Bush no lo firma, pero el debate sobre Kyoto ya estalló en EEUU
Clima. El pacto de control de emisiones de CO2 entrará en vigor este miércoles
AFP. Washington
Al acercarse la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto sobre reducción de
los gases vinculados al calentamiento global, la administración Bush insiste en
rechazarlo por considerarlo demasiado costoso para la economía estadounidense y
afirma que se basa en hipótesis discutibles.
Mientras, la Casa Blanca recibe críticas, incluso de la mayoría republicana en
el Congreso y de algunos gobiernos estatales. Estos consideran que su abordaje
del tema es ‘sumiso’ por priorizar la competitividad económica.
"Ninguna iniciativa de Bush puede responder al problema de las emisiones
contaminantes en EEUU", estimó Alden Meyer, de la Union de Científicos
Preocupados.
Meyer afirmó que los programas voluntarios de reducción de esas emisiones,
presentados en 2002 por Bush, no han tenido efecto, pero observó que el gobierno
se sigue oponiendo a limitar las emisiones de gas carbónico, principal
responsable del efecto invernadero en la atmósfera terrestre.
Al asumir su primer mandato, en enero de 2001, Bush rechazó la ratificación de
Kyoto.
Pero la entrada en vigor del Protocolo, este miércoles, -al cual EEUU es el
único país industrializado que no adhiere-, y la multiplicación de las
evidencias de calentamiento planetario, mantendrán vigente el debate sobre el
tema, afirmó Jeff Fiedler, del Consejo Nacional de Recursos.
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