Margaritas Negras inicia la temporada de estrenos
Expectativa. Con más de seis meses de posproducción, American Visa es una de las películas más esperadas por los cinéfilos. Se estrenará en México y Bolivia
Maximiliano Barrientos
Cine. El largometraje de Claudio Araya se exhibe desde hoy
en el Bella Vista. Le seguirán desde abril Espíritus independientes (Gustavo
Castellanos), Di buen dia a papá (mayo) y American Visa (mayo)
Un pintor que empieza a hacerse demasiadas preguntas y que
descubre que no todas tienen respuestas. Jóvenes que intentan hacer una película
y no saben que entretejen la historia de un fracaso. Un hombre que muere en el
pueblito perdido de un país no menos anónimo, se convierte en la leyenda de una
generación. El sueño americano vivido por los de abajo, por los que intentan
buscar una vida mejor dejando el país en donde nacieron (y donde quizás fueron
felices por un tiempo). Éstas son las cuatro historias que cuentan,
respectivamente, Margaritas Negras, Espíritus independientes, Di buen día a papá
y American visa. Las cuatro producciones, rodadas entre 2003 y 2004, llegarán a
las salas para demostrar que en Bolivia el cine busca nuevas formas de narración
y distintos enfoques interpretativos para diseccionar la realidad en sus
diversos aspectos.
Margaritas negras es la primera de las produccioes que será puesta a la
consideración del público. La película se estrena hoy en el cine Bella Vista. La
producción cochabambina, dirigida por Claudio Araya, se rodó en 2003 y el
montaje se hizo hasta el año pasado. La posproducción fue larga, porque parte de
la misma se llevó a cabo en Santiago de Chile. En el aspecto económico, el
largometraje digital contó con el apoyo de la sociedad de posproductores
Terranova, Mandala Record, Aire Ideas y Dorigo Films.
La temática del filme se estructura en una búsqueda existencial y artística en
donde el fracaso y la incomunicación son centros de tensión. Los personajes
principales se debaten en un intento difícil, por momentos imposibles, de salir
del solipsismo en el que se encuentran.
Chiristian Castillo, el productor general de Margaritas negras, cree que el
aporte de la misma al cine boliviano consiste en que "contribuye con cierta
búsqueda de una temática más urbana. Creo que la película intenta mirar las
cosas que suceden dentro de nuestro país, a nuestras relaciones y vida cotidiana
desde otra perspectiva". La película fue estrenada previamente en Cochabamba, La
Paz y Antofagasta, con buena acogida por parte del público.
"Esperamos que la gente acuda a ver la película, ya que Santa Cruz es una de las
ciudades más cinéfilas de Bolivia”, señaló Castillo.
Espíritus independientes también está a punto de salir al mercado. "Ya
terminamos la banda sonora con la ayuda de Donato Espinoza, músico de Savia
Andina. Ahora estamos organizando los detalles del estreno, que será el primero
de abril en Tarija", indicó su director, Gustavo Castellanos, creador de la
primera película tarijeña.
"Estamos hablando con algunos cines pero todavía no tenemos nada concreto, salvo
en Tarija", señaló.
El tema es el propio cine, la pasión y casi siempre la frustración que implica
hacerlo en un país del tercer mundo."Es un tributo al cine pobre, marginal, que
tantos jóvenes intentan hacer pero que no pueden por una cuestión económica".
Por su parte, Di buen día a papá es un filme que cuenta la historia de uno de
los personajes más polémicos, populares, queridos y contradictorios de los
últimos treinta años. La película de Fernando Vargas está basada en la vida
después de la muerte de Ernesto Guevara De la Serna, el Che. Detalla la
mitificación del guerrillero y su relación con su tumba, Vallegrande.
La cinta se estrenará en mayo en Vallegrande. Para ello deberán abrir una sala
de cine que lleva más de 20 años cerrada."Quisimos hacer el estreno en
Vallegrande como un tributo a los actores y a la gente que se portó muy bien con
nosotros", indicó Verónica Córdova, la productora general.
Todavía no se ha concretado la inauguración en las salas de las distintas
ciudades bolivianas."Estamos coordinando el estreno con Juan Carlos Valdivia.
Queremos ser organizados en este punto, ya que el mercado nacional es bastante
pequeño y no queremos hacernos competencia con American visa", remarcó la
productora y guionista. En este momento, se encuentran trabajando en la música,
que está a cargo del maestro Oldrich Halas. La posproducción de imagen se
realizó en Argentina y la mezcla de sonido y la mezcla final se realizará en
Colombia.
El estreno de American Visa quizás sea el más esperado de la temporada. Está
planificado para el mes de mayo en un estreno simultáneo en La Paz, Cochabamba y
Santa Cruz de la Sierra. Con una posproducción que ya lleva más de seis meses,
la película de Valdivia es una firme candidata a convertirse en un éxito tanto
en nuestro país como en México. Allí, De cine, una nueva distribuidora con la
que se encuentra trabajando el director boliviano, planea estrenarla en
aproximadamente 250 salas aztecas. “La compañía está invirtiendo en la
distribución casi tanto como costó la película, al rededor de 800.000 $us”,
indicó Valdivia desde México.
Las cuatro propuestas intentan producir rupturas y constituirse en parte de la
memoria, no sólo cinematográfica sino también personal de los espectadores. Así
el cine nacional no sólo será cuestión de fe, sino también cuestión de
industria.
Dos opciones diferentes de
hacer cine en nuestro país
La vieja manera de hacer cine se complementa con la nueva. El
celuloide ya tiene un adversario en el formato digital. De las cuatro películas
que se estrenarán en nuestro país, dos representan la nueva escuela (Margaritas
Negras y Espíritus independientes) y dos forman parte de la tradicional (Di buen
día a papá y American Visa).
“Si bien es cierto que el celuloide es más caro y que aquí no contamos con la
tecnología necesaria para ser autosuficientes, tiene una distribución mucho más
accesible que el digital. Este último presenta algunas dificultades, por
ejemplo: cuando una sala es muy grande, la imagen no sale muy bien”, indicó
Verónica Cordova, productora de Di buen día a papá, película que se rodó en
formato súper 16mm.
Castellanos cree que el digital no implica solamente una innovación tecnológica,
también se constituye en una nueva posibilidad de contar historias. “Te abre una
posibilidad distinta de narrar, de contar en el cine. Estamos ante un universo
radicalmente nuevo”, expresó.
Por su parte, Christian Castillo señaló las facilidades del cine digital: “La
tecnología nos ha permitido encarar la producción de la película de una forma
más accesible, de forma tal que pudimos acomodar y reducir los costos de
producción. Nos ha permitido independizarnos de tecnologías que estén en otras
partes”.
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