‘Tsunami’ albiverde
Desleal. La falta desde atrás de Limber Pizarro debió ser sancionada con roja, pero el árbitro no lo entendió así. Arce fue una pesadilla para la defensa bolivarista, aunque no convirtió, su aporte fue bueno
[ Gerson Rivero ]
Peña no quiere saber de penales
Oscar Espínola “Fuimos superiores”
La ola daba la vuelta por las tribunas y en la cancha una marea verde arrasaba
con una desconocida academia paceña en la primera final de la copa AeroSur.
Oriente Petrolero despejó desde temprano todas las dudas que existían antes del
partido sobre una supuesta superioridad de Bolívar.
No habían pasado diez minutos del partido y ya los locales habían llegado tres
veces con peligro de gol. Un descuido había puesto cara a cara a Galindo con
Etulain a los 17 minutos, pero el delantero académico disparó afuera. Ahí se
acabó el repertorio visitante.
Después vino el turno de Oriente que aprovechó el ímpetu de Hoyos y Arce. Una
jugada entre ellos posibilitó que Villagra, ayudado por Sánchez en un extraño
tiro, convierta el primer tanto a los 23 m.
Sánchez hizo gritar a todo el estadio tres minutos después con un tiro libre
espectacular, pero no, era una ilusión. La pelota se había ido apenas desviada.
A los 39, el golazo de Hoyos fue real. Tras un rechazo de un córner mandó un
zapatazo que arrasó con todas las telarañas del ángulo izquierdo de Machado.
Final de euforia en el primer tiempo. Por una molestia, Erwin Sánchez no volvió
para el segundo. Bolívar se fue con todo, pero ni Zermatten ni Guiberguis
inquietaron.
A falta de Platiní, Murilo Cazagrande asumió el liderazgo en media cancha.
Apoyado por los Carlos, Durán y Campos, ahogaron la creatividad celeste.
Atrás, el paraguayo Espínola se convirtió en un bastión que rechazó todo lo que
le llegó y anuló a los delanteros Andaveris y Galindo.
Tanto es así que Bolívar no llegó ninguna vez con peligro real en la segunda
etapa. Por el contrario, Murilo alimentaba al Conejo Arce y a Palavicini (que
reemplazó a Villagra) para inquietar una y otra vez el área de Machado.
En una de esas, el juvenil Roly Sejas, reemplazante de Sánchez, aprovechó su
oportunidad y tras robarle el balón a Óscar Sánchez encaró solo para fusilar a
Machado y poner el 3-0.
Liquidado Bolívar, el partido se tiñó de verde. En las tribunas se armó la
fiesta, cánticos, ola mexicana, el tradicional 'ole, ole', y como ya se hizo
costumbre, los gritos de ‘autonomía, autonomía’.
Nadie quería perderse la fiesta, ni José Padilla, que entró a los 90 y propició
la jugada del último gol, que culminó Matraca Gutiérrez, para un final
delirante.
Agresión contra el árbitro
El asesor legal de Oriente Petrolero, Víctor Hugo Pérez, fue denunciado por
agresión por el cuarto árbitro, Joaquín Antequera.
El abogado albiverde, en un momento de furia se las agarró con Antequera. Se dio
el trabajo de ir a buscar una botella, llenarla de líquido y lanzársela a
Antequera, a vista y paciencia de los espectadores en el sector de butacas.
La agresión consta en el informe del partido, y junto al veedor Fernando Sattori,
que fue agredido verbalmente por Pérez, esperan que la Liga u Oriente Petrolero
tomen cartas en el asunto.
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