Francisco Pérez Walker / Cónsul general de Chile en Bolivia «Chile y Bolivia aún tienen todo por hacer»
En su primera salida de La Paz, después de tres meses de intensa actividad en el cargo, visitó Santa Cruz, por razones ‘obvias’. Evitó hablar del mar y del gas, pero tuvo palabras para la integración regional, la OEA, el narcotráfico y el tránsito fronterizo
Carlos Orías B.
Tiene la tarea de recomponer las relaciones con Bolivia
después de un año y medio de confrontación en escenarios multilaterales y en el
plano bilateral. Los temas sensibles de la reivindicación marítima nacional y la
venta del gas, prefirió ni mencionarlos. Lleva tres meses a cargo del consulado
general en el país, llegó para reemplazar a Emilio Ruiz-Tagle, que perdió el
puesto en medio de un laberinto de interpretaciones, precisamente por hablar
sobre el mar. La gestión de Francisco Pérez Walker, como primera línea de la
conducción de la agenda chilena para Bolivia, parece avanzar.
La cantidad de reuniones que ha sostenido -unas 150, solamente en La Paz- en su
breve periodo en el cargo, habla de una labor ‘trabajólica’ por reanimar las
relaciones en los términos en que Chile siempre los ha planteado: todos los
temas se pueden tratar, excepto el de la soberanía marítima, y el negocio
frustrado de la exportación de gas a través de su territorio es precisamente
eso, un negocio frustrado.
Del lado boliviano, la multiplicación de agendas internas redujo el impulso al
temario de la política exterior, sobre todo en el apartado 'Chile', lo que es
una muestra de la necesidad de ponernos de acuerdo primero entre nosotros antes
de exigir algo de afuera.
En otras palabras, la campaña por la reivindicación marítima que el Gobierno del
presidente Carlos Mesa desplegó durante 2004 ya tuvo su hora más feliz y ahora
está en reacomodo, estudiando ofertas más inmediatas como la de la libre
circulación en la frontera y la agenda comercial.
En su primera salida de La Paz, Santa Cruz fue la opción ‘obvia’ ya que se trata
del “segundo departamento más importante en Bolivia, hablando de negocios”.
- Hay una sensación de descompresión entre ambos gobiernos, si tomamos como
referencia la actividad diplomática del último año y medio. ¿Bolivia le restó
volumen a su campaña por la reivindicación marítima?
- Creo, francamente, que los dos países están poniendo su buena disposición.
Chile y Bolivia tenemos todo por hacer. Los dos gobiernos, los dos países y me
atrevo a decir que los dos pueblos, nos damos cuenta de que nos necesitamos
mutuamente. La interdependencia es absolutamente fundamental hoy en el mundo,
para bien o para mal. Creemos que el desarrollo de la gente de menores recursos
en Chile depende a como nos llevamos con los demás países. El productor de
salmón en el sur sabe que sus ingresos dependen del comercio con Japón o con la
Unión Europea.
Yo he estado mucho por razones de trabajo en Arica e Iquique. En el norte de
Chile hay una integración entre la gente a la que los gobiernos no podemos estar
ajenos. Se nota en el comercio y en el turismo. Tengo muchos amigos bolivianos
que tienen departamentos en Arica y que viajan los fines de semana. La gente
siente que si al vecino le va bien, eso repercute en su propio beneficio.
- Ud. afirma que Chile tiene una integración comercial fuerte con América
Latina; sin embargo, internamente se le recriminó al Gobierno del presidente
Ricardo Lagos, porque se había quedado rezagado frente a la diplomacia boliviana
en el tema marítimo. Tuvo que apurar el paso con una respuesta diplomática en
toda la región...
- La prioridad de la política exterior del Gobierno de Chile, y esto viene desde
hace muchos años, es América Latina. Recuerdo cuando asumió el presidente Frei y
cuando lo hizo Lagos, dijeron: “este es nuestro barrio, nuestra casa”. Nuestra
prioridad es América Latina; en ella, Sudamérica; y aquí obviamente, los tres
países limítrofes. Eso no quitó que paralelamente trabajemos con otros países,
porque el desarrollo de Chile está ligado a ellos. Todos sabemos que hubo crisis
económica en alguno de nuestros vecinos, lo cual nos significó, por ejemplo,
disminuir nuestro intercambio comercial. Con Argentina, Brasil y Perú, teníamos
una balanza comercial superavitaria, y hoy es deficitaria. ¿Cómo equilibramos
eso? Con apertura comercial hacia EEUU, la UE y Asia. Suscribir acuerdos con
ellos nos resultó bastante costoso. De hecho, creo que el presidente Lagos es el
que más países de la región ha visitado. Esta semana estuvo en el Caribe (para
la reunión del Caricom), y de Sudamérica los ha recorrido todos. Creo que visitó
Bolivia dos veces. Esa percepción desde afuera, creo, era más una percepción que
una realidad.
