Desastre del Río Grande costará $us 12 millones
Ayuda. Reencauzar el Río Grande será difícil. Sin embargo, se harán diques de contención para proteger a más de 5.000 comunitarios que viven en esa zona
Hilton Heredia García
El Gobierno agilizará la ayuda económica y el envío de alimentos, vituallas y
medicina a los damnificados por el desborde del Río Grande.
El presidente Carlos Mesa emitió ayer el Decreto Supremo 28017, que declara zona
de emergencia a las regiones (norte y este) afectadas por la crecida del Río
Grande en Santa Cruz; sin embargo, para paliar los efectos del desastre se
requiere de $us 12 millones.
Para ello, la primera autoridad política del departamento y el Ministerio de
Hacienda buscarán el financiamiento de organismos internacionales y de la
contraparte nacional.
Si bien para reencauzar el Río Grande se requiere de $us 50 millones, la cifra
es muy alta para las arcas del Estado por la crisis económica que vive el país.
En ese sentido, la evaluación final determinó que los recursos que se obtengan
deben ascender a los $us 12 millones.
Estos recursos podrían ser financiados por la cooperación holandesa, según el
prefecto Jaime Paz, que anunció la construcción de diques de contención y la
compra de dos dragas por un valor de $us 4 millones, entre otros.
Con la declaratoria de emergencia se busca también donaciones de instituciones
externas y nacionales que permitan proteger las márgenes del Río Grande.
Además, se contempla el envío de semillas para los productores agropecuarios que
fueron afectados y la posibilidad de que puedan acceder a créditos en
condiciones flexibles en el sistema financiero.
Precisamente en la parte resolutiva del decreto aprobado por el presidente Mesa,
el artículo segundo declara en emergencia a las regiones afectadas como
consecuencia de los fenómenos hidrometereológicos y climáticos.
El presidente Mesa destacó que el decreto permitirá buscar principalmente ayuda
de organismos financieros internacionales e instó al ministro de Hacienda y al
Prefecto a coordinar acciones en busca de aliviar la situación de miles de
pobladores afectados por la riada.
El decreto autoriza a Hacienda gestionar recursos financieros de cooperación
internacional y de contraparte para las acciones que correspondan implementarse
en cumplimiento de la declaratoria de emergencia.
Para los procesos de ejecución, la máxima autoridad ejecutiva de la Prefectura y
todos aquellos relacionados con su ejecución, se constituyen en responsables de
los procedimientos y resultados.
El prefecto, Jaime Paz, se comprometió a velar por la transparencia y el uso
apropiado de los recursos destinados a la atención de la emergencia declarada,
emitiendo informes periódicos sobre la ejecución física y financiera de las
actividades y tareas, para su posterior remisión a las instancias
correspondientes.
Los productores soyeros esperan que la declaratoria de emergencia sea ágil y
oportuna para que los más de 5.000 damnificados puedan paliar los efectos del
desastre.
Los afectados necesitan letrinas, medicinas para niños y ancianos quienes son
los más propensos a contraer enfermedades respiratorias.
Evaluarán la extensión de los cultivos de soya afectados
El Gobierno encarará la reparación de los daños causados por la crecida de
las aguas en los muros de contención en el Río Grande y evaluará la extensión de
cultivos de soya que fueron arrasados por la riada; los soyeros aseguran que las
pérdidas superan los $us 6,5 millones.
Las labores humanitarias, que contemplan garantizar la alimentación y asistencia
médica a los damnificados continúa en las comunidades.
La Prefectura informó de que a la fecha se distribuyeron más de once toneladas
de alimentos entre más de 870 familias ubicadas en los campamentos de refugiados
como Madrecitas, que cuenta con más de 369 familias, ubicado a 5 kilómetros de
Puerto Pacay.
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