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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 27, Febrero de 2005

../20050227/images/na2.jpgFrancisco Pérez Walker / Cónsul general de Chile en Bolivia «Chile y Bolivia aún tienen todo por hacer»


En su primera salida de La Paz, después de tres meses de intensa actividad en el cargo, visitó Santa Cruz, por razones ‘obvias’. Evitó hablar del mar y del gas, pero tuvo palabras para la integración regional, la OEA, el narcotráfico y el tránsito fronterizo


Carlos Orías B.

Tiene la tarea de recomponer las relaciones con Bolivia después de un año y medio de confrontación en escenarios multilaterales y en el plano bilateral. Los temas sensibles de la reivindicación marítima nacional y la venta del gas, prefirió ni mencionarlos. Lleva tres meses a cargo del consulado general en el país, llegó para reemplazar a Emilio Ruiz-Tagle, que perdió el puesto en medio de un laberinto de interpretaciones, precisamente por hablar sobre el mar. La gestión de Francisco Pérez Walker, como primera línea de la conducción de la agenda chilena para Bolivia, parece avanzar.
La cantidad de reuniones que ha sostenido -unas 150, solamente en La Paz- en su breve periodo en el cargo, habla de una labor ‘trabajólica’ por reanimar las relaciones en los términos en que Chile siempre los ha planteado: todos los temas se pueden tratar, excepto el de la soberanía marítima, y el negocio frustrado de la exportación de gas a través de su territorio es precisamente eso, un negocio frustrado.
Del lado boliviano, la multiplicación de agendas internas redujo el impulso al temario de la política exterior, sobre todo en el apartado 'Chile', lo que es una muestra de la necesidad de ponernos de acuerdo primero entre nosotros antes de exigir algo de afuera.
En otras palabras, la campaña por la reivindicación marítima que el Gobierno del presidente Carlos Mesa desplegó durante 2004 ya tuvo su hora más feliz y ahora está en reacomodo, estudiando ofertas más inmediatas como la de la libre circulación en la frontera y la agenda comercial.
En su primera salida de La Paz, Santa Cruz fue la opción ‘obvia’ ya que se trata del “segundo departamento más importante en Bolivia, hablando de negocios”.
- Hay una sensación de descompresión entre ambos gobiernos, si tomamos como referencia la actividad diplomática del último año y medio. ¿Bolivia le restó volumen a su campaña por la reivindicación marítima?
- Creo, francamente, que los dos países están poniendo su buena disposición. Chile y Bolivia tenemos todo por hacer. Los dos gobiernos, los dos países y me atrevo a decir que los dos pueblos, nos damos cuenta de que nos necesitamos mutuamente. La interdependencia es absolutamente fundamental hoy en el mundo, para bien o para mal. Creemos que el desarrollo de la gente de menores recursos en Chile depende a como nos llevamos con los demás países. El productor de salmón en el sur sabe que sus ingresos dependen del comercio con Japón o con la Unión Europea.
Yo he estado mucho por razones de trabajo en Arica e Iquique. En el norte de Chile hay una integración entre la gente a la que los gobiernos no podemos estar ajenos. Se nota en el comercio y en el turismo. Tengo muchos amigos bolivianos que tienen departamentos en Arica y que viajan los fines de semana. La gente siente que si al vecino le va bien, eso repercute en su propio beneficio.
- Ud. afirma que Chile tiene una integración comercial fuerte con América Latina; sin embargo, internamente se le recriminó al Gobierno del presidente Ricardo Lagos, porque se había quedado rezagado frente a la diplomacia boliviana en el tema marítimo. Tuvo que apurar el paso con una respuesta diplomática en toda la región...
- La prioridad de la política exterior del Gobierno de Chile, y esto viene desde hace muchos años, es América Latina. Recuerdo cuando asumió el presidente Frei y cuando lo hizo Lagos, dijeron: “este es nuestro barrio, nuestra casa”. Nuestra prioridad es América Latina; en ella, Sudamérica; y aquí obviamente, los tres países limítrofes. Eso no quitó que paralelamente trabajemos con otros países, porque el desarrollo de Chile está ligado a ellos. Todos sabemos que hubo crisis económica en alguno de nuestros vecinos, lo cual nos significó, por ejemplo, disminuir nuestro intercambio comercial. Con Argentina, Brasil y Perú, teníamos una balanza comercial superavitaria, y hoy es deficitaria. ¿Cómo equilibramos eso? Con apertura comercial hacia EEUU, la UE y Asia. Suscribir acuerdos con ellos nos resultó bastante costoso. De hecho, creo que el presidente Lagos es el que más países de la región ha visitado. Esta semana estuvo en el Caribe (para la reunión del Caricom), y de Sudamérica los ha recorrido todos. Creo que visitó Bolivia dos veces. Esa percepción desde afuera, creo, era más una percepción que una realidad.
