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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 12, Marzo de 2005
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¿De quién debemos
protegernos en las calles?
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Respetando la opinión de muchos lectores que se manifiestan y siempre tienen como medio de desahogo este espacio, si no me equivoco todos coincidimos en que muchos policías son corruptos, pero: ¿Qué hacemos para resolver el problema? Nada.
Por comodidad la misma sociedad incita a que se corrompan, porque al momento de tramitar algo por la vía legal se los obliga prácticamente a desvirtuar declaraciones, a falsificar informes, a acusar sin sentido, a perder documentos, entre otros “favores”.
Cuidado que en un determinado tiempo estos corruptos y quienes los fomentan lleguen a probar de su propio veneno, la justicia.
Por eso el ejemplo debe partir de nosotros mismos, apeguémonos más a la ley, hagamos las cosas como deben ser, sin necesidad de "ahorrar trámites" ni fomentar la “cultura” de la coima por el bien de todos nosotros. Denunciemos al policía corrupto y extorsionador.
Romel Chávez
rommelcm@hotmail.com
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Nada cambió
La lucha contra la delincuencia sigue desigual. Recuerdo que en la década de los 80, nosotros los investigadores teníamos que comprar nuestras armas y municiones, anhelábamos tener un chaleco antibalas, eran caros y no nos alcanzaba el dinero para adquirirlo. Ahora, después de dos décadas y media, nada ha cambiado. Los policías continúan comprando sus propias armas para combatir la delincuencia que a diario siembra el pánico en nuestra ciudad y se perfecciona, mientras que las fuerzas del orden siguen postergadas. El crimen organizado se contrarrestra con armas de fuego, en igualdad de condiciones, pero los delincuentes cuentan con armas modernas, con las cuales ejecutan sangrientos enfrentamientos, sin piedad de sus víctimas y mucho menos de los agentes del orden que son acribillados. A mis ex camaradas les pido no desmayar y que continúen luchando contra los antisociales. Espero la pronta recuperación de los compañeros heridos.
Julio Quiroz
excalibur@infonet.com.bo
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La prensa agredida
Al ver cómo tratan los transportistas a los periodistas, no pude evitar recordar cuando en la época de la dictadura muchos de los de este gremio fueron torturados y murieron cumpliendo su deber, el de informar.
Basta señores transportistas, ustedes no pueden prohibir el trabajo que hacen los medios de comunicación. No estamos en la dictadura para que quieran callar a la prensa. Ustedes se buscaron el rechazo de la ciudadanía por el perjuicio que están ocasionando con sus bloqueos y paros.
Esos hombres y mujeres que con micrófono en mano, libreta, lápiz, cumplen sus obligaciones no tienen porque pagar los platos rotos que otros no pueden unir.
Pido que se respete la libertad de expresión y que se sancione como la ley lo dispone a los que hirieron a los periodistas y destrozaron una camioneta de este medio de comunicación.
Luisa Castro
C.I. 4987152 SC |
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