Don Quijote de la Sierra empezó su labor
Autoras. Georgina Arias (izq.) y Adela Nagashiro (der.) editan Rayuela, la revista que publicará una colección de cuentos
Tanya Imaña Serrano
El Comité de Fomento a la Lectura Don Quijote de la Sierra, inició sus
actividades del 2005, denominado Año Iberoamericano de la Lectura, con la
presentación de la colección de cuentos que editará la revista infantil Rayuela,
realizada el viernes pasado en el Centro Simón I. Patiño.
El comité está compuesto por diversas instituciones: la Prefectura del
departamento, la Alcaldía, la Cámara Departamental del Libro, el Centro Simón I.
Patiño, el Círculo Cultural Boliviano Israelí, el Centro Cultural Franco Alemán,
el PEN Club Santa Cruz, la Asociación de Bibliotecarios y la Federación de
Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz, entre otros.
Peter Lewy, coordinador de este grupo, señala que la finalidad primordial es
promocionar la lectura en todos los niveles, ya que la considera como elemento
de inclusión social, y como una forma para mejorar la calidad de vida, sobre
todo si se considera que la lectura es necesaria, incluso, para cruzar la calle,
dice, o para conseguir trabajo, e incluso para ejercer la ciudadanía.
Esta campaña de fomento a la lectura no se limitará a 2005, sino que se
extenderá por dos años más. En ese tiempo existen varios objetivos que cumplir.
El apoyo a los escritores locales y nacionales, y la defensa de la propiedad
intelectual de los autores, son algunos de ellos.
Lewy cree que es fundamental enseñar a leer el periódico, un material
informativo al que una gran parte de la población tiene acceso.
La campaña también incluirá un trabajo para promover la edición de libros, lo
que implica un aumento en las editoriales y mejoras en los sectores que
intervienen en la publicación.
El apoyo a las bibliotecas, sobre todo las de barrio, está contemplada en el
proyecto. Sin embargo, los lugares no convencionales de lectura también serán
potenciados. Lewy menciona a la cárcel, los hospitales e incluso al servicio de
transporte público, como sucede en otros países. Asimismo, promoverán la
creación de nuevas bibliotecas.
Sin duda alguna, una de las actividades que concentrará la atención de la
ciudadanía será la Feria Internacional del Libro, que se realizará del 4 al 15
de mayo en el Salón de Convenciones de Fexpocruz.
“La Feria del Libro no está pensada como la actividad central porque en muchos
casos no es el fin último de una campaña, sino el inicio de otra, como sucedió
el año pasado, cuando decidimos empezar este proyecto”, manifiesta Lewy.
Dentro de esta macro actividad habrá presentaciones de libros, talleres,
exposiciones, conferencias y debates.
La cantidad de instituciones y organizaciones que participan del Comité de
Fomento a la Lectura permite una variedad de actividades a lo largo de los años
que durará la campaña. Entre otras, Lewy cita la recolección de libros.
Leer para educar es otra de las consignas, entendiendo a la lectura en su
sentido más amplio, más allá de la simple alfabetización y reconocimiento de
letras.
En realidad, señala Lewy, se trata de generar y motivar el amor a la lectura
desde edades tempranas, en que es más fácil y más factible empezar este proceso.
La iniciativa de la declaración de 2005 como el Año Iberoamericano de la Lectura
surgió en 2002, en Santo Domingo, en la VI Conferencia Iberoamericana de
Cultura. Allí se empezó a esbozar el Plan Iberoamericano de Promoción y Fomento
de la Lectura, que será lanzado este año.
Rayuela tendrá una colección de cuentos
Desde febrero de este año, Rayuela es una revista mensual. El que fuera
suplemento infantil de EL DEBER, ahora se edita en un formato distinto, pero no
ha perdido las secciones a las que ya tenía acostumbrado a su público.
La primera actividad del Comité de Fomento a la Lectura, fue la presentación de
la colección de cuentos infantiles, de autores bolivianos, que esta revista
entregará cada mes como un regalo a sus lectores.
El primer número de la colección es un cuento de Óscar Alfaro, La pompa de jabón
y las hormigas.
En marzo, llegará Micaela va de compras, de Juan Gonzales; en abril, El sabor de
la lluvia, de Giovanna Rivero; en mayo, El tigre y el sur, de Lidio Javivi; en
junio, El regalo que Caco les hizo a los monos; en julio La muerte del diablo,
de Gladys Dávalos; en agosto, La rebelión de los cuentos, de Isabel Mesa (cuento
escrito especialmente para esta colección); en septiembre, El hombre al que
seguían las mariposas, de Gigia Talarico y finalmente, en octubre, Bravos de
nacimiento, de David Acebey.
La revista de 20 páginas, que ha sido declarada de interés educativo por el
Seduca (Servicio Departamental de Educación) cuesta Bs 8 y puede adquirirse en
kioscos, librerías, cines, supermercados y afuera de los colegios.
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