Andrew Standleyv / Embajador de la Unión Europea en Bolivia «Bolivia no es un país inviable»
Es de aquellos hombres que creen que los problemas sociales, políticos y económicos de Bolivia se solucionan con diálogo y buena voluntad. El máximo representante diplomático de la Unión Europea hizo una radiografía de Bolivia. Es optimista
Roberto Navia Gabriel
Es un inglés que carga, probablemente desde niño, una mirada
de cielo despejado y una sonrisa que alegran sus ojos celestes. Con apenas 18
meses en el país, ha descubierto que el boliviano es un tipo de gran calidad
humana y concuerda con sus coterráneos que el hombre de esta tierra tiene la
fama de ser trabajador.
Andrew Standley está fascinado con Bolivia. Empezó a quererla en Europa cuando,
al igual que sucede con muchos europeos, creía que en este país sólo existía el
paisaje occidental. Ahora que sabe de la existencia del oriente y de la región
amazónica, dice que está más enamorado que nunca de una tierra que no es su
patria.
Pero no sólo habló sobre los atributos naturales que tiene Bolivia. Hizo un
análisis sobre los problemas que han postrado a Bolivia y comentó sobre el
efecto de la Unión Europea en el país.
Standley cree que Bolivia no es un país inviable y que los problemas que se
viven a diario no se deben a la juventud de la República o a que en algún
momento los habitantes han demostrado que ‘no tienen memoria’.
- ¿En qué ha beneficiado a Bolivia la conformación de la Unión Europea?
- Le ha beneficiado mucho. Tenemos que reconocer que la relación a nivel
institucional con los países de América Latina tuvo un salto cualitativo y
cuantitativo con el ingreso de Portugal y de España a la Unión Europea. Pero
tampoco hay que desconocer que antes del ingreso de estos países ya teníamos un
cierto nivel de relacionamiento.
- ¿Cómo se refleja en términos económicos ese beneficio en Bolivia?
- En la Unión Europea se está manejando una cartera de $us 250 millones.
Anualmente se desembolsan $us 50 millones. Pero eso es sólo una parte. Muchos
países del continente tienen convenios bilaterales con Bolivia. Estimamos que en
su conjunto el monto de desembolso asciende a más de $us 300 millones anuales,
lo que representa el 60% de toda la cooperación no reembolsable que recibe
Bolivia. La mayor parte de ese esfuerzo viene de Europa.
También tenemos programas de promoción comercial para fomentar la inversión
europea en Bolivia y para mejorar los intercambios a nivel de empresas.
- ¿Qué es lo que les preocupa de Bolivia?
- La comunidad internacional comparte la preocupación por la estabilidad del
país. En los últimos meses se han visto muchos acontecimientos y cambios que
tienen un impacto sobre la inversión extrajera, hay una preocupación por eso.
Lo que queremos es que todos esos problemas internos se resuelvan mediante el
diálogo y respetando la institucionalidad democrática del país, eso para
nosotros es un tema clave.
- ¿Hay temor por los conflictos sociales y políticos que actualmente se viven en
Bolivia?
- Tenemos mecanismos que enfocan la búsqueda, la prevención y la mitigación de
conflictos sociales y políticos. Se han desarrollado mecanismos especiales de
desembolsos rápidos para acciones específicas para apoyar procesos de solución
de conflictos.
-¿Por qué cree que Bolivia, con apenas 8 millones de habitantes y con muchas
riquezas naturales es un país pobre y, según dicen algunos analista, hasta
inviable?
- Bolivia no es un país inviable. Bolivia ha tenido varias etapas difíciles, es
un país que está en una crisis social institucional.
El éxito de la Unión Europea es que nosotros hemos conocido serias crisis, mil
veces peores que cualquier crisis boliviana. Me estoy refiriendo especialmente a
la Primera y Segunda Guerra Mundial donde murieron decenas de millones de
personas.
Mediante el diálogo, la buena fe y la buena voluntad se lograron superar esos
obstáculos y el odio que había entre los países de Europa. El haber superado ese
odio nos ha permitido a todos los ciudadanos casi 50 años de paz y de
prosperidad.
La experiencia vivida de la Unión Europea creo que se aplica a Bolivia porque
aquí es obvio que hay grandes diferencias. Sería un poco ciego negar la
existencia de estas diferencias, pero esas diferencias no quieren decir que no
haya modo de convivir, pero lo que se necesita es diálogo y tolerancia.
- ¿Puede que el problema de Bolivia se deba a que es un país joven?
- Bolivia logró su independencia en 1825, Bélgica lo hizo en 1830. Así que es
más joven que Bolivia, Para mí, los problemas de Bolivia no son un tema de edad,
es más bien un tema de voluntad, de tolerancia, de diálogo y de respeto por un
mecanismo y una institucionalidad democrática.
- También critican que Bolivia sufre de pobreza porque no tiene memoria, es
decir, no aprende de sus desgracias, ¿comparte ese análisis?
- La historia es muy importante, pero el no tomarla en cuenta también se puede
interpretar como una cierta tolerancia para no mirar siempre atrás, sino hacia
adelante. Eso se puede convertir en un factor importante siempre y cuando uno no
se olvide de las lecciones aprendidas en la historia.
- ¿Cómo define al boliviano?
- Como una persona franca, sincera y de gran calidad humana.
- Antes de conocer Bolivia, ¿qué imagen tenía del país?
- Lo que se sabe de Bolivia en Europa es la parte andina, es importante que
nosotros los europeos sepamos que no solamente existe la parte occidental, sino
también la región amazónica y la actividad económica del oriente boliviano.
- ¿El tratamiento de la Ley de Hidrocarburos le preocupa?
- Estamos observando con mucho interés el paso de la Ley de Hidrocarburos por el
Congreso, esperando que lo que salga sea una ley que respete y proteja los
intereses de todas las partes involucradas, no solamente de las partes
bolivianas, sino también los intereses de los inversionistas extranjeros. Hay
mucha inversión europea en el sector de hidrocarburos.
- ¿Es verdad que la inestabilidad en Bolivia ha desmotivado a los inversionistas
extranjeros?
- La mejor fuente de información es el Banco Central de Bolivia, que en su
informe da a conocer que se ha registrado una baja de la inversión extranjera en
el último año. Eso refleja decisiones de las empresas que están observando la
situación coyuntural de Bolivia.
Perfil
Está fascinado con el país
Andrew Standley nació
en Oxford, Inglaterra. Tiene 49 años de edad. Está casado y tiene una hija de 20
años de edad.
En el campo profesional, su especialidad es la economía de desarrollo. Cursó
estudios universitarios en Inglaterra y en EEUU .
Antes de llegar a Bolivia estuvo cuatro años en Costa Rica y en muchos países
asiáticos.
“Bolivia tiene un gran futuro, es un país con una riqueza natural impresionante,
ha recibido de la naturaleza muchas ventajas, ahora tiene la necesidad de
organizarse a nivel social y político para sacar provecho de esta riqueza”,
afirma el diplomático que cree que la enseñanza principal que dio la Unión
Europa es haber puesto en vigencia un modelo de convivencia que les ha permitido
superar los odios que arrastraban los países europeos.
Cree que la experiencia del Viejo Mundo puede servir como ejemplo para los
bolivianos.
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