 |
|
Negativa. El viceministro de Asuntos Campesinos, izquierda, no pudo convencer a Cimar Victoria en Yapacaní |
Rompieron el diálogo y Yapacaní sigue bloqueado
Conflicto. La negociación de más de cinco horas quedó en
nada por la intransigencia del dirigente de los colonizadores. Exigen la
presencia de cuatro ministros y de los presidentes de Diputados y Senadores
el norte. Yapacaní
Comité popular desconoce a los cívicos de Santa Cruz
Aunque Cimar Victoria, líder de los colonizadores de Yapacaní,
se muestra como un representante más de un sector de los que lleva adelante el
bloqueo en la carretera, ayer fue quien decidió suspender el diálogo con los
representantes del Gobierno nacional y continuar con la medida, pese a que la
mayoría de las instituciones del municipio ya habían firmado un acta de
compromiso.
El documento redactado tras cinco horas de estar reunidas autoridades e
instituciones sólo hacía referencia al punto uno del pliego de peticiones, en el
que exigen la inserción de un artículo en la Ley de Hidrocarburos que permita
recibir a los municipios productores de petróleo un 10% de lo que percibe por
este concepto el Estado y 3% para los no productores.
En el acta se comprometía al diputado Neptalí Mendoza, presente en la reunión,
para que sea el portavoz de la demanda y se dejaba establecido que hasta que no
haya una respuesta oficial del Congreso Nacional el bloqueo seguiría.
Victoria intentó que en el documento al que sólo le faltaba su firma se inserte
el compromiso de que tanto los presidentes de las cámaras de Senadores y
Diputados se apersonarían hasta Yapacaní para solucionar el tema. Este punto no
fue aceptado por Mendoza, que argumentó no tener la potestad para decidir por
otras autoridades y se suspendió el diálogo.
Esto provocó malestar entre algunos de los representantes de instituciones del
pueblo y más aún en transportistas que están varados en la zona desde el domingo
por la noche.
Los responsables de la movilización aseguraron que dependerá de lo que proponga
hoy el Gobierno nacional para que se mantenga sólo el bloqueo en la carretera o
se masifique la medida con la toma de campos petroleros.
De igual manera, a instancias de Cimar Victoria, el dirigente de los
colonizadores, se exige la presencia en Yapacaní de los ministros de
Hidrocarburos, Guillermo Torres, de Servicios y Obras Públicas, René Gómez; de
Asuntos Campesinos y Agropecuarios, Víctor Barrios, y el de Minería, Jorge
Espinoza.
Sobre esta demanda, el prefecto Jaime Paz Rea, que participó en las
negociaciones de más de cinco horas, dijo que “hay que seguir buscando las
instancias de diálogo”.
Se supo que a su retorno a Santa Cruz de la Sierra, tomó algunos contactos con
las autoridades nacionales en La Paz, aunque de los resultados no se pudo
conocer nada hasta después de las 22 horas porque la autoridad departamental
seguía reunida con sus colaboradores y algunos parlamentarios.
Con respecto a la amenaza de la toma de los pozos petroleros de la jurisdicción,
se conoció que hay preocupación en los ejecutivos de las empresas que trabajan
en la zona, aunque el viernes en la noche, el ministro de Gobierno, Saúl Lara,
aseguró que se tomaron las previsiones para evitar ese extremo.
Mientras tanto, al margen del descontento en poblaciones aledañas a Yapacaní,
como Santa Fe, San Carlos y San Juan, donde los vecinos impidieron más bloqueos
y levantaron los que se habían instalado el lunes, los transportistas varados y
pasajeros así como comerciantes, expresaron su malestar por la medida y amenazan
con romper los obstáculos.
El turbión amenaza al sector
bloqueado
Los conflictos que se están presentando en Yapacaní se
agravaron ayer por la alarma de riadas en varios sectores de los ríos Surutú,
Yapacaní y el Río Grande en el otro sector así como otros de menor caudal en la
región.
Informes de organismos técnicos dieron cuenta de que las aguas crecieron
peligrosamente en los últimos días y que de seguir lloviendo en la cuenca alta
de los mismos, los problemas podrían presentarse en cualquier momento.
Sin embargo la noticia sobre los ríos que están en el área de influencia de
Yapacaní no pudo ser confirmada como ya se hizo en la emergencia que se ha
declarado por la amenaza de riada en Pailón, San Julián y otras comunidades en
las que el agua ya invadió ciertas áreas de cultivos.
De igual manera se supo que el rebalse de afluentes del Surutú y del Yapacaní,
habría cerrado el paso de los campesinos a los puntos de acceso a los
campamentos petroleros que intentan tomar dentro de las medidas adoptadas por el
comité interinstitucional que se conformó en Yapacaní.
Neptalí Mendoza / Diputado nacional
Ya quieren repartir la torta
En mi condición
de miembro de la Comisión de Desarrollo Económico y de Hidrocarburos del
Congreso nacional, estoy de acuerdo con la demanda de Yapacaní de percibir
mayores ingresos por los impuestos y participaciones del Gobierno nacional en el
tema hidrocarburífero, pero están exigiendo algo sobre un tema, el cual aún no
se ha aprobado como es el impuesto del 50% a las empresas petroleras. Se está
queriendo distribuir la torta que aún no es nuestra de acuerdo a ley.
Una vez se apruebe la nueva Ley de Hidrocarburos, deben juntarse todos los
municipios para consensuar cuánto quieren percibir. Estamos de acuerdo con que
el incremento debe ser distribuido y no quedarse en el centralismo pero para
esto hay pasos que seguir necesariamente
Otro punto muy difícil de resolver es el hecho de que las instituciones de
Yapacaní pretendan imponer el porcentaje que deben percibir los municipios
productores y no productores de hidrocarburos, por concepto de regalías pero hay
que preguntarse: ¿Qué pasa si los demás no están de acuerdo? Hay que tener muy
en cuenta que una ley tiene carácter nacional y no es de validez solamente para
un municipio, en ninguna parte del país ni bajo ninguna circunstancia. Sin
embargo, es necesario continuar el diálogo en busca de acuerdos. |