Nace bebé con dos cabezas en el hospital Japonés
Raro. Mantienen reserva y dicen que se irá quien dé datos
El miércoles pasado nació en el hospital Japonés un bebé con una malformación
congénita, a cuyas resultas, desarrolló dos cabezas, en un fenómeno de la
naturaleza, cuya probabilidad de que se repita es de un nacimiento por cada
100.000.
Consultado sobre el tema, el director del hospital Japonés, Freddy Gutiérrez,
fue cauto y prefirió no dar detalles del asunto.
“Por una cuestión ética y moral está prohibido que algún miembro de este
hospital hable sobre ese tema, porque exponerlo en las cámaras sería multiplicar
el dolor que le ha ocasionado esta desgracia a la familia. El primero que hable
de esto, queda fuera del hospital, ésa es una instructiva”, dijo el galeno.
Antecedentes de este tipo de casos no se conocen en Bolivia, o al menos no se
hicieron públicos, sin embargo, sí se han dado en países como Chile, donde hace
tres meses, una campesina dio a luz a un niño con dos cabezas en un hospital de
la sureña ciudad de Osorno, en donde permaneció en estado grave, según informó
el diario El Mercurio en su edición digital del 10 de noviembre de 2004.
Miembros del cuerpo médico analizaron el origen y las causas de esta
malformación, cuya ocurrencia es muy baja, estimada en un caso entre 100.000
nacimientos, agregó la nota.
El 13 de junio de 2004 la agencia española EFE informaba que una niña, hija de
un abogado, había nacido con dos cabezas en la ciudad egipcia de Asiut y se
encontraba en perfecto estado de salud. Ayer le hicieron una cirugía en la que
le quitaron una cabeza (ver pag. B-5).
El 29 de agosto de 2004, nacieron siamesas con un solo cuerpo y dos cabezas en
Irán, según informa la web:
www.mundobaby.com.
Según el pediatra y biólogo Facundo Sánchez Tell, este tipo de nacimientos
acaban a menudo por insuficencias cardiacas.
“El proceso de desarrollo de los siameses ocurre por un error en la división de
las células en gemelos producto de un mismo óvulo y un mismo espermatozoide. No
existen factores conocidos que predispongan esta figura, aunque se señalan
algunos como el envejecimiento del óvulo, dificultades en la nutrición y
desarrollo del embrión, debido al consumo de medicinas, infecciones o deficiente
irrigación sanguínea”, concluyó.
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