- Al presidente Lagos le fue bien en el Caribe, y también con la promoción de la candidatura de José Miguel Insulza a la secretaría general de la OEA. El Gobierno de su país afirmó que Insulza cuenta con los votos de 11 de los 14 países caribeños que forman el Caricom. Sin embargo, en el vecindario cercano no ha tenido la misma respuesta...
- Vamos a ver... personalmente, tengo un gran aprecio por José Miguel Insulza, fue mi jefe durante muchos años. Es un hombre de gran categoría. Creemos que su candidatura sería un aporte para la región y un reforzamiento muy importante para la Organización de Estados Americanos. Ojalá se busque el mayor consenso posible... Francamente, con la candidatura de Insulza buscamos reforzar el organismo
- ¿Por qué entonces hay la percepción en Bolivia de que con Insulza se verían perjudicados sus intereses?
- Porque Bolivia tiene una posición, respecto a que el tema que sabemos, debe ser tratado en los organismos internacionales, y se sabe que la posición de Chile en ese sentido es distinta.
- Hace un momento Ud. mencionaba la propuesta chilena de que se pueda cruzar la frontera con Chile, únicamente con la presentación del pasaporte...
- Es una propuesta chilena que está bajo consideración de la Cancillería boliviana.
- En el ingreso a Chile, tanto desde Perú como desde Bolivia, los controles son muy estrictos, sobre todo por las precauciones contra el narcotráfico. ¿Cómo ve Chile ese problema, considerando que ya Argentina se ve a sí misma como un país de tránsito de narcóticos?
- El narcotráfico es un tema que nos pesa a todos. No es exclusivo de Bolivia o de Perú. Hay países que son productores y otros que son de tránsito. Todos estamos colaborando en tratar de poner bajo control el flagelo del tráfico. Ahora en ese sentido, quiero decir que los controles son similares. Sucede que es más fácil controlar a quienes transitan por los aeropuertos, que a los centenares de personas que cada día cruzan una frontera. Pero me parece que todo tipo de control, ya sea contra el narcotráfico o la mosca de la fruta, o la fiebre aftosa, son todas cosas positivas.
- ¿Chile se considera un país de tránsito para el narcotráfico?
- No nos consideramos como país de tránsito. Desgraciadamente hemos encontrado volúmenes importantes. En el puerto de Arica se encontró hace unos años un barco con uno de los cargamentos más grandes en el mundo. En esto creo que todos los países tenemos que ser intransigentes, en tratar de controlar el narcotráfico
- Lo que ha sucedido en Santa Cruz, en los últimos cuatro meses ha llamado fuertemente la atención de los medios de comunicación chilenos. ¿Hay un interés del público chileno sobre lo que ocurre en Bolivia?
- Creo que hay un interés colectivo de América Latina. Lo que pasa aquí le interesa a Chile, a Perú, a Brasil, y lo mismo a todos los demás. Es una demostración importante de cómo avanza la integración. Lo que sucede aquí es un tema esencialmente boliviano, pero la opinión pública chilena le interesa saber, lo mismo que a la argentina.
- ¿Y cómo ve el Gobierno chileno lo que ha sucedido en los últimos meses en Bolivia?
- Quiero dejar en claro que ni mi Gobierno, ni yo, influimos en asuntos internos bolivianos.

Perfil

Una nueva visión de los vecinos

Francisco Pérez Walker, diplomático de carreras, lleva tres meses en Bolivia. Ya fue embajador en Perú. En 2004, estaba en Chile, trabajando en la Cancillería como director de la sección para América del Norte, del Centro y del Caribe. “El presidente Lagos me ofreció ser cónsul general en Bolivia, no soy embajador porque no tenemos relaciones diplomáticas”, reconoció. Fue ministro consejero en Argentina. Opina que entre Bolivia y Chile “tenemos todo por hacer y en estos momentos hay una buena disposición, claro, yo hablo de parte de mi gobierno y del recientemente nombrado canciller Ignacio Pérez Walker”. El canciller proviene de una familia que lleva décadas ligada a la política exterior chilena. Actualmente, su hermano Felipe Pérez Walker, es director de la Zona Franca de Arica. En cuanto a gestión de la política exterior, opina que se ha dado un cambio. “Antes, para tener buenas relaciones con los países limítrofes.

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