La Habana se quedó sin el amor
de las letras de Cabrera Infante
Destacado. Guillermo Cabrera Infante ganó el Premio Cervantes en 1997
EFE. Londres
Guillermo Cabrera Infante, fallecido el lunes a los 75 años en un hospital
londinense, será incinerado en la ciudad en la que vivió desde 1968 y cuya
privacidad le permitió escribir siempre sobre Cuba y La Habana, a las que
llevaba en la cabeza y en el corazón.
Su viuda, la actriz Miriam Gómez, dijo que los restos del autor de Tres tristes
tigres y decidido anticastrista serán incinerados "lo más rápido posible" en la
capital británica, donde "serán guardados hasta que puedan volver algún día a
una Cuba libre". La viuda explicó que el escritor, que se partió la cadera en el
baño de su residencia londinense, a lo que se sumó una neumonía, pasó por dos
hospitales y se quejó de que el primero era un asco y estaba desesperada por
sacarlo de allí.
El novelista y cinéfilo apasionado falleció de una infección que atrapó en el
hospital, según Gómez. En agosto pasado, Cabrera Infante había sido sometido a
una operación de bypass, que le obligó a una larga convalecencia e interrumpió
su ritmo de trabajo.
Cuando el pasado septiembre recibió en su domicilio de la calle londinense de
Gloucester Road al corresponsal de EFE, dijo que seguía trabajando en una
"aventura romántica muy personal", titulada La infanta inconstante, que comenzó
en 1996 y de la que llevaba escritas más de quinientas páginas.
El escritor nació en Gibara, en el este de Cuba, el 22 de abril de 1929. En 1941
se trasladó a La Habana. Casi 20 años después, en 1960, publicó su primera obra
de ficción, una serie de cuentos titulada Así en la paz como en la guerra.
Su siguiente obra, la novela Tres tristes tigres, ganó el Premio Seix Barral en
1964 y es una de sus obras más conocidas y que mayor reconocimiento cosechó.
En el momento de ser premiado, Cabrera Infante trabajaba como agregado cultural
de Cuba en Bélgica. En 1965, el escritor regresó a Cuba para asistir al entierro
de su madre, renunció al servicio diplomático y se fue del país, al que nunca
más volvió. El propio Cabrera Infante afirmó en cierta ocasión: "Soy el único
escritor inglés que escribe en español además del único cubano que escribía en
inglés en Inglaterra, lo que no representa ninguna dicotomía, sino sólo
esquizofrenia creadora, que opongo a la paranoia crítica de Dalí".
Si bien había sido agregado cultural del gobierno cubano, con el tiempo se fue
distanciando del régimen de Fidel Castro. Este distanciamiento hizo que sus
libros estuvieran prohibidos en Cuba.
El escritor vivió el resto de su vida en Londres junto a su segunda esposa, la
actriz cubana Miriam Gómez. En 1997 recibió el Premio Cervantes por su obra
literaria. Entre sus principales obras se encuentran La Habana para un infante
difunto, Holy Smoke, Mea Cuba y Delito por bailar el chachachá.
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