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EDITORIAL

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 14, Febrero de 2005  

>>    Con otras ideas, firmes y unidos

Las principales autoridades municipales en los últimos días realizaron declaraciones muy pesimistas con respecto a la institución que tienen a su cargo, puntualizando que las razones de la marcha lenta de las obras y actividades se deben a la iliquidez en que encontraron a la Alcaldía, a las bajas recaudaciones por diversos conceptos en esta época, a las alarmantes irregularidades administrativas. En pocas palabras, según dijeron en otros términos, fue como encontrarse con el agua al cuello y sin posibilidades de emerger porque el enorme endeudamiento (75 millones de dólares) y la burocracia (2.500 empleados y sólo se necesitan 1.400), actúan como un lastre que tiende a mandar al fondo a la embarcación.
Vistas así las cosas es comprensible que no se aprecien avances de la administración que asumió funciones hace un mes, tomando en cuenta que nada, o casi nada, se mueve en materia de obras municipales si no hay dinero de por medio, más todavía en tratándose de una entidad que ha dejado de ser sujeto de crédito.
¿Hay que resignarse a ver que hasta las tareas de importancia básica quedan postergadas para las calendas griegas? De ninguna manera. Justamente los desafíos que ya se insinuaban duros antes de conocerse los resultados de los comicios, a falta de fondos hay que enfrentarlos con creatividad, innovando, cambiando métodos, perseverando y triplicando esfuerzos.
Sólo expondremos un dato demostrativo de la urgencia de introducir modificaciones en el manejo de la comuna: para pagar impuestos sobre inmuebles, vehículos, uso de suelo en los cementerios, etcétera, hay que esperar que pase medio año (para los camposantos son nueve meses), y hasta entonces mucha gente, a la que le sobraron unos reales de su aguinaldo, de lo que tenía destinado a gastos de carnaval y de lo que sea, pudo abonar sus compromisos impositivos en febrero pero no lo hizo porque todavía no era tiempo y cuando éste por fin llegó, la plata ya se había esfumado.
Siempre recordamos la anécdota que relató uno de nuestros columnistas hace años cuando quiso tributar en el mes de marzo. Muy suelto de cuerpo un funcionario le espetó: caballero, no sea “fatiguilla”, no hay ni formularios, más o menos llegan en mayo de La Paz, vuélvase en junio por si “aca”. ¡Señores, los tributos hay que recibirlos desde el primero hasta el último día del año!
Inadmisible, como inadmisible es que la Alcaldía no recupere su derecho a fijar los recorridos de los motorizados del transporte público y el precio de los pasajes, asuntos en los que aparece como una intrusa impertinente la Superintendencia de Transporte en La Paz, donde seguramente no pocos de sus jefes ni siquiera conocen la capital cruceña, o estuvieron de paso, entonces no tienen idea de este urticante problema.
Para esas gestiones que vienen a ser algo así como “obras fundamentales”, no es con plata sino, lo reiteramos, con tenacidad, con firmeza, imponiendo la razón sobre el abuso.
Por otro lado en estos tiempos en que se reclama la unidad de los cruceños en demanda de un régimen autonómico, le vendría como anillo al dedo que en el ayuntamiento dejen de estar disparando dardos contra la pasada administración. El ex alcalde y ahora concejal en horas recientes, tras aclarar algunos puntos que aún se discuten (como la deuda de la comuna que él en menos de tres años consiguió bajar de 103 a 75 millones de dólares, nefasta herencia de su hermano), se ofreció a colaborar con el oficialismo y seguro que lo mismo harían los ediles que lo siguen.
Consideramos que la municipalidad de Santa Cruz precisa rasgos de grandeza como es la unión por encima de cualquier diferencia, trabajo con vocación e imaginación y a todo pulmón.
Los frutos no madurarán mañana, pero la cosecha a prudente plazo será abundante y beneficiosa para el enorme vecindario de la capital oriental.


Le cambiaron el sexo

Tertuliador ®® desde el mojón de la esquina

No puedo con mi genio.
Me gusta escuchar música en los pocos minutos libres que me deja el trabajo de todos los días.
Y me gusta escuchar nuestra música.
La folclórica cruceña, como es natural.
Son tan chispeantes tan vivaces nuestros ritmos que hasta cambio de humor prestándoles atención.
Carnavales, taquiraris, chovenas, hasta deliciosos cosquilleos me producen.
De las guitarras, de las flautas, de los acordeones, de los violines, de las bandas, de las orquestas, de las tamboritas, cuánta calidez general nuestra música folclórica.
Si hasta a veces me dejo llevar por el entusiasmo y aventuro unos brinquitos que, a causa de impertinentes kilos demás que la vida y la buena mesa me han echado encima, hacen temblar hasta las repisas y las cómodas de mi casa.
En fin, que nuestra música folclórica me excita más de la cuenta.
Pese a los gritos desaforados que algunos imitadores de los cumbieros o de las charrerías se empecinan en intercalarle.
****
Lo que me produce desazón y dolor de cabeza son muchas de las letras de que viene acompañada nuestra música.
De qué sarta de disparates están hechas muchas de esas letras.
¿Y todo para qué?
Para conseguir unas rimas, las más michis que se pueda concebir.
Por supuesto que me pregunto para qué presto atención a semejantes letras.
Por qué no disfruto de la música y punto.
Mas, no puedo evitarlo.
Y ahí me tienen, disfrutando de nuestra música y mortificándome con las atroces letras.
****
Hace rato escuché, y varias veces he tenido la oportunidad de hacerlo de nuevo, un taquirari con esa música que me enerva.
La escuché primero en las voces exquisitas de un coro.
Más tarde, en las de un calificado trío con acompañamiento de bien timbradas guitarras.
Pues, de la música, simplemente tendría que decir "maravillosa"
Pero la letra aludía a "el ambaiba de tu boca".
Por lo que sé de toda la vida, "la ambaiba" era "la ambaiba", muy femenina por cierto y como muy femenina, muy dulce además.
Y tan dulce y tan femenina era la ambaiba, que nadie se conformaba con una sola. Siempre se pensaba en las ambaibas.
Jamás supe de nadie con la peregrina idea de atragantarse con "los ambaibas".
Está de manifiesto la cirugía para cambiar el sexo a las ambaibas.
Y aquí dejo constancia de mi protesta por tamaña aberración
La ambaiba debe seguir siendo la ambaiba.
Y como fémina, muy dulce y muy buena.

 

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