El Presidente debe mejorar su relación con el Congreso
Análisis. Los parlamentarios demostraron que están prestos a cambiar y a consensuar con el Presidente de la República
Verónica Paz S.
Las relaciones tensas entre el Ejecutivo y el Legislativo que marcaron los 17
meses de gestión del presidente Carlos Mesa deben dejarse de lado para lograr la
gobernabilidad que requiere el país.
En criterio de los representantes de cuatro bancadas parlamentarias y tres
analistas políticos, restablecer las relaciones entre los dos poderes del Estado
es fundamental para intentar cumplir la agenda nacional que está planteada desde
octubre de 2003, cuando cayó el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Recomponer las relaciones entre el Congreso y la presidencia de la República a
través de un pacto político es la propuesta que presentó el diputado Hormando
Vaca Díez (MIR), que fue uno de los principales críticos de Carlos Mesa cuando
aprobó un decreto para convocar al Referéndum por el gas, a pesar de que el
Parlamento no había aprobado una ley específica.
Una idea similar tiene el jefe de la bancada del MNR, Óscar Sandóval, que
asegura que los cambios que necesita el país no son necesariamente de personas
sino de mentalidad de los bolivianos. “De nada sirve que se cambie al Presidente
o a los parlamentarios si no hay voluntad para conciliar”, dijo el movimientista,
en alusión a la decisión de Mesa de nominar interinamente a los miembros de la
Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General de la República, aduciendo la
demora del Congreso Nacional.
El distanciamiento entre el Primer Mandatario y Parlamento se produjo desde
octubre de 2003, cuando el Presidente expresó que no necesitaba el respaldo de
los partidos políticos ni de de las bancadas parlamentarias.
“La única forma de cambiar las directrices del país es unir las agendas de los
poderes Ejecutivos y Legislativos y así frenar un posible fujimorazo”, dijo el
diputado mirista Wilmar Cardozo.
Según el congresista, la única manera de que el país vuelva a su calma es dejar
en el olvido los problemas pasados y empezar desde cero. "Debemos olvidarnos de
lo que ocurrió antes, tratando de consensuar en los temas que son de interés de
los bolivianos".
En criterio del diputado del MAS, Jorge Alvarado, es necesario un cambio del
pueblo boliviano y del mismo Gobierno para buscar acuerdos en temas urgentes
como la Ley de Hidrocarburos y la Asamblea Constituyente. Aseguró que para
lograrlo, la relación entre el Parlamento y el Presidente debe mejorar.
El analista Rubén Darío Cuéllar explicó que la esencia de la democracia son los
partidos políticos y ellos están representados en el Parlamento. "El Presidente
necesita gobernar con el Congreso, que es el primer poder del Estado, pero debe
cambiar su actitud arrogante”. Según Cuéllar, la ciudadanía le exige al Primer
Mandatario capacidad de Gobierno, por lo que él debe ejercer los cambios
institucionales y hacer respetar las leyes de la República.
En criterio del dirigente cívico Carlos Dabdoub, el problema del país no pasa
por la presencia o ausencia de Mesa, sino de otros factores que si no se los
concerta podrían generar más conflictos.
A su juicio, el Presidente debe darse un baño de humildad y el Parlamento no
tiene que ver a Mesa como enemigo, sino crear fuentes de armonía.
El analista Marcelo Varnux observa que de ahora en adelante, la relación entre
el Presidente y el Parlamento será más fluida y se verán obligados a trabajar en
conjunto para lograr una verdadera gobernabilidad.
Según él, lo que está en juego ahora es la democracia, por lo que cree que debe
existir una salida constitucional a los conflictos.
“Morales quiere un baño de sangre”
El ministro de Relaciones Exteriores, Juan Ignacio Siles, dijo que Evo
Morales está buscando un baño de sangre en Bolivia, pero que “el Presidente lo
está evitando con un acto valiente y patriótico”, refiriéndose a la actitud que
ha demostrado el masista al presionar para que se apruebe el proyecto de Ley de
Hidrocarburos presentado por el MAS.
“Yo no personalizaría esto como una guerra entre Morales y Mesa, aunque es
cierto que Evo Morales es quien indudablemente ha puesto en jaque a este
Gobierno. Él actúa cuando le interesa como parlamentario y cuando no como
sindicalista y debe darse cuenta, si quiere dirigir algún día este país, que
tiene que ponerse en la piel de sus adversarios”, agregó Siles en una entrevista
que concedió al diario El Mundo, de España. Dijo que lo más importante es que el
conflicto que vive el país lo van a resolver los bolivianos, porque el
Presidente cuenta con el 60 por ciento del apoyo popular. Asimismo descartó que
el Gobierno quiera favorecer a las transnacionales extranjeras, aunque admitió
que es imposible vivir sin ellas. Explicó que no se trata del 18% ó 50% de los
impuestos sino de aumentar el desarrollo del país. “El debate es si
nacionalizamos o negociamos con las empresas que traen prosperidad al país,
dijo.
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