El protocolo de Kioto entra en vigor mañana
Clima. Es un acuerdo para reducir las emisiones de gases industriales que provocan el calentamiento del planeta. Comienza con la ratificación de 141 países. EEUU se mantiene fuera para no afectar su economía
AFP/EFE. Tokio
El protocolo de Kioto entrará en vigor mañana, miércoles, y obligará a los
países industrializados firmantes a reducir un 5,2% sus emisiones de gases de
efecto invernadero para el 2012, so pena de sufrir fuertes multas.
La principal ceremonia se celebrará en Kioto, la antigua capital imperial de
Japón donde se firmó el tratado el 16 de febrero de 1997. El ministro argentino
de Salud, Ginés González García, que presidirá la ceremonia, dijo ayer que el
optimismo marcará la nueva etapa del convenio.
González García, restó importancia a los obstáculos que tuvo el documento y
aseguró que desde ahora "se trabajará con una responsabilidad compartida".
El titular de Salud anotó que el ‘período post-Kioto’ (después de que entre en
vigencia el Protocolo), dará lugar a un sistema de incentivos económicos que
permita "mejorar las cosas que son buenas para todos".
El protocolo de Kioto, que ha sido ratificado por 141 países, 30 de ellos
industrializados, se inscribe en la Convención-marco de Naciones Unidas para los
Cambios Climáticos que será adoptada en la III Conferencia de las Partes, que
también se celebra este miércoles en Kioto.
La ceremonia reunirá a los miembros de la Conferencia y a varias personalidades
de la comunidad internacional, como la premio Nobel de la Paz 2004 y la
secretaria de Estado para el Medio Ambiente de Kenia, Wangari Maathai; la
secretaria ejecutiva de la Convención, la holandesa Joke Waller-Hunter y la
ministra japonesa de Medio Ambiente, Yuriko Koike.
"Es un acontecimiento muy importante para Japón y el mundo", explicó Takashi
Omura, responsable de la sección del Medio Ambiente mundial en el ministerio del
ramo, subrayando que el archipiélago nipón pretende desempeñar un papel de
‘líder’ en la preservación del medio ambiente.
También se retransmitirán mensajes por video del secretario general de la ONU,
Kofi Annan, y del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
En otras partes del mundo, las ONG organizarán actividades, manifestaciones y
conferencias de prensa para sensibilizar sobre la importancia de este
instrumento legal que pretende luchar contra las subidas de las temperaturas en
el planeta, derivadas de la contaminación por el uso de combustibles fósiles,
como el petróleo, el carbón o el gas.
El pacto pretende que los países industrializados firmantes del protocolo
reduzcan las emisiones de seis sustancias químicas que son causantes del aumento
de las temperaturas en el planeta hasta 2012.
Son el CO2 -gas carbónico o dióxido de carbono -que representa entre un 20 y 80%
de las emisiones totales según el país, del CH4 (metano), el protóxido de
nitrógeno (N20) y tres gases fluorados (HFC, PFC, SF6).
Australia y EEUU se niegan a ratificar el protocolo por miedo a que su
crecimiento económico se vea comprometido y a que el nivel de vida de sus
poblaciones se vea amenazado.
Respecto al comercio de emisiones, que permitirá al mundo en vías de desarrollo
vender al industrializado derechos de contaminación, el ministro González García
señaló que países como Argentina, cuyo nivel de contaminación es uno de los más
bajos, pasarán a ser ‘acreedores’.
Pacto con contrastes
El protocolo de Kioto sobre el cambio climático, que entra en vigor sin la
presencia de EEUU que se niega a ratificarlo, es el más estricto de los cerca de
250 acuerdos mundiales sobre el medio ambiente.
Impone la reducción de las emisiones de seis gases de efecto invernadero que
provocan el calentamiento del planeta: el CO2 (dióxido de carbono), CH4
(metano), protóxido de nitrógeno (N20) y tres gases fluorados (HFC, PFC, SF6).
Las reducciones varían dependiendo de los países industrializados (ver
infografía).
Las reducciones, que no serán sencillas, se calcularán sobre la media 2008-2012,
en comparación a 1990. Los países del sur sólo tienen obligación de hacer un
inventario.
El pacto obliga a disminuir el uso de energías fósiles, como el carbón, el
petróleo y el gas, que suman el 80% de las emisiones.
EEUU, que tendría que reducir sus emisiones un 7%, prevé un aumento de un 35% en
2012, lo que explica su decisión en 2001 de no adherir.
Como este país emite un 40% de los gases de efecto invernadero del conjunto de
las naciones industrializadas y el 21% mundial, el alcance del protocolo será
muy limitado.
La reducción global de las emisiones será de un 2% en 2012 con relación a 1990,
frente al 5,2% inicialmente previsto.
Pero es un esfuerzo de disminución de un 15% para 36 países ricos, que aún no
basta frente al aumento previsible de sus emisiones.
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