Traqueotomía alivia una crisis respiratoria del Papa
Cuidados. Internado por la recaída a causa de su gripe que le volvió a inflamar la laringe, dio su aprobación para que le practiquen el corte en la garganta que ahora le permite respirar. No está en terapia intensiva
EFE. Vaticano
El papa Juan Pablo II (84), fue sometido ayer a una traqueotomía, que
concluyó de manera satisfactoria, para superar la nueva crisis respiratoria
aguda que obligó a hospitalizarle en el policlínico Gemelli, de Roma.
La operación que duró media hora, terminó a las 20:50 locales (15:50 Bolivia),
después de que el Papa fuera informado de la necesidad de realizarla y diera su
aprobación. La intervención se hizo con anestesia general.
Una vez concluida, ‘positivamente’, el Pontífice, según precisó el vocero
vaticano, el español Joaquín Navarro Valls, fue trasladado a su habitación de la
décima planta del Gemelli, donde fue ingresado a las 11:30 horas locales.
Tras ocho horas de incertidumbre sobre la salud del anciano Pontífice, en las
que se volvieron a desatarse todo tipo de conjeturas, Navarro Valls, que en la
mañana sólo informó del ingreso, rompió el hermetismo del Vaticano para
confirmar la operación quirúrgica.
"El proceso gripal, que condujo a la hospitalización del Santo Padre, se
complicó en los últimos días con la reaparición de la insuficiencia respiratoria
aguda, causada por una preexistente estenosis de la laringe. Ese cuadro obligó a
la realización de una traqueotomía para asegurar la adecuada ventilación del
paciente y para favorecer la solución a la patología de la laringe", informó
Navarro.
"El Pontífice pasará la noche en su habitación, no en cuidados intensivos",
precisó.
La operación estuvo a cargo de Gaetano Plaudetti, de la Clínica
Otorrinolaringología de la Universidad Católica del Sacro Cuore, a la que
pertenece el Gemelli; y Angelo Camaioni, jefe de Otorrinolaringología del
Hospital San Juan de Roma, ayudados por el médico Giovanni Almadori.
La anestesia la dirigió Rodolfo Proietti, jefe de anestesiología del Sacro Cuore,
ayudado por los médicos Massimo Antonelli y Filippo Zanghi.
La atención recae ahora sobre el proceso postoperatorio. Juan Pablo II padece
Parkinson, que le debilitó los músculos respiratorios y la laringe, a lo que se
agrega la inflamación producida por el cuadro gripal.
Otro punto de gran preocupación es el hecho de que las dos crisis respiratorias
agudas se han producido en un corto lapso de tiempo, una veintena de días, que
no le dio espacio a recuperarse físicamente.
Esa debilidad que se notó en estos días, en los lució débil, con la voz ronca y
apenas se le entendía lo que pronunciaba.
Hoy el Vaticano hará público un nuevo parte médico.
Juan Pablo II fue ingresado de urgencia en el Gemelli después de que desde la
tarde del miércoles presentara una recaída de la gripe, dijo Navarro.
En un principio se pensó en que podía ser tratado en el Vaticano, y se le
aconsejó ‘por prudencia’ -como él mismo escribió en una carta enviada al
cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano- no ir al consistorio de cardenales
de ayer para cinco canonizaciones.
Sin embargo, la situación empeoró durante la mañana y a la misma hora en que se
celebraba el consistorio era trasladado en una ambulancia al Gemelli, a 4 km del
Vaticano.
En el hospital, donde ha pasado 147 días de sus 26 años de pontificado, Juan
Pablo II volvió a ocupar la habitación del piso 10 en la que estuvo ingresado
las anteriores ocho veces.
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