Juicio. La Fiscalía General de la República esperará que la
Cancillería entregue la citación al ex presidente Sánchez de Lozada para que
aclare los hechos trágicos . Extremarán los recursos para que venga a declarar
Falta citar a Goni, Sánchez Berzaín y Berindoague,
y luego imputarlos
El 11 de octubre de 2003, Gonzalo Sánchez de Lozada y varios
de sus ministros firmaron el Decreto Supremo 27209, mediante el cual se daba
orden a las Fuerzas Armadas para que escolten los cisternas con combustible
desde Senkata hasta la ciudad de La Paz. Ese operativo causó la muerte de más de
30 personas.
El DS ordenaba a las FFAA hacerse cargo del transporte en camiones cisternas,
resguardando las instalaciones de almacenaje, poliductos, estaciones de servicio
y todo tipo de infraestructura destinada a garantizar la normal distribución y
el suministro de combustibles líquidos a la población paceña.
Además, el documento señalaba que cualquier daño sobre los bienes y las personas
que se pudiesen producir, como efecto del cumplimiento del presente decreto
supremo, su resarcimiento estaba garantizado por el Estado boliviano.
Los ex ministros que estamparon sus firmas han coincidido ante la Fiscalía
General de la República que sólo pretendían garantizar el abastecimiento de
combustible a la ciudad de La Paz. “Todo se hizo conforme a la ley”,
argumentaron.
Pero el Ministerio Público insistía en preguntar: “Si dice que el decreto no
ayudó a desatar el conflicto ¿cómo entonces se explican las muertes?
Fue Mirtha Quevedo, la ex ministra de Participación Popular, quien dijo que
“hubo excesos en el operativo, pero que no sabía quién era el responsable”. El
resto de las ex autoridades que se sentaron frente a los fiscales señalaron que
ellos no podían responder a esa pregunta porque debe ser la justicia la que
investigue las muertes de octubre de 2003.
Jorge Torres, ex ministro de Desarrollo Económico, añadió que si el polémico
decreto hubiera tenido la finalidad de causar la muerte a varios bolivianos,
nunca lo hubiera firmado. Hubieron otras ex autoridades que afirmaron no tener
nada que ver con el DS 29209 porque el 11 de octubre estaban fuera del país.
Respecto a la comisión investigadora encargada de esclarecer los sangrientos
hechos de septiembre y octubre de 2003, en la Fiscalía informaron de que la
misma está conformada por siete personas: cuatro fiscales y tres investigadores
de la Policía Técnica Judicial.
Según los miembros de esta comisión, mientras se espera la presencia de Sánchez
de Lozada y de Sánchez Berzaín, los fiscales realizarán un análisis de las
declaraciones con el fin de profundizar las investigaciones. “Se va a citar a
los testigos y a verificar determinados hechos que conocemos para luego realizar
la imputación de las ex autoridades que consideremos se encuentran implicadas en
los delitos de genocidio”, adelantó Uribe.
El Fiscal dijo que existe otra comisión en la ciudad de La Paz, la que está
profundizando las investigaciones. También indicó que si es necesario enviarán
más fiscales a la sede de Gobierno para ayudar a que se tomen las declaraciones
a los nuevos testigos que van apareciendo respecto a las muertes que sucedieron
en Sorata, Warisata, El Alto y en la ciudad de La Paz.
Las FFAA sólo obedecían al
jefe de Estado
“No hay movimiento de las Fuerzas Armadas si no es por
instrucción mía. La Policía funciona por intermedio del Ministerio de Gobierno,
donde también mando yo”, dijo Gonzalo Sánchez de Lozada el 21 de septiembre de
2003, un día después del enfrentamiento entre militares y campesinos de Sorata y
Warisata, cuyo choque causó la muerte de media docena de personas.
Con este antecedente, un ex ministro que acudió al llamado de la Fiscalía para
que declare sobre los hechos sangrientos, entregó a los medios de prensa un
documento que fue publicado el 22 de septiembre de 2003 en un medio impreso, en
el que Goni pone en claro que sólo él era quien ordenaba actuar a las Fuerzas
Armadas.
Las declaraciones ante la Fiscalía revelaron que el 20 de septiembre, horas
después de los sucesos en Warisata y Sorata, el ex Presidente, en una reunión de
gabinete, asumió lo sucedido.
