Barcelona, líder inamovible
El gol logrado por el Real Zaragoza en su propio arco, en el segundo minuto
de juego, abrió las puertas del triunfo (4-1) a un Barcelona que supo jugar a la
perfección con el marcador a favor y dejar el encuentro sentenciado al descanso,
gracias también a la efectividad en sus llegadas a puerta.
Lo que se había planteado desde el lado zaragocista como un partido de presión
desde la grada para su oponente y el colegiado, se desvaneció apenas iniciada la
contienda, pues una mala cesión de Delio Toledo al centro de la portería
sorprendió al portero Rubén, que no pudo impedir que el balón se colara en su
meta.
Y si durante toda la semana los colegiados habían sido el centro de las críticas
de Real Zaragoza, el árbitro Carmona Méndez tampoco pudo pasar desapercibido
porque los locales se quejaron de fuera de juego en el segundo gol barcelonista,
por un fuera de juego pitado a Galletti que había acabado en penal y de un
posible penal cometido por Víctor Valdés sobre Cani.
Si las ausencias del guardameta Luis García y de la delantera titular, Oscar
González y David Villa, hacían pensar en una descompensación del juego local, el
primer gol abrió las puertas de la goleada al conjunto de Frank Rijkaard porque
su colega en el banquillo local, Víctor Muñoz, había planteado el partido para
aguantar arropado.
Barcelona salió victorioso con goles de Toledo (2’), de Zaragoza, en su propia
portería; Giuly (30’), Samuel Eto’o (38’) y Márquez (70’). Mientras que Galletti
fue el encargado de descontar.
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