Findesa. Parlamentarios gestionan ley para no pagar toda su deuda
Liquidación. Cuando la entidad termine de pagar al Banco Central de Bolivia venderá el edificio. Se trasladará a la Prefectura
Carla Paz Vargas
Un grupo de parlamentarios cruceños está gestionando la
‘ampliación’ de un proyecto de ley que les permita pagar menos de lo que adeudan
a la Financiera de Desarrollo (Findesa SAM), que se tratará luego de la Ley de
Hidrocarburos. La entidad trata de recuperar $us 10 millones de los créditos
concedidos durante sus 13 años de gestión (1986-1999).
El Gobierno dispuso la liquidación voluntaria de Findesa el 13 de agosto de
1999, mediante el Decreto Supremo 25490. A partir de esa fecha se constituyó una
comisión liquidadora con el objetivo de recuperar el dinero prestado y así
lograr el cierre definitivo de la institución.
En los últimos seis años, fueron recuperados cerca de $us 10 millones de los 34
millones que llegó a administrar Findesa (los $us 14 millones restantes se
consideran irrecuperables). La comisión liquidadora, presidida por Oscar Ichaso,
presentó un proyecto de ley para que los prestatarios con deudas hasta $us
20.000 sólo paguen el 50%, argumentando que se trata de personas de escasos
recursos. Además, los clientes que deban más de $us 20.000 tienen un año para
pagar, pero sin intereses.
Sin embargo, un grupo de parlamentarios que tiene deudas con Findesa quiere
‘ampliar’ los alcances del proyecto legal y presentó una propuesta para
beneficiar a quienes deben más de $us 20.000, de manera que paguen sólo
porcentajes del monto adeudado. Así, los que deben entre $us 20.000 y 50.000
pagarían sólo el 30%, de $us 50.001 a 75.000 el 20%, de $us 75.000 a 100.000 el
10% y de $us 100.001 en adelante un 5%.
Entre los políticos que gestionan los porcentajes de pago está el diputado Julio
Leigue (MNR). “En vivienda Findesa no está recuperando ni el 50% y no deja de
ser un trauma social quitarle la casa a una familia, por lo que se han
presentado tres propuestas”, explicó.
Por la experiencia de los bancos Sur, de Cochabamba y Agrícola, que entraron en
liquidación y hasta el momento no se cierran, la idea es liberar de intereses a
todos los prestatarios, sostuvo Leigue. “Las deudas van escalonadas sobre la
base de los montos, ésta es una de las sugerencias que más apoyo ha tenido”.
Sobre la procedencia de los planteamientos, señaló que surgieron de los
diputados cruceños, pero benefician a todos. “La discusión era el principio de
equidad porque Findesa no se hizo para construir casas”, dijo, y reconoció que
debe a la institución crediticia.
También se menciona al senador Mario Justiniano (MNR) entre los prestatarios,
pero éste negó que tuviera alguna relación crediticia con Findesa y señaló que
desconoce la escala de condonaciones porque el proyecto no ha pasado a
Senadores.
A su vez, el ex consejero departamental de Santa Cruz, Hernán Cabrera, manifestó
que ante la entrega de dinero de manera supuestamente irregular se debe levantar
el denominado secreto bancario, para conocer quiénes recibieron los recursos y
el destino de los mismos. “El dinero no es irrecuperable. Existen responsables y
ellos deben responder”, resaltó.
Por su parte, José Fernández (MIR), presidente de la Comisión de Hacienda de la
Cámara de Diputados, afirmó que vieron por conveniente hacer un informe sobre el
proyecto de Ley de Findesa ante la voluntad que demostraron los prestatarios de
ampliar la vigencia del pago por 180 días. “Se pasó al plenario para que puedan
agendar el proyecto después de que se trate la Ley de Hidrocarburos”, anunció.
Sobre la ampliación de los porcentajes, expresó que la propuesta fue rechazada
porque no conviene volver a analizar una ley que ya fue estructurada.
El presidente de la comisión liquidadora de Findesa, Óscar Ichaso, no quiso
referirse al tema de la escala de pagos, pero reconoció que esperan la
aprobación del marco legal que les permita recuperar la cartera. “No damos más
plazo porque la vamos a liquidar en serio. No será como el Banco Ganadero o
Agrícola”, prometió. También agregó que quieren brindar facilidades a los
pequeños prestatarios porque compraron casas en zonas marginales que se
devaluaron por la crisis.
El proyecto es parte del paquete de leyes que se presentó el 24 de septiembre
pasado y debía ser sancionada, pero fue observada por el MAS.
Ichaso adelantó que cuando terminen de pagar al Banco Central de Bolivia ($us
650.000) se disolverá la sociedad con la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO)y
la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco). La cobranza
pasará a la Prefectura.
Para Hugo Arriague, administrador de Findesa, el trabajo que realiza actualmente
la comisión liquidadora responde a un fin social, debido a que la mayoría de los
préstamos fue para viviendas y para pequeños agricultores. “Podíamos vender la
cartera a un banco porque en los procesos judiciales se gasta más, pero queremos
apoyar a estos clientes”, advirtió.
Los saldos deudores de la financiera van desde los $us 150 a $us 800.000
repartidos en 900 créditos otorgados a empresas como a personas naturales.
Pese a los dolores de cabeza que ha provocado la entidad, los empresarios aún
insisten en la creación de una institución financiera. Jaime Ortiz,
representante del sector privado en Findesa, planteó la apertura de un banco
agrícola. “No se puede castigar a los verdaderos productores por unos cuantos
pillos. Ahora conocemos las mañas y las podemos evitar”.
