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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 09, Marzo de 2005

../20050309/images/na10.jpgEl Presidente debe mejorar su relación con el Congreso


Análisis. Los parlamentarios demostraron que están prestos a cambiar y a consensuar con el Presidente de la República


Verónica Paz S.

Las relaciones tensas entre el Ejecutivo y el Legislativo que marcaron los 17 meses de gestión del presidente Carlos Mesa deben dejarse de lado para lograr la gobernabilidad que requiere el país.
En criterio de los representantes de cuatro bancadas parlamentarias y tres analistas políticos, restablecer las relaciones entre los dos poderes del Estado es fundamental para intentar cumplir la agenda nacional que está planteada desde octubre de 2003, cuando cayó el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Recomponer las relaciones entre el Congreso y la presidencia de la República a través de un pacto político es la propuesta que presentó el diputado Hormando Vaca Díez (MIR), que fue uno de los principales críticos de Carlos Mesa cuando aprobó un decreto para convocar al Referéndum por el gas, a pesar de que el Parlamento no había aprobado una ley específica.
Una idea similar tiene el jefe de la bancada del MNR, Óscar Sandóval, que asegura que los cambios que necesita el país no son necesariamente de personas sino de mentalidad de los bolivianos. “De nada sirve que se cambie al Presidente o a los parlamentarios si no hay voluntad para conciliar”, dijo el movimientista, en alusión a la decisión de Mesa de nominar interinamente a los miembros de la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General de la República, aduciendo la demora del Congreso Nacional.
El distanciamiento entre el Primer Mandatario y Parlamento se produjo desde octubre de 2003, cuando el Presidente expresó que no necesitaba el respaldo de los partidos políticos ni de de las bancadas parlamentarias.
“La única forma de cambiar las directrices del país es unir las agendas de los poderes Ejecutivos y Legislativos y así frenar un posible fujimorazo”, dijo el diputado mirista Wilmar Cardozo.
Según el congresista, la única manera de que el país vuelva a su calma es dejar en el olvido los problemas pasados y empezar desde cero. "Debemos olvidarnos de lo que ocurrió antes, tratando de consensuar en los temas que son de interés de los bolivianos".
En criterio del diputado del MAS, Jorge Alvarado, es necesario un cambio del pueblo boliviano y del mismo Gobierno para buscar acuerdos en temas urgentes como la Ley de Hidrocarburos y la Asamblea Constituyente. Aseguró que para lograrlo, la relación entre el Parlamento y el Presidente debe mejorar.
El analista Rubén Darío Cuéllar explicó que la esencia de la democracia son los partidos políticos y ellos están representados en el Parlamento. "El Presidente necesita gobernar con el Congreso, que es el primer poder del Estado, pero debe cambiar su actitud arrogante”. Según Cuéllar, la ciudadanía le exige al Primer Mandatario capacidad de Gobierno, por lo que él debe ejercer los cambios institucionales y hacer respetar las leyes de la República.
En criterio del dirigente cívico Carlos Dabdoub, el problema del país no pasa por la presencia o ausencia de Mesa, sino de otros factores que si no se los concerta podrían generar más conflictos.
A su juicio, el Presidente debe darse un baño de humildad y el Parlamento no tiene que ver a Mesa como enemigo, sino crear fuentes de armonía.
El analista Marcelo Varnux observa que de ahora en adelante, la relación entre el Presidente y el Parlamento será más fluida y se verán obligados a trabajar en conjunto para lograr una verdadera gobernabilidad.
Según él, lo que está en juego ahora es la democracia, por lo que cree que debe existir una salida constitucional a los conflictos.

“Morales quiere un baño de sangre”

El ministro de Relaciones Exteriores, Juan Ignacio Siles, dijo que Evo Morales está buscando un baño de sangre en Bolivia, pero que “el Presidente lo está evitando con un acto valiente y patriótico”, refiriéndose a la actitud que ha demostrado el masista al presionar para que se apruebe el proyecto de Ley de Hidrocarburos presentado por el MAS.
“Yo no personalizaría esto como una guerra entre Morales y Mesa, aunque es cierto que Evo Morales es quien indudablemente ha puesto en jaque a este Gobierno. Él actúa cuando le interesa como parlamentario y cuando no como sindicalista y debe darse cuenta, si quiere dirigir algún día este país, que tiene que ponerse en la piel de sus adversarios”, agregó Siles en una entrevista que concedió al diario El Mundo, de España. Dijo que lo más importante es que el conflicto que vive el país lo van a resolver los bolivianos, porque el Presidente cuenta con el 60 por ciento del apoyo popular. Asimismo descartó que el Gobierno quiera favorecer a las transnacionales extranjeras, aunque admitió que es imposible vivir sin ellas. Explicó que no se trata del 18% ó 50% de los impuestos sino de aumentar el desarrollo del país. “El debate es si nacionalizamos o negociamos con las empresas que traen prosperidad al país, dijo.

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