

Familia. Hoy, en el día dedicado a los papás, ellos hablan de sus experiencias, esfuerzos y desafíos


Día del padre

Cuando se pregunta ¿sobre quién recae más la responsabilidad en el hogar, sobre el padre o la madre?, la balanza suele inclinarse a favor de ellas. Sin embargo, el terapeuta familiar Oliver Silva asegura que la manera correcta de graficar la importancia de los padres en la crianza de los hijos es dándole a cada quien un 50%.
"Se desvaloriza demasiado al padre y esto hace creer a muchos varones que su labor no es reconocida", asegura Silva, que integra el grupo de profesionales del Servicio de Orientación Familiar. Este especialista asegura que al sentirse anulados muchos hombres pueden deducir que si nadie toma en cuenta lo que hacen, ¿de qué vale ser buen o mal padre?
A juicio del psicólogo, el papá es el modelo a seguir que toman naturalmente los hijos. De él aprenden el rigor de la norma y de la disciplina. "Cuando un chico responde mal a sus profesores, hace lo que quiere, llega tarde a todos lados... quiere decir que le está faltando rigor, que no maneja el concepto de las normas. Entonces sé que la dificultad apunta al lado del padre", explica. En pocas palabras, expone que es la figura paterna la que influye en la educación exterior, mientras que la madre repercute más en la parte emotiva, en el interior.
El consejero Marcelo Salas tiene un concepto parecido. En las charlas de orientación que da en el Centro Cristiano Casa de Oración, suele hacer énfasis en la necesidad de rescatar los valores y hacer ver a la familia que la moral y la ética no son cuestión de gustos.
Afirma que cada vez que un padre deja de cumplir su rol, los hijos pasan a ser un producto del entorno social, ya no más del hogar. "En casa es donde deben aprender los principios de amor, respeto y autoridad”, indica.
Un día como hoy, Salas cree que vale la pena que ellos se pregunten: ¿estoy cumpliendo mi rol de padre?, o ¿estoy viendo la paternidad bajo la perspectiva de carga? Por eso, su mensaje es claro: "No pierdan el ánimo y aprendan a ver su rol en la familia como una oportunidad, no como una carga".
Eso es precisamente lo que hizo Alberto Ruth (37), periodista de televisión y padre de tres hijos. Hace tres años, tras la separación, su cónyuge decidió partir al extranjero y dejar a los chicos en manos del abuelo. “Yo fui y los recogí. Teniendo un padre, ¿por qué iban a estar con el abuelo?”, se pregunta. Lo más difícil para este papá ha sido acompañarlos en los estudios. “Llegaba cansado del trabajo y no tenía tiempo de mirarle los deberes”, dice. Hoy todo es diferente. Él tuvo que darse tiempo para revisar las tareas y ellos han aprendido a tener mayor responsabilidad. Pese a los sinsabores que le ha tocado vivir, no se arrepiente de tener a sus hijos.

 

Testimonio 1
 

Eberto Espinoza Mercado
No deja de ser una buena experiencia, pero riesgosa

Hace cinco años que su esposa migró al exterior, porque desea asegurar una vejez digna para ambos. Pero Eberto Espinoza, director de la carrera de Derecho de la Universidad Gabriel René Moreno, no deja de preguntarse si vale la pena pagar el precio que esto significa, pues considera que en todas las etapas de la vida es necesaria la presencia del padre y de la madre en la vida de los hijos. Sin embargo, cree que la comunicación constante con su esposa y el hecho de que ella conozca los mínimos detalles de la cotidianidad de la vida de ellos, amortiguan la ausencia de su compañera. Pero esta situación lo ha obligado a jugar roles que nunca había pensado, pues se trata de un aprendizaje permanente para que el concepto de familia continúe y no se derrumbe la estabilidad emocional. Además, que los hijos se sientan amparados desde la distancia. “Ahí me ve usted preparando la fiesta de quince años de mi hija menor. Nunca me imaginé estar con ella midiéndose el vestido y los zapatos; o tener que conversar con ellas temas que de repente no se pasan por la mente, aspectos como éste hacen darse cuenta de que es invalorable la labor que realiza la esposa”, comentó. Estos cinco años han cambiado su rutina, porque tiene que suplir ambas figuras, administrar su hogar y depender más de las personas que trabajan con él. Por ejemplo, tuvo que asimilar como un miembro más de la familia a la trabajadora del hogar y a los hijos de ésta, para no alterar los sentimientos de sus hijas, pues ya estaban acostumbradas a convivir con ellos en el hogar.

Testimonio 2

Edwin Saavedra Ribera
“Ahora soy padre y madre”

Desde el 28 de enero del año pasado, fecha en que su esposa, Margoth se marchó a España en busca de nuevos horizontes su vida ya no es la misma. Se ha convertido en padre y madre para su única hija Cecilia, una niña de apenas ocho años de edad.
Edwin Saavedra tiene 30 años y es técnico electrónico. El sueño de él y de su esposa, tener una casa propia y un negocio con el cual se puedan ganar el sustento diario, los llevó a aceptar la idea de separarse temporalmente.
Edwin admite que ha sido duro soportar la ausencia de su esposa, pero mucho más lo ha sido para Cecilia. “El primer mes fue difícil para ella, incluso le afectó en los estudios. Por otros papás me enteré de que mi hija lloraba en el colegio, lo cual me extrañó porque en la casa ella no demostraba nada, parecía estar bien. Tuve que pedir a los profesores que hablaran con ella y le tuvieran paciencia”, comentó.
Durante todo este tiempo, la rutina de Edwin dio un giro de 360 grados. Ahora sus horas libres y los fines de semana los dedica a su hija. “Le encantan las hamburguesas y que la lleven al parque. Los fines de semana nos vamos al mercado de compras e incluso al estadio, porque le gusta el fútbol, como su padre”, sostuvo. Pero eso no es todo. Este joven papá también debe lavar la ropa de su pequeña, ayudarle a hacer la tarea, a cuidar de su aseo personal y hasta se ve en apuros cuando alguna enfermedad la aqueja. “Antes era más apegada a su madre, pero desde que ella se fue, nos hemos convertido en amigos”, confiesa. “Pensé en irme a España por un tiempo y dejar a mi hija al cuidado de mis familiares, pero ahora sé que no la puedo dejar, si me voy, ella se va conmigo”, añadió.
 

 

 

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