Joselito prolongó el Carnaval del hincha
Líder. El 10 de Blooming se bastó solo para complicar a The Strongest. En el primer tiempo aportó con tres goles que sirvieron para liquidar el encuentro.
El chico de Mapaiso es un grande. Joselito Vaca se metió en el
bolsillo a la hinchada bluminista que vivió el entierro del Carnaval con una
fiesta futbolística.
De lejos, la figura del partido de ayer, enloqueció a la hinchada, no sólo con
sus tres goles, sino con los túneles, taquitos, pisadas de balón, pases al
vacío, en fin, todo aquello que sólo un ‘crack’ de su categoría puede dar.
El muchachito flaquito que deslumbró en Oriente, pero que muchas veces rebotaba
en las cerradas defensas de zagueros ‘grandotes’, ahora se hace respetar. No
teme a la hora de meter la pierna fuerte y en la disputa por el balón no es
fácil hacerlo a un lado.
Pregúntenle a Rubén Tufiño y a Zachary Flores, a quienes despojó de la posesión
de la pelota a punta de garra.
¡Si hasta le sacaron tarjeta amarilla por una ‘plancha’ que metió en su afán por
ganarse la redonda!
Pero tanta grandeza no se refleja fuera de la cancha. Con toda humildad declaró
al final del encuentro: “Lo bueno fue que el equipo funcionó bien. Todos mis
compañeros hicieron un gran partido y se reflejó en el resultado”.
“Pero...¡vos fuiste la figura!”, le repetía cada uno de los reporteros que lo
entrevistaba. Con la misma paciencia respondía: “Estoy contento porque hice un
buen partido y esperamos seguir así”.
Donde se agotaba la paciencia era en las tribunas, más precisamente en la curva
sur. Querían que dejara de hacer declaraciones y ovacionar a su ídolo.
La hinchada no paraba de cantar. El coro improvisado de “Joseeelito, Joseeelito”
se mezclaba con los clásicos cánticos en contra de Oriente, o de que “Blooming
va a salir campeón...”.
Y es que la fanaticada estaba entusiasmada. No era para menos, el equipo había
sido una tromba, nada más que frente al último campeón del fútbol boliviano.
Durante el encuentro no cesaban los cantitos, la tradicional sirena no paraba de
ulular y hasta se animaron a ensayar una ola mexicana, pese a que el estadio no
tenía ni la mitad de público de su capacidad.
Gran parte de esa alegría la generó Joselito Vaca y los espectadores lo supieron
reconocer. La ovación, al final de 15 minutos de espera tuvo su recompensa. El
nuevo ídolo celeste fue hasta la malla y saludó a sus fanáticos. Recién entonces
se acabó el Carnaval.
Autogol...
Zapatillas celestes
No, no eran las de los jugadores de Blooming. Más bien se trata de los atigrados
Pablo Escobar y Sandro Coelho, que lucían unas chuteras celeste eléctrico.
Cargada a los orientistas
Un grupo de jugadores de Oriente Petrolero no se salvó de las burlas de los
hinchas celestes, que al final del partido empezaron a gritarles: ‘Junior,
Junior’.
En la otra vereda
La hinchada no le perdonó a Carlos Arias haberse ido y se lo hizo saber. Además
de los acostumbrados cánticos e insultos, tuvo que tragarse cinco goles.
‘Autonomía’, ya es un clásico
El grito de ‘autonomía, autonomía’ se volvió a repetir en el estadio ‘Tahuichi’
Aguilera. Con el tiempo se está convirtiendo en algo clásico en este escenario.
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