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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 03, Marzo de 2005

Defensor del Lector

Estimado Lector:
DE MAL EN PEOR


Preocupada por el peligroso deterioro de la situación del país, la Asociación de Periodistas de La Paz, en un comunicado de julio de 2004, había afirmado que reclamaba “el rol que los medios de comunicación social deben cumplir al servicio de la paz sin hacer apología del delito, asumiendo su tarea de informar y brindar elementos de análisis a la ciudadanía, desterrando la irresponsabilidad, el sensacionalismo, el mercantilismo y la corrupción”.
En diciembre de ese mismo año, al recibir de dicha agrupación el Premio Nacional de Periodismo, Mabel Azcui instó a sus colegas a desempeñar su oficio con apego a la ética y les recomendó, en general, desechar el ejercicio arrogante del poder para recuperar su función de servicio a la sociedad y, en particular, precautelar su credibilidad, no mezclar la información con la opinión o con la publicidad y no divulgar rumores. Y en febrero del presente año Carlos Mesa dijo a sus colegas:
“No es bueno que trabajemos en una lógica de confrontación, que cada palabra que el Presidente dice se la saca del contexto para plantear titulares que después lo único que hacen es enfrentar ...” Los tres pronunciamientos reflejaron la preocupación de los profesionales del gremio por las transgresiones contra la ética periodística crecientemente generadas por la fuerte competencia entre medios debida al mercantilismo y por el abuso que suelen hacer los periodistas del excesivo poderío que han adquirido ante la honda crisis del poder político.
¿Tiene asidero esa preocupación que otros ciudadanos comparten con los periodistas? Unas cuantas expresiones recientes de estos últimos dan respuestas de suyo muy elocuentes a esta pregunta:
José Gramunt: “Pues he aquí que la mentira, la difamación y la calumnia, aunque son moneda falsa, paradójicamente son de uso corriente ...”
Camila Urioste: “¿... Por qué los reporteros se permiten la ironía, los adjetivos floridos, la sonrisa escéptica, la música de fondo a la hora de informar? ¿Por qué los periodistas de la prensa se dan el lujo de llenar los titulares de afirmaciones completamente subjetivas, adjetivos y juicios de valor? ...”
José Alberto González: “Uno de los errores reprochables en el periodismo boliviano es la facilidad con la que se incrimina a una persona muchas veces perjudicando a su honra...”
César Rojas Ríos: “Los medios masivos se convirtieron en miradores tenaces de los dirigentes radicales ... La crónica roja del radicalismo: hacer correr tinta o disparar las cámaras de televisión ... Puro palabrerío, puro presagios vacíos. Falsaria. Pero los medios recurren a estos dirigentes como si fueran el maná informativo, cuando lo único cierto es que los periodistas están adictos al conflicto y sobreadictos a los dirigentes radicales ... y, por ende, le inyectan a las audiencias sobredosis de retóricas violentas ...”
Juan Javier Zeballos: “Recordemos que durante los sucesos de febrero y octubre del año pasado hubo una competencia impresionante entre varios canales de televisión por mostrar más sangre, más muertos, más heridos ... ¿Acaso les importaba el dolor ajeno de los familiares de los muertos a quienes virtualmente introducían los micrófonos en sus bocas para sacarles una frase que la tristeza no les dejaba pronunciar?”
Mario Espinoza: “Los periodistas, médicos y policías somos soberbios cuando decimos que lo hemos visto todo, cuando de pronto soportamos con mucho entusiasmo el dolor ajeno ... Hemos llegado en algunos casos a niveles degradantes, todo por el rating ...”
Raúl Peñaranda: “... Un 26.8 por ciento de los hombres y mujeres de prensa encuestados dijeron que el medio de comunicación en que trabajan prefirió no admitir el error aun estando consciente de haberlo cometido ... ¿Soberbia y altanería respecto de las fuentes informativas y de los públicos? ... Por el contrario, pese a las fallas mencionadas aquí, los hombres y mujeres de prensa muestran mayoritariamente una actitud acrítica. El 50.7 por ciento de los encuestados dice que sus colegas tienen ese rasgo ...”
Alberto Zuazo: “Por desgracia, el modelo de periodismo que se practica ahora en Bolivia está incurriendo en un flagrante abuso de poder, desde el momento que no se detiene ante consideración alguna para manipular, tergiversar y usarlo como instrumento para hacer prevalecer sus tendencias ideológicas o intereses particulares, en vez de respetar la diáfana transparencia que debería tener la noticia ... Y para conseguir aquellos objetivos mezquinos no se repara en hacer sensacionalismo.”
Erick Torrico y Raúl Peñaranda: “En Bolivia, claramente, los medios y los periodistas se ven a sí mismos como ese cuarto poder ... Ahora un medio no informa; sindica. Un medio no evalúa; juzga. Un medio no analiza; acusa.”
Ilya Fortún: “... La prensa en general ha ido degenerando paulatinamente hasta convertirse en un coro cacofónico al servicio del amarillismo, de la competencia comercial suicida y de un afán de protagonismo político francamente insoportable.”
Evidentemente, los periodistas están conscientes de que, en lo que va de este nuevo siglo, la ética de su oficio se sigue menoscabando gravemente. Esa conciencia de ello es plausible. Lo que hace falta ahora es que de tal percepción, y de la correspondiente reflexión, ellos pasen sin más demora – encabezados por los dirigentes de sus agrupaciones profesionales y sindicales – a  la acción correctiva eficaz.
Ya no bastan aisladas lamentaciones, vanas promesas ni buenas intenciones.


Luis Ramiro Beltrán Salmón
Defensor del Lector
Grupo de Prensa Líder


Luis Ramiro Beltrán defensor@eldeber.com.bo

Contáctese con nosotros: abress@eldeber.com.bo

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