Desde la primera comisión liquidadora (1999) se anuncia la ejecución de una
auditoría técnico-jurídica, pero hasta el momento no se ha llevado adelante.
Ichaso prometió que la realizará en los próximos meses.
Algunas
irregularidades
FANTASMAS: “Uno de los créditos de Findesa se entregó a
un supuesto ciudadano brasileño. Averiguadas las cosas, la persona, que recibió
un crédito de $us 3 millones, no existe en ningún registro. Es un fantasma el
que ha recibido ese dinero”, dijo el ex consejero departamental, Hernán Cabrera.
PRODUCTOS: La comisión liquidadora evidenció la otorgación de préstamos con
garantía warrant o con respaldo de productos, que jamás fueron encontrados.
GARANTÍAS: “La comisión liquidadora, creada por el Consejo Departamental,
detectó préstamos a personas fantasmas, garantías hipotecarias con valor muy
inferior al monto de crédito y préstamos destinados a proyectos ajenos a la
naturaleza de la creación de la financiera. Además de terrenos presentados
varias veces”, afirmó el ex prefecto de Santa Cruz, Ramón Prada.
RECUPERACIÓN: “Existe una cartera de $us 7,5 millones, más 7,2 millones de
intereses que jamás se podrán recuperar, dado que los créditos no cuentan con
las debidas garantías. Se detectó que los créditos no eran utilizados en los
fines para los cuales habían sido entregados”, señaló el ex prefecto, Ramón
Prada .
CONTROL: “No hubo auditorías o fiscalización que dependan de otras instancias
sino de la propia estructura institucional”, dijo el ex presidente de la CAO,
Luis Núñez.
BENEFICIADOS: El ex presidente de la CAO y ex miembro de la comisión liquidadora
de Findesa, Luis Núñez, no quiso revelar cuántos agroindustriales se
beneficiaron con los supuestos malos manejos de la entidad financiera, pero dijo
que al menos el 60% de los fondos entregados estaban destinados a ese sector.
“Es decir, son más de $us 4 millones”, destacó.
Comisión pedirá ‘aclaración’
a morosos
La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados solicitará
una ‘aclaración’ a los parlamentarios que participan en esa repartición y tienen
créditos con la Financiera de Desarrollo (Findesa SAM) en liquidación.
José Fernández (MIR), presidente de la Comisión de Hacienda, dijo que ignoraba
que los parlamentarios de su repartición tuvieran créditos en la entidad
financiera, pero que les pedirá una aclaración al respecto. “Tengo entendido que
la bancada cruceña no firmó el informe entregado a la Presidencia de la Cámara,
pero con seguridad que deben esclarecer esta situación”.
Según la Secretaría de la Comisión de Hacienda participan los diputados Ricardo
Frerking, Julio Leigue y Elizabeth Eklund de Justiniano, esposa del senador
Mario Justiniano. Todos relacionados con Findesa.
Las aseveraciones de Fernández en el sentido de que se emitió un informe fueron
negadas por el vicepresidente de la Comisión, Gustavo Torrico (MAS). “Nos
visitaron unos compañeros de Santa Cruz para ver este tema, pero hasta el
momento no se ha presentado informe de ninguna ley económica a la Presidencia de
la Cámara de Diputados”, afirmó.También sostuvo que en los casos de diputados
implicados en Findesa cuando entre en plenario el proyecto de ley pedirá que se
excusen para que no participen del debate.
Sobre ello, el diputado emenerrista Julio Leigue dijo que cuando se trate el
tema de Findesa prefiere no estar porque tiene deudas en la entidad. “Deseo no
hacerlo y no lo voy a hacer. En este caso, voy a pedir que vaya mi suplente
porque no es ético”.
Real recibió crédito y pagó
con terreno intransferible
Uno de los tantos créditos que hasta ahora Findesa no ha
podido recuperar, es el que fue destinado a la construcción del estadio del club
Real Santa Cruz, una obra que contradice el objetivo de fomento al sector
productivo, para el cual fue creada la financiera en agosto de 1986.
Según la carátula notarial firmada por la notaria de fe pública, Juani Zamora,
la citada entidad deportiva accedió a un préstamo de $us 300.000 el 8 de
noviembre de 1996. El préstamo fue otorgado con la hipoteca de los terrenos de
la entidad. El mencionado crédito otorgado en la gestión del MNR debía de
terminar de pagarse en un plazo de tres años, pero en dicho término Real Santa
Cruz no pudo pagar y se vio obligado a ceder los terrenos en favor de Findesa.
Esta situación fue reconocida por el propio presidente del citado club, Juan
Carlos Durán, que dijo que sólo se llegó a pagar un poco más de $us 50.000, por
intereses, dado que los intereses corrían más rápido que las recaudaciones del
club. “Se decidió hacer una versión de pago con terreno de 5.500 metros que en
ese tiempo costaba $us 370.000 por una deuda que andaba por los $us 420.000”,
dijo Durán.
No obstante, la venta de los terrenos contradice la cláusula a través de la cual
Ramón Darío Gutiérrez y Raquel Sosa de Gutiérrez donaron los terrenos en los que
fue levantado el estadio.
“Si el club Real Santa Cruz se disolviera o estuviera en la imposibilidad de
utilizar los terrenos, estos pasarían al dominio público de la Alcaldía
Municipal”, señala el testimonio registrado en Derechos Reales y firmado por
Bailón Cuéllar.
Actualmente, Findesa procura vender estos terrenos para recuperar el dinero
prestado.
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