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| Dramático. Anoche la gente gritó de
emoción tras lograr el rescate del micro que fue tragado por el Río
Grande |
Sacaron el micro del río
y sigue dramático rescate
Accidente. Parte del bus tragado por el río fue
sacado por la Fundación Sar, pontoneros y voluntarios. Siguen desaparecidas
cinco personas, hallaron a un niño muerto y hoy continuará la búsqueda
Guider Arancibia Guillén
Cuando eran las 19:00 de ayer, el microbús
que cayó al río Grande con varios pasajeros a bordo, en Puerto Pacay, fue
sacado de las aguas después de arduo trabajo desarrollado por integrantes de
la Fundación Sar, por pontoneros, voluntarios y efectivos policiales.
Sin embargo la incertidumbre y angustia de familiares de las víctimas sigue
latente, pues se calcula que al menos siete personas que viajaban en el
motorizado están desaparecidas y por lo tanto los trabajos de rescate
tendrán que continuar hoy.
El vehículo desapareció en el río el pasado miércoles casi al mediodía,
cuando era pasado en un pontón. Según los informes policiales y de
autoridades municipales, venía con más de 15 pasajeros de San Julián con
destino a Montero, cuando de un momento a otro se hundió junto al pontón.
Horas después se rescataron los cuerpos sin vida de cuatro personas y la
mañana de ayer fue encontrado muerto a unos 50 metros, río abajo, el niño de
tres años Carlos Rubén Yampara, hijo del chofer del vehículo, Carlos Yampara,
que también se ahogó.
El microbús fue ubicado por los rescatistas, y desde la tarde de ayer empezó
la tarea de arrastrarlo con ganchos y cadenas que eran tirados por
maquinaria pesada que prestó el Searpi.
Una vez ubicado el vehículo fueron colocados los ganchos, pero casi toda la
tarde se procedió a arrastrar con máquinas hasta que en el octavo intento
apareció el techo del micro. Una pala mecánica levantó el motorizado hasta
la orilla, pero aún quedó en el agua el chasis y los asientos.
No se encontró a ninguna persona de las desaparecidas pero se cree que
puedan estar en la otra parte del vehículo o de lo contrario, más adelante
del puerto de los pontoneros.
El responsable de la Fundación Sar, Runny Callaú, manifestó que pese a las
limitaciones de equipos se avanzó casi el 70% al haberse sacado parte del
micro.
Hoy seguirá la labor de búsqueda y llegará más personal de la Fundación para
apoyar a los ocho efectivos que trabajaron ayer.
‘Tengo la esperanza de encontrar a la esposa de mi sobrino que está
desaparecida. Esto ya es un avance y agradezco a toda la gente que está
apoyando en el rescate’, dijo Alberto Yampara, tío del conductor fallecido
Carlos Yampara que viajaba con su esposa Leocadia de 27 años. La mujer sigue
desaparecida.
En las mismas condiciones está Efraín Condori Vásquez de 15 años. Su hermano
por parte de madre, Basilio Vásquez acudió ayer a Puerto Pacay. ‘Nosotros
somos de Sucre y mi hermano estaba en el colegio pero vino a San Julián para
trabajar en la agricultura y había hecho algunos pesos y por eso estaba
regresando en el microbús, pero se hundió en el río’, dijo Basilio. Pero
quien se salvó de milagro fue Agustín Condori, padre de Efraín, que viajaba
en el micro. Lo mismo ocurrió con Juan Carlos Flores, yerno de Agustín.
Entre los muertos figuran Marina Vásquez, Juan Limachi, Carlos Yampara, un
hombre no identificado y el niño de tres años, mientras que están
desaparecidos la esposa del chofer, Concepción Sánchez Salazar (48) y cinco
personas más.
“Mi tía vendía verduras y viajaba en el micro. A dos de sus hijos menores
los había dejado en San Julián’, dijo su sobrino, Lucas Choque, que estaba
ayer en Puerto Pacay en el dramático rescate.
Los motorizados siguen siendo pasados por pontones de un lado a otro,
mientras que el trabajo de rescate de las víctimas se realiza en medio de la
angustia generalizada.
Desapareció el pontonero que
pasó el vehículo Sólo lo conocen como ‘Boquendero”. Es el
pontonero que el miércoles pasó al micro de la banda de Puerto Pacay.
El dirigente del transporte de Montero, Eleuterio Rojas, denunció que
desapareció porque tiene culpa. Dijo que los pontoneros no son responsables
con su trabajo.
El fiscal Carlos Candia señaló que dos pasajeros que se salvaron, declararon
que el pontón se llenó de agua desde que empezó a pasar el micro y se hundió
por el peso. El pontonero está siendo buscado y según la Fiscalía amenazó al
ayudante del micro para que no delate su paradero. El caso es motivo de
indagación.
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