A Santa Cruz
de la Sierra
Limberg Gutierrez Carreño
Cuatro siglos, cuatro décadas y cuatro años transcurren desde la fundación de
la pródiga, hospitalaria y fecunda tierra de Ñuflo de Chavez. Es un
acontecimiento histórico de esplendor y triunfo, cuando en estas selvas
grigotanas el insigne capitán español clavó la 'Santa Cruz' que marcó el
nacimiento de un pueblo ávido de conquistar su grandeza en esta geografía
inmaculada.
Pasó mucho tiempo de infortunios y reveses. Muchas albas de esperanza nacieron y
muchos crepúsculos de inquietudes fueron finalmente vencidos.
Así, en estas llanuras y planicies germinó el ímpetu del trabajo abnegado y
laborioso de su gente. Día a día, año tras año, siglo tras siglo, con el paso
del tiempo y de las aves, nació el ser y la identidad histórica existencial de
los hombres, mujeres y niños de esta región. Así se gestó en el tiempo el
espíritu, la fe y la mística del cruceño. Así creció la fe y amor de labrar con
entereza y valor la historia de un pueblo.
Fue el 26 de febrero de 1561, cuando por designio del hombre, se erigió un
pueblo en el dolor y el sacrificio, para ser hoy fuente y cuna de progreso y
desarrollo.
Hoy, Santa Cruz de la Sierra, con su voz fuerte y digna, como fuertes y dignos
son sus ideales de justicia y verdad, irrumpe con decisión y coraje en busca de
rubricar las añoranzas de grandeza, que fue un catecismo de nuestros ilustres
antepasados.
Así, con nuestras esperanzas y frustraciones, Santa Cruz de la Sierra, se yergue
altiva y victoriosa hacia la cumbre de sus mayores y legítimas aspiraciones.
Cuatro siglos, cuatro décadas y cuatro años de postración, orfandad y olvido del
poder central, no son suficientes para apagar el fuego de rebeldía iconoclasta,
que desborda la energía de los habitantes de este solar patrio.
Así se forjó Santa Cruz de hoy, entre días y años de tragedias, triunfos e
infortunios. En el exilio, dolor y luto de sus hijos revivió las ansias de
subsistir y vencer.
Así, venciendo muchas vicisitudes de intolerancia y de irracionalidad, en este
nuevo aniversario de fundación, Santa Cruz proclama ante América Latina y el
Mundo, el respeto y reconocimiento a sus legítimos derechos de autonomía de
gestión administrativa.
Es por eso que al renacer el liderazgo de esta tierra, Santa Cruz de la Sierra,
retoma su lucha para consagrar definitivamente sus ideales que esgrime en el
marco de la justicia y el derecho.
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