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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 18, Marzo de 2005

../images/blanco.gifDoctor Jorge Foianini Lozada



Hogiers Parejas Áñez

Sin duda alguna fue un médico de vocación. Dedicó su vida a la profesión, cumplió en gran medida el juramento hipocrático y se dedicó íntegramente al ejercicio profesional como galeno y cirujano general. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que ejerció la medicina a tiempo completo para beneplácito de muchísimos pacientes que ahora sienten el vacío que dejó. Esa capacidad heredada de su padre, también médico, el Dr. Ángel Foianini Banzer, y la experiencia lograda a lo largo de los años en distintos países latinoamericanos y en Estados Unidos, lo convirtieron en un facultativo aplomado, capaz, constante y digno de confianza.
Sin profundizar en lo que fue su vida, voy a hacer una breve semblanza de Jorge Foianini ‘Pucho’, como lo llamábamos los amigos. Estudió en Córdoba (Argentina) al igual que su hermano Mario. Ambos vivieron en la calle Pueyrredon –barrio Observatorio- al lado de sus inseparables amigos y compañeros Rómulo Arano Saldaña, Marcelo Velarde Ortiz ‘Guatoco’, Percy Fernández Áñez, Constantino Weise Montero, ‘Quitino’, y Mario Belho Amorin. Otros cruceños estudiantes vivíamos en distintos barrios de la docta Córdoba, ocupábamos un departamento en la Av. Olmos, en pleno centro de la ciudad, con Mario Palma Gómez, Humberto Ribera Parada, Rodolfo Roda Daza ‘Ninky’ (+) y Jorge Casal Gutiérrez (+). Quiero referirme también a Daniel Sosa Soruco, Darío Sosa Soruco (+), Cristóbal Roda Daza (+), Óscar Jiménez Peña, Adhemar Velarde Ortiz, ‘Cachi’, Eduardo Hurtado Pittari (+), Luis Aramayo Roca (+), Jorge Aramayo Roca, Martha Aramayo Roca, Julio Mata Tufiño (+), Pedro López Dávalos (+), Mario Terceros Banzer, David Terceros Banzer, David Antelo Gil, Isaías Parada Suárez, David Áñez Saucedo, Bailón Baldomar Prado (+), Raúl Knez Soliz (+), Carlos Sikerle, José Salvatierra Linares y otros amigos. Hago referencia a lo anterior porque fuimos muy unidos y compartimos muchas vivencias.
‘Pucho’ tocaba la guitarra junto a Mario, y Percy cantaba; así formaron el trío ‘Los Cuyabos’. Siempre le gustó la música, sobre todo la nuestra. Hace menos de un año le llevé a la clínica unos discos de Los Cambitas, de Aldo Peña y de Manuel Arredondo, que reside en España, grabado en catalán. Otro de sus hobbies fueron los caballos; los tenía cerca de Samaipata y en el Club Hípico Santa Cruz.
En el velatorio y el sepelio, que estuvieron muy concurridos, se pudo apreciar a mucha gente que lloró por su deceso; varios colegas médicos derramaron lágrimas como muestra del sentimiento profundo ante tan irreparable pérdida.
Santa Cruz ha perdido a unos de sus hijos sobresalientes, un médico a carta cabal, muy querido por sus cualidades, su personalidad y su calidad humana. Estas líneas espontáneas y sencillas son un homenaje a su trayectoria; lo recordaremos siempre.
A pocos días de su fallecimiento, ojalá que la familia de nuestro apreciado amigo halle el debido consuelo y que Dios, nuestro hacedor supremo, lo acoja en su reino.

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