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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 13, Febrero de 2005

../images/blanco.gifTentaciones bolivianas 2005



Paulovich ®®La noticia de perfil

Durante la visita que me hizo el Diablo ayer sábado y que concluyó con una derrota vergonzosa del Maligno quien retornó a los infiernos con el rabo entre las piernas y el ‘afeitado’ de sus cuernos, aproveché para conseguir información útil que me proporcionó el citado.
Haciéndome el bolastracas le pregunté acerca de las principales tentaciones que hacen ‘supichir’ a mis compatriotas en el año 2005; sonriendo el Diablo ante mi requisitoria, comenzando por repetir la frase que utilizan los personajes cuando son entrevistados por la radio, la prensa y la televisión: “Muy inteligente su pregunta, señor periodista y trataré de responderla con la mayor ecuanimidad y una tableta de Ecuanil...”, poniendo a continuación en su rostro un gesto reflexivo, cual si se hallara pensando.
Luego de unos instantes de meditación, me dijo el Diablo: “La primera tentación, o sea la más frecuente que sienten los bolivianos en este tiempo es la de ser Presidente de la República, anhelo que sienten desde niños y del cual tiene la culpa alguna tía metiche que suelta como si nada la premonición explosiva que dice: “Qué lindo e inteligente es este niño, estoy segura de que llegará a ser Presidente de la República en cuanto le crezcan pelines debajo del ombligo”.
Pregunté al Diablo si esta tentación viene de muy antiguo, respondiéndome: “Viene desde que se creó la República y cada vez con mayor fuerza, aunque la premonición no es exclusiva de alguna tía, sino que también suele provenir de la abuela, la madre o la imilla de la casa”.
Como el tema me pareció interesante, le dije al Diablo que la tentación de ser Presidente de la República seguramente es más débil en épocas de crisis y de períodos democráticos, soltando el Diablo una carcajada para después decirme: “¡Qué va, hermanito, cuando la crisis económica se acentúa y las democracias se convierten en sistemas muy débiles, los bolivianos se enloquecen y la epidemia de los presidenciables se extiende por todo el territorio nacional, surgiendo candidatos hasta en Achacachi, en el oriente, el occidente, el norte y el sur!”.
El Diablo continuó hablando con inteligencia, porque no es ningún cojudo, y me dijo: “Ahora que cada departamento elegirá a su prefecto la ambición presidencial se convierte en prefectural, con la idea de ser primero unos presidentes chiquitos y de ahí dar el salto para llegar a la Presidencia de la República, o sea que la tentación permanece, aunque momentáneamente cambia de nombre”.
Me gustaron las palabras del Diablo y le pregunté por qué un número tan elevado sucumbe en la tentación de ser Presidente si nuestro país es una olla de grillos, nadie está contento con nadie, todos se oponen a todo, y el Presidente suele vivir acorralado queriendo agradar a todos con un presupuesto menor que Disney World, donde unos se cuelgan de tus bolas y otros te las comienzan a estrujar. ¿Por qué hasta el Evo y el Mallku pretenden ser presidentes de Bolivia, o por lo menos prefectos departamentales? El Diablo me dijo: “Es que la Presidencia tiene alguna cosita...”.

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