Kirchner culpó a las empresas por falta de gas
Ceremonia. Kirchner y Lagos escuchan los himnos patrios antes de reunirse
Agencias. Santiago
Los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Argentina, Néstor Kirchner,
aprovecharon sus reuniones de ayer en Santiago para bajar la tensión bilateral
generada por los recortes de gas natural argentino, y aprovecharon la jornada
para profundizar en los puntos de encuentro de la relación.
Kirchner continuó con su reciente ofensiva contra las empresas del sector
energético y las acusó por la falta de inversiones en exploración e
infraestructura. "Tendrían que haber previsto mantener un nivel de inversión
sustentable que permita abastecer a Argentina y abastecer a la hermana República
de Chile", declaró Kirchner junto a su anfitrión. Luego prometió un mayor aporte
de hidrocarburos a Chile, pero condicionado por el consumo interno.
“Estoy seguro que como de 2003 a 2004 dimos un 9% más de gas a Chile, de 2005 a
2006 va a suceder lo mismo, daremos todo el gas que podamos, teniendo en cuenta
la necesidad interna", afirmó.
Por su parte el presidente Lagos aseguró que Chile "no quiere ser parte del
problema, sino de la solución", al tiempo que reiteró que la relación bilateral
"es mucho más que gas". Según aseguró el mandatario chileno, el tema se analizó
con "franqueza y responsabilidad, como corresponde a los respectivos gobiernos".
La visita del mandatario peronista a Chile, estuvo precedida por un mal clima
político debido a su decreto de 2004 que autorizó recortes a los envíos de gas
natural.
En Chile se pensaba que este año las disminuciones de gas comenzarían en
invierno, pero la semana pasada hubo recortes de hasta un 50%, lo que hizo que
el líder de la derecha opositora chilena, Joaquín Lavín, le pidiera a Lagos
‘golpear la mesa’ a Kirchner.
"No hay mejor relación que la que se lleva sin hipocresías, no golpeando la mesa
-la mesa la golpea cualquiera-, sino diciendo las verdades que los pueblos
hermanos tenemos que decirnos", afirmó ayer el mandatario argentino.
Sin embargo, la estancia transcurrió con normalidad.
En la mañana, el gobernante se reunió con empresarios locales. A mediodía fue
recibido con honores militares en la Plaza de la Constitución (frente a La
Moneda).
Luego mantuvo una reunión privada con Lagos, y tras firmar siete documentos en
diversas áreas, ambos hablaron con los periodistas y mostraron hasta que punto
se han limado las asperezas.
Con Schaefer se ‘desgasificó’ la visita
Como un ajedrecista, el presidente Kirchner se apoyó en la entrega del
prófugo Paul Schaefer para recibir aplausos y no silbidos en Chile.
Kirchner se reunió con su colega chileno Lagos, luego de suspender la cita dos
veces el año pasado cuando el ambiente político y empresarial chileno rabiaba
por la decisión de restringir las exportaciones de gas a Chile, debido al
déficit del combustible en Argentina. Pero un día antes de su llegada, Argentina
expulsó al hombre que la Policía chilena buscaba desde 1997, lo que amortiguó el
aterrizaje de Kirchner. En vez de recibir críticas de Lagos por el gas, recibió
incluso el apoyo de Chile al reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas.
De nada valió que dirigentes de la Asociación de la Pequeña y Mediana Industria
de Chile entregaran a la embajada argentina en Santiago, una ‘factura’ por $us
124 millones en supuestas pérdidas que sufrirá el sector debido a los recortes
de gas.
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