img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

El Deber como tu Página de Inicio

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Club de Lectores
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 05, Marzo de 2005

../20050305/images/sa20.jpgRío Grande arrasa con cultivos e inunda nuevas comunidades


Riada. Los hermanos Vargas ayudan a sus padres a transportar los objetos de mayor valor hasta un refugio


Hilton Heredia G./Enviado

La desolación se apodera del norte cruceño. El Río Grande sigue arrasando cultivos y deja una huella imborrable en nuevas comunidades.
San Pablo y Los Tigres son dos de las poblaciones que están bajo las aguas y se teme que éstas lleguen también a Brecha Casarabe que está a unos 20 kilómetros.
El drama que viven miles de familias productoras por la pérdida de sus cultivos de soya, arroz, maíz, yuca, sésamo y de otras pertenencias materiales, significa que los pobladores tendrán que comenzar nuevamente de ‘cero’ para levantarse económicamente. Pese a ello, la ayuda de las autoridades no llega y los niños comienzan a padecer enfermedades virales y estomacales.
Bernardino Herrera, Francisco García, y Dorian Vargas, han sido los primeros en abandonar sus chozas y sus miles de hectáreas de cultivos y se han apostado en una de las zonas altas donde han instalado dos carpas para albergar a sus familias y esperar que bajen las aguas para poder regresar.
Como ellos, 170 familias de ambas localidades se ven obligadas a buscar un sitio aguardando que el nivel de las aguas descienda y ver si posteriormente pueden recuperar parte de sus productos. A estas familias no les llegó ninguna ayuda de parte de la Prefectura.
Los problemas no terminan ahí, ya que en la población Las Madrecitas, donde están albergadas más de 2.000 personas afectadas, comienzan a faltar alimentos y medicamentos.
En tanto, en las comunidades 24 de Septiembre, El Porvenir, Ilimani, 2 de Agosto, Nuevo Amanecer, El Plato y Villa Montero, el nivel de las aguas comenzó a descender levemente, pero el peligro persiste.
Rolando Zabala, gerente general de Anapo, confirmó que hasta ayer se constató que más de 18.000 hectáreas de soya están perdidas, lo que equivale a $us 10 millones.
La Prefectura consiguió una foto satelital donde corrobora tal situación. Sin embargo, no consigue más recursos económicos para socorrer a los damnificados.

< Anterior ^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2004, El Deber. Todos los derechos reservados.