El MAS exige disculpas para ir al diálogo
Repudio. El líder cocalero ayer fue abucheado y casi agredido al llegar a El Alto
Christian Peña y Lillo H.
Los masistas quieren una disculpa pública del presidente de la
República, Carlos Mesa, antes de evaluar la posibilidad de un diálogo con el
Gobierno. Consideran que los discursos del primer mandatario incitaron a la
población a que insulte a los parlamentarios del Movimiento al Socialismo (MAS),
a quienes la multitud reunida en la plaza Murillo ayer atacó verbalmente.
“El Presidente es hipócrita. Primero habla de paz en el Congreso y luego en la
plaza Murillo incita a la gente para que nos enfrentemos entre pobres. De qué
otra manera se puede interpretar el pedido para prohibir una forma de protesta
legítima del pueblo”, condenó el jefe de la bancada parlamentaria del MAS, Jorge
Alvarado, que está seguro de que Mesa quiere destruir a su partido y a su líder,
Evo Morales.
Por su parte, el dirigente cocalero Morales denunció, a través de un programa
televisivo, en La Paz que fue amenazado de muerte en reiteradas oportunidades
por encargo del Presidente, a quien dijo que apoyaría en las cosas buenas para
el pueblo.
El jefe nacional del MAS también habló sobre la posibilidad de un golpe de
Estado, situación que aseguró que el pueblo se encargaría de evitar.
Morales, al igual que todos los parlamentarios de su bancada, no estuvieron
presentes durante el discurso pronunciado por el jefe de Estado en el Congreso.
En la oficina de su partido escucharon atentamente el mensaje y terminada la
sesión ofrecieron una conferencia de prensa en la cual ratificaron su posición
en la que piden una disculpa pública de Carlos Mesa.
Aurelio Ambrosio, jefe subalterno de la bancada masista, indicó que con el pacto
firmado con los parlamentarios, Mesa ahora tiene el mismo acuerdo político con
el que gobernó su antecesor, Gonzalo Sánchez de Lozada.
“Ni con la firma de Evo en el documento se hubiera mejorado la situación del
país. Los problemas son estructurales”, aseguró Ambrosio. Anunció la
masificación de las movilizaciones y el bloqueo de las carreteras en el país.
El diputado también reprochó la convocatoria hecha por el Presidente para que el
jueves al mediodía la población salga a las plazas principales de los
departamentos y proteste en contra de los bloqueos, ya que considera que ésta es
una forma de buscar la confrontación ciudadana.
En Santa Cruz, el dirigente masista Hugo Salvatierra dijo que la posición de
Carlos Mesa fue una jugada política para conseguir mayor poder. “No podemos
negar un visible desmejoramiento del MAS. El Presidente buscaba el aislamiento
total del partido”, agregó Salvatierra.
Para el analista César Rojas Ríos, el MAS puede convertirse, junto a otros
movimientos sociopolíticos, en el frente contestatario a Mesa, lo cual
prolongaría la crisis nacional iniciada en abril de 2000.
Álvaro García Linera / Analista político
Credibilidad de Evo fue
debilitada
El presidente de la
República, Carlos Mesa, ha utilizado todo su prestigio para dirigirlo en contra
de Evo Morales y eso tiene efectos políticos muy fuertes. Esto puede llevar al
líder masista a radicalizar sus posiciones más hacia la izquierda, pese a que en
este último tiempo se movió en la centroizquierda, lo cual lo llevó a
enfrentarse con planteamientos más radicales.
Otra de las posibilidades en la reacción de Morales, es el distanciamiento de
las políticas de pacto y acercamiento desplegadas hacia las clases medias. Si
esto se produce, el líder cocalero puede potenciar su posición centrada en los
sectores populares, laborales e indígenas, y no tanto buscando articular a los
sectores medios.
Este desarrollo dependerá mucho de cómo Evo puede asimilar este duro golpe que
recibió, pero una reacción inicial puede ser el atrincheramiento en los sectores
laborales, populares e indígenas. Además, esto tiene un efecto político de largo
plazo. El Presidente quiso devaluarlo y logró deteriorar una credibilidad ya
debilitada de Evo Morales.
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