El Papa dio sorpresivamente su bendición, pide que recen por él
SALUDO. El pontífice se asomó por la venta del hospital, luego que el arzobispo Sandri leyó un texto en su nombre
Pese a su debilitada salud, Juan Pablo II, de casi 85 años, no quiso faltar a
la cita del Ángelus y, aunque no pudo dirigir el rezo, hizo un gran esfuerzo y
se asomó a la ventana de su habitación del hospital Gemelli para impartir la
bendición.
No estaba prevista esa aparición, que pilló por sorpresa a las miles de personas
reunidas en el Policlínico y en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde el
‘número tres’ de la Santa Sede, el arzobispo argentino Leonardo Sandri, acababa
de leer en su nombre el texto del Ángelus, el primero en 26 años de Pontificado
que no rezaba el Papa.
Pocos minutos después del mediodía y al concluir Sandri de bendecir en nombre
del Papa, las cortinas del apartamento que ocupa el Papa en el piso 10 del
Gemelli se abrieron, apareciendo el pontífice sentado en un sillón. Su aparición
duró un minuto y se le vio como se tocaba la garganta. Juan Pablo II mostraba
aspecto muy débil y los gestos de su cara reflejaban sufrimiento. Muchos de los
fieles presentes lloraron emocionados, mientras varios jóvenes, entre ellos un
centenar de españoles, le cantaron canciones. La aparición del Papa, según los
médicos, es la muestra de que se recupera satisfactoriamente, aunque la
precaución es constante.
"Pienso en los que estáis reunidos en la plaza de San Pedro y a los que desde
todas las partes del mundo se interesan por mí. Os pido que sigáis rezando por
mí ...este tiempo de Cuaresma ayuda a comprender mejor el valor del sufrimiento
que en un modo u otro nos llega a todos", escribió el Papa en el texto leído por
Sandri.
Juan Pablo II concluyó su mensaje reiterando su entrega a la Virgen y subrayando
su lema de Pontificado ‘Totus Tuus’ (sigo siendo todo tuyo).
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