Iglesia y hospitales celebraron
Jornada Mundial del Enfermo
REFLEXIÓN Cientos de enfermos y religiosos participaron de la misa celebrada la tarde de ayer por el cardenal Julio Terrazas en el santuario de Cotoca
Darwin Pinto
La enfermedad del alma se nota primero en los ojos, y luego en
el resto del cuerpo. Para todos aquellos que tienen quebrantada la salud en el
mundo, la Iglesia católica celebró ayer la XIII Jornada Mundial del Enfermo,
instituida por el papa Juan Pablo II para sensibilizar a la Iglesia y a la
sociedad civil y asegurar una mejor y más humana asistencia a los enfermos. A
propósito de la fecha, ayer en Santa Cruz se realizaron diversos actos
conmemorativos en templos y hospitales.
En los hospitales de niños, San Juan de Dios y Japonés, entre otros, se
realizaron misas de conmemoración con la presencia de enfermos, mientras que el
cardenal Julio Terrazas presidió la solemne misa en el santuario de la Virgen de
Cotoca, donde insistió en que el preservativo no es la solución para contener el
avance del Sida.
El mensaje de la Iglesia para la fecha giró en torno a humanizar más el trato
hacia los que padecen algún mal del cuerpo. “Hoy presentamos el dolor de los
enfermos que no sólo padecen dolor físico, sino también el de los pecados
cometidos”, dijo el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santa Cruz, monseñor
Stanislao, en el hospital Japonés y pidió que se vea en el rostro de los
enfermos, el rostro sufriente de Cristo.
“Si bien hemos cumplido con los tratamientos médicos, a veces se falla en
brindar el calor humano al que padece un mal. Trabajamos para mejorar aquello.
Las veces en que alguien no es atendido con calidez, es por el hacinamiento en
los hospitales”, dijo Freddy Gutiérrez, director del Japonés.
“Para recibir un buen o mal trato, depende de quién le toque a uno. A mí me han
atendido bien. Sobre la comida, bueno, es comida de hospital”, afirmó Gabriel
Zegada (37), paciente que abandonaba el hospital Japonés.
En el San Juan de Dios, Daniela Alba Coca (29), dijo que a veces la han tratado
mal algunas enfermeras de mal genio que consideran a los enfermos como objetos.
“Pero no siempre pasa eso”, aclaró.
El Nuncio Apostólico de su Santidad, Ivo Scapolo, señaló que la salud del hombre
es parte del quehacer de la Iglesia, porque se funda en Cristo. Scapolo demandó
de la sociedad boliviana ejecutar proyectos de largo alcance que eviten la
mortalidad materno- infantil. Señaló también que el Papa considera a la salud
reproductiva como parte de la estructura fundamental de la salud, pero no así al
aborto que es rechazado por atentar contra la vida y que, por tanto, se espera
contar con el apoyo del Ministerio de Salud para evitar esa situación.
Según la OMS, el 64% de los bolivianos no accede al seguro social. Bolivia tiene
los más altos índices de mortalidad materno-infantil de Sudamérica.
Papa pide a enfermos que
recen por él
Juan Pablo II ha pedido a los enfermos que recen por él
y por su misión al frente de la Iglesia católica. El Obispo de Roma hizo esa
petición en un mensaje leído ayer en la basílica de San Pedro durante la misa
que celebró el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, con motivo de la XIII
Jornada Mundial del Enfermo.
Al Papa le hubiera gustado presidir ayer la misa solemne en la jornada, pero
debido a su salud, que le ha mantenido nueve días hospitalizado, envió un
mensaje a los enfermos -el leído por Ruini- en el que señaló que el sufrimiento
de estas personas "no es inútil".
"Queridos enfermos, si a los sufrimientos de Cristo unimos vuestras penas,
podéis convertiros en privilegiados cooperadores de la salvación de las almas.
No es inútil vuestro sufrimiento. Es valioso porque supone compartir la misión
salvadora del Hijo de Dios", escribió el Papa en su mensaje.
Consciente de ese valor, el Papa pidió a los enfermos que recen por él y por el
mundo. "Ofreced vuestras plegarias por mí y por mi misión de Pastor universal
del pueblo cristiano", precisó./EFE
Lo que dice san Camilo
Esto recomienda el santo de los enfermos, los trabajadores de
salud y de los hospitales, a los servidores de los enfermos.
* Honra la dignidad y sacralidad del enfermo, imagen de Cristo, por encima de su
fragilidad y limitaciones.
* Sírvelo con amor, con todo el corazón y con todas las fuerzas.
* Cuídalo como lo harías con tu persona más querida en el mundo.
* Evita toda negligencia que pueda poner en peligro su vida o prolongar su mal.
* El enfermo es un todo, es un ser integral, no lo reduzcas a un número o a una
historia clínica.
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