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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 28, Febrero de 2005

../20050228/images/ in2.jpgEl Papa dio sorpresivamente su bendición, pide que recen por él


SALUDO. El pontífice se asomó por la venta del hospital, luego que el arzobispo Sandri leyó un texto en su nombre


Pese a su debilitada salud, Juan Pablo II, de casi 85 años, no quiso faltar a la cita del Ángelus y, aunque no pudo dirigir el rezo, hizo un gran esfuerzo y se asomó a la ventana de su habitación del hospital Gemelli para impartir la bendición.
No estaba prevista esa aparición, que pilló por sorpresa a las miles de personas reunidas en el Policlínico y en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde el ‘número tres’ de la Santa Sede, el arzobispo argentino Leonardo Sandri, acababa de leer en su nombre el texto del Ángelus, el primero en 26 años de Pontificado que no rezaba el Papa.
Pocos minutos después del mediodía y al concluir Sandri de bendecir en nombre del Papa, las cortinas del apartamento que ocupa el Papa en el piso 10 del Gemelli se abrieron, apareciendo el pontífice sentado en un sillón. Su aparición duró un minuto y se le vio como se tocaba la garganta. Juan Pablo II mostraba aspecto muy débil y los gestos de su cara reflejaban sufrimiento. Muchos de los fieles presentes lloraron emocionados, mientras varios jóvenes, entre ellos un centenar de españoles, le cantaron canciones. La aparición del Papa, según los médicos, es la muestra de que se recupera satisfactoriamente, aunque la precaución es constante.
"Pienso en los que estáis reunidos en la plaza de San Pedro y a los que desde todas las partes del mundo se interesan por mí. Os pido que sigáis rezando por mí ...este tiempo de Cuaresma ayuda a comprender mejor el valor del sufrimiento que en un modo u otro nos llega a todos", escribió el Papa en el texto leído por Sandri.
Juan Pablo II concluyó su mensaje reiterando su entrega a la Virgen y subrayando su lema de Pontificado ‘Totus Tuus’ (sigo siendo todo tuyo).

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