Río Grande causa estragos en la zona norte
Limoncito. Los productores tratan de salvar lo que pueden ante el avance de las aguas que se llevan todo a su paso
Fernando Rojas.
El agua hasta el cuello y unas 37.000 hectáreas de cultivo de soya y arroz
afectadas. Tal es el panorama desolador que sufren más de 150 familias y los 72
productores asentados en Limoncito, comunidad ubicada a 120 kilómetros al norte
de Santa Cruz.
“La producción de soya y arroz era la única esperanza que teníamos para
reactivar nuestra economía. El turbión se la llevó y la herencia que nos deja
serán más deudas con las entidades financieras que solventaron nuestra siembra”,
señaló Eleuterio Correa, subalcalde de Limoncito.
La autoridad edil consideró difícil recuperar las 37.000 hectáreas sembradas con
arroz y soya que se encuentran bajo el agua, debido al desborde del Río Grande.
“A la soya le estaba floreciendo la vaina y al arroz la espiga. El agua pudrirá
las hojas y cuando el sol salga va a secar y matar las plantas”, sostuvo Correa
a tiempo de pedir a la Prefectura y al Servicio de Encauzamiento de Aguas del
Río Piraí (Searpi) declarar a Limoncito zona de emergencia.
“El peligro no ha pasado. Pedimos que Searpi refuerce el defensivo que se
encuentra cerca de la comunidad de San Luis. Tememos que la corriente del agua
rompa el dique, rebalse y arrase con las comunidades 19 de Agosto, San Martín y
El Bajío, que son vecinas de Limoncito”, afirmó Correa.
Según el cálculo realizado por el subalcalde de la zona, las pérdidas
alcanzarían a unas 200.000 toneladas de soya y arroz que se quedaron sin
cosechar.
De momento, los pequeños productores realizan trabajo comunitario para construir
muros y desviar el curso de la riada.
“El daño es incalculable porque no sólo se pierde la producción, también se
pierden viviendas, animales y enseres domésticos que fueron arrastrados por las
aguas”, sostuvo Simón Zurita que ayer fue evacuado de la zona junto a su esposa
y nueve hijos.
Pascacio Moya, otro productor de soya, señaló que el temor aumenta a medida que
las aguas escurren por los sembradíos, que se encuentran a ocho kilómetros del
Río Grande. “En mi parcela toda la soya está bajo el agua y dudo que pueda
recuperarla”, se lamentó.
En otras comunidades aledañas como Hardeman, San Pedro, Chané y varias
intermedias, se expresó temor por los problemas que se vienen presentando por
las crecidas del Río Grande y adelantaron que se están tomando las previsiones
del caso, aunque consideran que si las aguas avanzan con fuerza, como hasta el
momento, miles de hectáreas de cultivos de soya y arroz, quedarán inundadas y
las pérdidas serán cuantiosas.
Se confía en que el informe brindado por el Searpi, sobre la disminución del
caudal de agua, sea correcta porque sólo de esa manera el peligro que se cierne
sobre esa zona productora desaparecerá. Por si las cosas no mejoran, se piensa
en la evacuación de los niños, dijo un agricultor.
Daños en el dique de Puerto Cosorió amenazan con más inundaciones
Según información de Searpi, el Río Grande derrumbó ayer parte del dique
provisional en Puerto Cosorió -a 20 kilómetros de San Julián- que protege las
propiedades soyeras y las comunidades aledañas.
Se informó de que la corriente inundó toda el área soyera de 800 hectáreas de la
familia Justiniano, y se teme que las aguas lleguen a la vivienda -cerca de 5
kilómetros del río- a los potreros y pastizales donde hay más de 100 cabezas de
ganado de raza cebuina. Asimismo, el departamento de Comunicación de la
Prefectura confirmó que por prevención ya se evacuó a seis familias en Pacai.
Además, las unidades de Searpi, Infraestructura y Caminos de la Prefectura
conjuntamente con el grupo de rescate de SAR se encuentran distribuidos en
Puerto Pacai, Puerto Cosorió y Limoncito trabajando en la prevención de que el
río tumbe mayor parte del dique de contención y destruya las viviendas y
cultivos. Según datos de Anapo, en la zona de Puerto Pacai y Puerto Cosorió hay
más de 30 mil hectáreas de soya en peligro, con la cual se perdería un volumen
de 175 mil toneladas de producción de la oleaginosa, por un valor aproximado a
$us 1,2 millones.
El jefe de Unidad de Estudios y Proyectos de Searpi, Juan Carlos Mojica, informó
de que la medición -en el puente de Abapó- registró disminución en las crecidas
de las aguas que llegaron a un máximo de 3,60 metros de altura.
Las aguas aislaron dos comunidades
El oficial mayor administrativo de la Alcaldía de Okinawa, Jesús Arteaga,
informó de que el rebalse del Río Grande en la zona cortó el camino a las
comunidades El Paraíso y Nueva Aurora.
“En este momento se encuentra un grupo de rescatistas del SAR, la Prefectura y
la Alcaldía evacuando a las familias damnificadas en las comunidades, mientras
que Nueva Aurora se encuentra aislada”, sostuvo Arteaga.
Se conoció que la Prefectura envió maquinaria para reforzar los defensivos
construidos el año pasado por Searpi en la zona de Moscú.
“En esta zona el agua ingresó a los cultivos de soya y maíz de la aceitera Fino
y de los productores japoneses en las colonias Okinawa I y II”, sentenció
Arteaga.
El oficial mayor apuntó que los trabajos del SAR y el grupo de apoyo son
incesantes en la zona. “Esperamos que las aguas desciendan y que la corriente
disminuya”, dijo.
Se conoció que las familias que se encuentran en las comunidades damnificadas
están fuera de peligro y que la Alcaldía está brindándoles asistencia y
alimentos así como algunos medicamentos para prevenir enfermedades.
|