El Plan cumple 22 años con dos caras opuestas
Pobreza. Tres fundadoras del Plan viven en la miseria. Al fondo se observa un cuarto que construyó Defensa Civil en 1983
Alicia Bress Perrogón
Mientras algunos vecinos del Plan Tres Mil están orgullosos por el desarrollo
y progreso que ha logrado en los últimos años, muchos de los damnificados de la
riada que los llevó allí el 18 de marzo 1983, aseguran que existe una cara
distinta que no se muestra, como es la pobreza en la que se encuentra la mayoría
de ellos.
El subalcalde de la ciudadela Andrés Ibáñez, Emigio Montaño, dijo sentirse
contento porque, aunque hay muchas falencias y necesidades, como alcantarillado,
drenaje y arreglo de calles, el Plan es una zona con gran movimiento económico y
comercial que en poco tiempo ha crecido y se ha desarrollado.
“Contamos con todos los servicios. El proyecto del alcantarillado es casi una
realidad. La ayuda de la Fundación Hombres Nuevos y el PAP, han sido importantes
para nosotros. Tenemos varios centros educativos, de salud y recreativos.
Además, el mercado en unos seis meses estará listo”, resaltó.
Esa alegría contrasta con las historias de personas afectadas por las
inundaciones del río Piraí el 83 que viven en precarias viviendas de madera,
calamina, y bajo carpas y que todavía preparan los alimentos a leña porque no
cuentan con cocinas ni tienen recursos para comprar gas.
“Siempre se habla del Plan pujante y progresista, pero la mayoría de los
afectados por las inundaciones no pudimos progresar porque hemos tenido que
vivir dos veces. Comenzamos de cero, cuando el río se llevó todas nuestras
pertenencias y cuesta levantarse. Las casas bonitas que se ven en la ciudadela
son de gente que vino a vivir hace poco a esta zona y no atravesó las peripecias
que pasamos nosotros, ya que llegamos a un monte”, lamentó Morfa Silva, vecina
fundadora del Plan.
Melquiades Montalvo, un aficionado escritor de historias, se vino de Tipuani
porque el fuego arrasó con todo lo que tenía. Empezó a trabajar y cuando estaba
levantándose, la riada lo dejó en la miseria. A él no le llegó ninguna donación,
ni los materiales de Defensa Civil para construirse su casa. Su precaria
vivienda la construyó con adobe y a puro pulmón. Ahora está aquejado por el
Parkinson y vive en la extrema pobreza. “No tenemos mucho que celebrar, es la
triste realidad”.
Por la celebración de los 22 años del Plan Tres Mil, el municipio inició la
limpieza y arreglo de calles en diferentes barrios. El alcalde Percy Fernández
visitó la ciudadela para verificar el trabajo que se está encarando en las
diversas áreas verdes, principalmente, como un regalo por su aniversario. Los
festejos empezaron anoche con una serenata con diferentes números musicales y
desfile de teas en la plaza 18 de Marzo. Hoy continuarán con un desfile cívico
en la plaza El Mechero, exposición de comidas típicas y feria de salud.
En medio de los festejos, los vecinos denunciaron división en las juntas
vecinales y emitieron un voto resolutivo de rechazo a los políticos que siguen
con actividades desde sus barrios y no les dan beneficios.
Reseña histórica
El 18 de marzo de 1983 una riada dejó sin nada a más de 3.000 familias
cruceñas que fueron reubicadas por el municipio en lo que dio en llamarse Plan
Tres Mil. Hace 22 años todo era monte, no había agua y menos energía eléctrica.
Los damnificados vivieron durante mucho tiempo en carpas instaladas por Defensa
Civil y en precarias casitas de calamina, plástico y cartón que se fueron
construyendo ellos mismos. Hoy el Plan está convertido en una de las ciudadelas
más grandes de Santa Cruz de la Sierra. Cuenta con 180.000 habitantes, 40
unidades vecinales y 87 barrios. Hay 55 colegios fiscales, 15 particulares, 35
canchas polifuncionales, nueve postas sanitarias y cinco centros de salud
particulares.
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