- Al presidente Lagos le fue bien en el Caribe, y también con la promoción de la
candidatura de José Miguel Insulza a la secretaría general de la OEA. El
Gobierno de su país afirmó que Insulza cuenta con los votos de 11 de los 14
países caribeños que forman el Caricom. Sin embargo, en el vecindario cercano no
ha tenido la misma respuesta...
- Vamos a ver... personalmente, tengo un gran aprecio por José Miguel Insulza,
fue mi jefe durante muchos años. Es un hombre de gran categoría. Creemos que su
candidatura sería un aporte para la región y un reforzamiento muy importante
para la Organización de Estados Americanos. Ojalá se busque el mayor consenso
posible... Francamente, con la candidatura de Insulza buscamos reforzar el
organismo
- ¿Por qué entonces hay la percepción en Bolivia de que con Insulza se verían
perjudicados sus intereses?
- Porque Bolivia tiene una posición, respecto a que el tema que sabemos, debe
ser tratado en los organismos internacionales, y se sabe que la posición de
Chile en ese sentido es distinta.
- Hace un momento Ud. mencionaba la propuesta chilena de que se pueda cruzar la
frontera con Chile, únicamente con la presentación del pasaporte...
- Es una propuesta chilena que está bajo consideración de la Cancillería
boliviana.
- En el ingreso a Chile, tanto desde Perú como desde Bolivia, los controles son
muy estrictos, sobre todo por las precauciones contra el narcotráfico. ¿Cómo ve
Chile ese problema, considerando que ya Argentina se ve a sí misma como un país
de tránsito de narcóticos?
- El narcotráfico es un tema que nos pesa a todos. No es exclusivo de Bolivia o
de Perú. Hay países que son productores y otros que son de tránsito. Todos
estamos colaborando en tratar de poner bajo control el flagelo del tráfico.
Ahora en ese sentido, quiero decir que los controles son similares. Sucede que
es más fácil controlar a quienes transitan por los aeropuertos, que a los
centenares de personas que cada día cruzan una frontera. Pero me parece que todo
tipo de control, ya sea contra el narcotráfico o la mosca de la fruta, o la
fiebre aftosa, son todas cosas positivas.
- ¿Chile se considera un país de tránsito para el narcotráfico?
- No nos consideramos como país de tránsito. Desgraciadamente hemos encontrado
volúmenes importantes. En el puerto de Arica se encontró hace unos años un barco
con uno de los cargamentos más grandes en el mundo. En esto creo que todos los
países tenemos que ser intransigentes, en tratar de controlar el narcotráfico
- Lo que ha sucedido en Santa Cruz, en los últimos cuatro meses ha llamado
fuertemente la atención de los medios de comunicación chilenos. ¿Hay un interés
del público chileno sobre lo que ocurre en Bolivia?
- Creo que hay un interés colectivo de América Latina. Lo que pasa aquí le
interesa a Chile, a Perú, a Brasil, y lo mismo a todos los demás. Es una
demostración importante de cómo avanza la integración. Lo que sucede aquí es un
tema esencialmente boliviano, pero la opinión pública chilena le interesa saber,
lo mismo que a la argentina.
- ¿Y cómo ve el Gobierno chileno lo que ha sucedido en los últimos meses en
Bolivia?
- Quiero dejar en claro que ni mi Gobierno, ni yo, influimos en asuntos internos
bolivianos.
Perfil
Una nueva visión de los vecinos
Francisco Pérez Walker,
diplomático de carreras, lleva tres meses en Bolivia. Ya fue embajador en Perú.
En 2004, estaba en Chile, trabajando en la Cancillería como director de la
sección para América del Norte, del Centro y del Caribe. “El presidente Lagos me
ofreció ser cónsul general en Bolivia, no soy embajador porque no tenemos
relaciones diplomáticas”, reconoció. Fue ministro consejero en Argentina. Opina
que entre Bolivia y Chile “tenemos todo por hacer y en estos momentos hay una
buena disposición, claro, yo hablo de parte de mi gobierno y del recientemente
nombrado canciller Ignacio Pérez Walker”. El canciller proviene de una familia
que lleva décadas ligada a la política exterior chilena. Actualmente, su hermano
Felipe Pérez Walker, es director de la Zona Franca de Arica. En cuanto a gestión
de la política exterior, opina que se ha dado un cambio. “Antes, para tener
buenas relaciones con los países limítrofes.
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