Tras un robo, indagarán actividades de armerías
Afligido. Víctor Hugo Murillo dice que la armería es el sustento de su familia
Berthy Vaca Justiniano
Unos ladrones, presumiblemente el fin de semana, perforaron una parte del
cielo raso de una armería ubicada en la segunda planta del mercado Mutualista y
robaron armas en una cantidad no especificada, de acuerdo a lo manifestado por
el dueño del negio, Víctor Hugo Murillo Betancourt.
El saqueo le causará problemas al propietario del taller, pues los delincuentes
se llevaron armas de varios de sus clientes, según dijo. Sin embargo, ese no es
el único problema, sino que los investigadores del servicio de Inteligencia de
la Policía le decomisaron el resto del armamento de medio uso depositado en el
local debido a que no tiene licencia de funcionamiento.
La confiscación temporal, supervisada por el fiscal Lorgio Viveros, es para
obligar a Murillo a legalizar su funcionamiento bajo el control de la Alcaldía y
la Policía, porque se evidenció que el propietario, aparte de realizar trabajos
de arreglo, limpieza y otros servicios, también compra y vende armas sin ningún
control.
Murillo en principio se resistió al allanamiento de su instalación, argumentando
que si le confiscaban las armas, la Policía deberá responder por los reclamos de
los clientes del taller armería Colt.
“Primero averigüen quién o quiénes han entrado a robar. Ahora resulta que soy el
que he cometido el delito”, les decía el hombre al jefe de Inteligencia, Guido
Parada, y al fiscal Lorgio Viveros, que le indicaron que la PTJ investigará el
robo y ellos el funcionamiento del negocio susceptible de ser la fuente de
aprovisionamiento de armas de los delincuentes.
Víctor Hugo Murillo complicó más su situación al no portar documentos de
identidad. Indicó que los había perdido y que para avalar su conducta
trabajadora iba a poner como testigos a muchos comerciantes del mercado
Mutualista, que lo conocen desde hace más de 15 años.
El armero debía comparecer ayer a declarar a las 16:00 en Inteligencia, lugar
donde están bajo inventario más de 30 escopetas, unos 15 revólveres y pistolas,
repuestos, proyectiles, taladros y otros objetos.
El fiscal Viveros aseguró ayer que allanarán otras armerías, incluida una
ubicada al lado de la intervenida ayer, para ver en qué situación operan. “No
podemos seguir socapando esta ilegalidad”, señaló Viveros.
Esta actividad carece de reglamentación
Bolivia es el único país de la región subcontinental que no cuenta con una
ley para regular el uso y manipulación de armas. El proyecto de dicha norma
radica desde el año pasado en el Poder Legislativo para su aprobación.
La ley, una vez sea sancionada por el Congreso, regulará la fabricación,
importación, exportación, reexportación, comercialización, transporte, tránsito,
depósito, almacenaje, tenencia, registro, manipulación, control, fiscalización y
otras actividades relacionadas al uso de armas, convencionales y no
convencionales, municiones, explosivos, materias primas clasificadas, agentes
químicos de doble uso, antidisturbios, fuegos pirotécnicos y otros.
El fiscal Lorgio Viveros, ayer durante la intervención al taller armería Colt,
indicó que aparte de la reglamentación que incluirá a estos lugares de
reparación, recomendará a la oficina respectiva de la Alcaldía que los registre.
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