| Día del
Padre Consejeros
piden revalorizar su rol
Familia. Hoy, en el día dedicado a los
papás, ellos hablan de sus experiencias, esfuerzos y desafíos
Día del padreCuando se pregunta ¿sobre quién recae más la
responsabilidad en el hogar, sobre el padre o la madre?, la balanza suele
inclinarse a favor de ellas. Sin embargo, el terapeuta familiar Oliver Silva
asegura que la manera correcta de graficar la importancia de los padres en
la crianza de los hijos es dándole a cada quien un 50%.
"Se desvaloriza demasiado al padre y esto hace creer a muchos varones que su
labor no es reconocida", asegura Silva, que integra el grupo de
profesionales del Servicio de Orientación Familiar. Este especialista
asegura que al sentirse anulados muchos hombres pueden deducir que si nadie
toma en cuenta lo que hacen, ¿de qué vale ser buen o mal padre?
A juicio del psicólogo, el papá es el modelo a seguir que toman naturalmente
los hijos. De él aprenden el rigor de la norma y de la disciplina. "Cuando
un chico responde mal a sus profesores, hace lo que quiere, llega tarde a
todos lados... quiere decir que le está faltando rigor, que no maneja el
concepto de las normas. Entonces sé que la dificultad apunta al lado del
padre", explica. En pocas palabras, expone que es la figura paterna la que
influye en la educación exterior, mientras que la madre repercute más en la
parte emotiva, en el interior.
El consejero Marcelo Salas tiene un concepto parecido. En las charlas de
orientación que da en el Centro Cristiano Casa de Oración, suele hacer
énfasis en la necesidad de rescatar los valores y hacer ver a la familia que
la moral y la ética no son cuestión de gustos.
Afirma que cada vez que un padre deja de cumplir su rol, los hijos pasan a
ser un producto del entorno social, ya no más del hogar. "En casa es donde
deben aprender los principios de amor, respeto y autoridad”, indica.
Un día como hoy, Salas cree que vale la pena que ellos se pregunten: ¿estoy
cumpliendo mi rol de padre?, o ¿estoy viendo la paternidad bajo la
perspectiva de carga? Por eso, su mensaje es claro: "No pierdan el ánimo y
aprendan a ver su rol en la familia como una oportunidad, no como una
carga".
Eso es precisamente lo que hizo Alberto Ruth (37), periodista de televisión
y padre de tres hijos. Hace tres años, tras la separación, su cónyuge
decidió partir al extranjero y dejar a los chicos en manos del abuelo. “Yo
fui y los recogí. Teniendo un padre, ¿por qué iban a estar con el abuelo?”,
se pregunta. Lo más difícil para este papá ha sido acompañarlos en los
estudios. “Llegaba cansado del trabajo y no tenía tiempo de mirarle los
deberes”, dice. Hoy todo es diferente. Él tuvo que darse tiempo para revisar
las tareas y ellos han aprendido a tener mayor responsabilidad. Pese a los
sinsabores que le ha tocado vivir, no se arrepiente de tener a sus hijos.
Testimonio
1
Eberto
Espinoza Mercado
No deja de ser una buena experiencia, pero riesgosa
Hace cinco años que su esposa migró al exterior, porque desea asegurar una
vejez digna para ambos. Pero Eberto Espinoza, director de la carrera de
Derecho de la Universidad Gabriel René Moreno, no deja de preguntarse si
vale la pena pagar el precio que esto significa, pues considera que en todas
las etapas de la vida es necesaria la presencia del padre y de la madre en
la vida de los hijos. Sin embargo, cree que la comunicación constante con su
esposa y el hecho de que ella conozca los mínimos detalles de la
cotidianidad de la vida de ellos, amortiguan la ausencia de su compañera.
Pero esta situación lo ha obligado a jugar roles que nunca había pensado,
pues se trata de un aprendizaje permanente para que el concepto de familia
continúe y no se derrumbe la estabilidad emocional. Además, que los hijos se
sientan amparados desde la distancia. “Ahí me ve usted preparando la fiesta
de quince años de mi hija menor. Nunca me imaginé estar con ella midiéndose
el vestido y los zapatos; o tener que conversar con ellas temas que de
repente no se pasan por la mente, aspectos como éste hacen darse cuenta de
que es invalorable la labor que realiza la esposa”, comentó. Estos cinco
años han cambiado su rutina, porque tiene que suplir ambas figuras,
administrar su hogar y depender más de las personas que trabajan con él. Por
ejemplo, tuvo que asimilar como un miembro más de la familia a la
trabajadora del hogar y a los hijos de ésta, para no alterar los
sentimientos de sus hijas, pues ya estaban acostumbradas a convivir con
ellos en el hogar. Testimonio 2
Edwin
Saavedra Ribera
“Ahora soy padre y madre” Desde el 28
de enero del año pasado, fecha en que su esposa, Margoth se marchó a España
en busca de nuevos horizontes su vida ya no es la misma. Se ha convertido en
padre y madre para su única hija Cecilia, una niña de apenas ocho años de
edad.
Edwin Saavedra tiene 30 años y es técnico electrónico. El sueño de él y de
su esposa, tener una casa propia y un negocio con el cual se puedan ganar el
sustento diario, los llevó a aceptar la idea de separarse temporalmente.
Edwin admite que ha sido duro soportar la ausencia de su esposa, pero mucho
más lo ha sido para Cecilia. “El primer mes fue difícil para ella, incluso
le afectó en los estudios. Por otros papás me enteré de que mi hija lloraba
en el colegio, lo cual me extrañó porque en la casa ella no demostraba nada,
parecía estar bien. Tuve que pedir a los profesores que hablaran con ella y
le tuvieran paciencia”, comentó.
Durante todo este tiempo, la rutina de Edwin dio un giro de 360 grados.
Ahora sus horas libres y los fines de semana los dedica a su hija. “Le
encantan las hamburguesas y que la lleven al parque. Los fines de semana nos
vamos al mercado de compras e incluso al estadio, porque le gusta el fútbol,
como su padre”, sostuvo. Pero eso no es todo. Este joven papá también debe
lavar la ropa de su pequeña, ayudarle a hacer la tarea, a cuidar de su aseo
personal y hasta se ve en apuros cuando alguna enfermedad la aqueja. “Antes
era más apegada a su madre, pero desde que ella se fue, nos hemos convertido
en amigos”, confiesa. “Pensé en irme a España por un tiempo y dejar a mi
hija al cuidado de mis familiares, pero ahora sé que no la puedo dejar, si
me voy, ella se va conmigo”, añadió.
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