Los ex ministros declararon ante la
fiscalía
Dante Pino
Servicios Financieros
Es uno de los acusados de complicidad en el delito de genocidio por los hechos
de octubre de 2003. En su declaración ante la Fiscalía dijo que el DS 27209,
causa y origen de la acusación, en ninguno de sus considerandos invoca o pide la
legalización de la violencia. Se confesó inocente.
Adalberto Kuajara
Trabajo
El ex ministro de Trabajo se declaró inocente contra los delitos de complicidad
de genocidio. La Fiscalía General de la República informó de que Kuajara expuso
justificativos de sus intervenciones cuando formó parte del poder Ejecutivo,
principalmente, sobre la firma del Decreto Supremo 27209.
Hugo Carvajal
Educación
Reveló que fue el actual presidente Carlos Mesa, quien le pidió que firmara el
decreto que autorizó la custodia militar al convoy encargado de transportar
combustible entre la planta de Senkata y la ciudad de La Paz durante los
enfrentamientos de octubre de 2003.
Jorge Torres
Desarrollo Económico
Frente a los fiscales miembros de la comisión ‘octubre negro’, dijo que el ex
presidente de la República, Sánchez de Lozada ordenó la intervención militar en
Warisata y Sorata el 20 de septiembre de 2003.
También indicó que el ex mandatario de Estado informó sobre lo sucedido en una
reunión de gabinete.
Carlos Morales
Obras Públicas
Afirmó que Sánchez de Lozada se responsabilizó, en
reunión de gabinete, por lo sucedido en Warisata y
Sorata. También señaló que el entonces ministro de Defensa, Carlos Sánchez
Berzaín participó del operativo de dichas poblaciones cercanas a la ciudad de La
Paz, donde murieron seis personas.
Javier Comboni
Hacienda
El ex ministro de Hacienda, Javier Comboni, negó haber participado en los hechos
violentos de septiembre y octubre de 2003, puesto que dijo que estuvo fuera del
país los días que sucedieron las muertes. La ex autoridad informó de que se
ausentó a París junto a otras funcionarios públicos.
Guido Añez
Agricultura
“Es la primera vez que se me presenta esta experiencia ante la Fiscalía y espero
que sea la última”, dijo Chelelo Añez a los fiscales que durante dos horas lo
interrogaron el pasado miércoles en Sucre. Afirmó que Goni era la única persona
que daba órdenes a las Fuerzas Armadas y a la Policía, situación que le
facultaba la ley.
Carlos Saavedra Bruno
Relaciones Exteriores
Dijo que no conocía los detalles sobre una supuesta injerencia extranjera en los
movimientos sociales que terminaron con el derrocamiento de Sánchez de Lozada.
Señaló que durante la crisis cumplió una serie de misiones en el extranjero,
donde observó la inquietud que despertaba el país ante la diplomacia
internacional.
Mirtha Quevedo
Participación Popular
La ex autoridad considera que Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín
deben venir a Bolivia para aclarar las muertes que enlutaron Bolivia. “Lo ideal
sería que ellos estén acá para aclararle al país lo que ha sucedido, creo que es
importante que se hagan presente para dar su versión”, dijo Quevedo.
Yerko Kukoc
Gobierno
“Carlos Mesa estuvo dialogando en la perspectiva de encontrar soluciones en
Huanuni, porque había bloqueos y se encontraban movilizadas las fuerzas del
orden; entonces, es parte de los operativos y de los conflictos”, dijo Kukoc, en
declaraciones ante la Fiscalía General de la República.
Erick Reyes Villa
Desarrollo Sostenible
Manifestó que su partido, NFR, no formó parte del círculo íntimo del ex
presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, y que por tanto, no tuvo participación
directa en las decisiones que provocaron la crisis social de octubre de 2003.
Insistió en que la ley le otorga el derecho de presunción de inocencia.
José Guillermo Justiniano
Presidencia
Afirmó que Carlos Mesa no tenía competencia para ejecutar algún tipo de acción
durante los hechos de octubre, aunque señaló que sería muy interesante que el
ahora mandatario de Estado pueda declarar algunas cosas como testigo. Dijo que
cuando se firmó el polémico DS 27209 él se encontraba en París.