Fuga de Meneses recae sobre el jefe de seguridad
Buscado. Meneses entró a la cárcel en diciembre de 1999. Escapó el domingo pasado. La Policía lo busca por todos lados
Berthy Vaca Justiniano
Descuido. Las autoridades penitenciarias de la cárcel de
Palmasola y el comandante de la Policía creen que la cabeza del DP-2 debió tomar
precauciones en la custodia del reo. Aún no hay pistas de su paradero
La mayor responsabilidad de la fuga del reo Javier Meneses
López (29) ocurrida el pasado domingo del hospital San Juan de Dios ha sido
atribuida al Distrito Policial Nº 2, debido a que esta unidad es la encargada de
brindar seguridad externa en el penal de Palmasola, así como custodiar a los
reclusos que por algún motivo deben salir del mismo.
La labor del jefe del DP-2, Ángel Maraz Ordóñez, ha sido cuestionada por el
gobernador de la cárcel, Zenón Silva, por el juez de ejecución penal, Alberto
Moreira, por el director de Régimen Penitenciario, Carlos Leguía, y por el
comandante de la Policía, Federico González, el cual no descartó una posible
intervención de la oficina de Responsabilidad Profesional, dependiente del
Comando para investigar el caso.
De acuerdo a la documentación que consta en el file de Meneses en Palmasola,
unos días antes de su salida, el gobernador y el juez Moreira hicieron notar de
que se trataba de un recluso condenado a 30 años sin derecho a indulto y que,
por lo tanto, el DP-2 debía asignarle el número de escoltas necesarios para
evitar contratiempos.
“Después de cumplirse los trámites respectivos, yo ordené su salida con dos
escoltas y que todo el tiempo permanezca enmanillado, y que el DP-2 tome sus
precauciones porque se trataba de un sentenciado sin derecho a indulto. Por lo
tanto, mi actuación se enmarcó en lo que dicta la ley”, indicó Silva.
El gobernador cree que los efectivos de la unidad encargada de la seguridad en
Palmasola deben ser instruidos regularmente sobre temas carcelarios, y que
cuando reclusos peligrosos salgan temporalmente del penal sean escoltados por
oficiales jóvenes, bien preparados y conscientes de su responsabilidad.
El comandante González dijo que pidió una explicación a Maraz sobre lo sucedido,
pero éste habría eludido su responsabilidad. EL DEBER contactó vía telefónica al
jefe del DP-2, que prefirió referirse al tema en forma personal hoy en su
oficina.
Según el certificado médico extendido por Pablo Lijerón Carrillo, uno de los dos
galenos del Régimen Penitenciario, Javier Meneses presenta derrame pleural
(tuberculosis pulmonar). Por ese motivo el 13 de diciembre de 2004 y el 27 de
enero de 2005 sugirió la internación ‘urgente’ del paciente en el hospital San
Juan de Dios. El informe fue corroborado por un forense del Ministerio Público,
por lo tanto, el juez Moreira ordenó su traslado del 2 al 10 de este mes.
Walter Saucedo, director del San Juan de Dios, señaló que desconoce la historia
clínica de Meneses debido a que el jefe médico de neumología no le pasó ningún
informe, consiguientemente no pudo asegurar si tiene tuberculosis o no. “Yo no
sabía que un preso peligroso estaba internado en el hospital. Supe sobre la
fuga, pero no sabía exactamente de dónde había sido”, admitió el médico,
agregando que hoy se interiorizará del caso.
Mientras tanto, Edgar García Segales y Arturo Vargas Quisbert, los policías que
custodiaban al recluso, están siendo procesados en la justicia ordinaria y en la
policial.
Asimismo, Wilfredo Torrico, jefe de la PTJ, indicó que envió radiograma a los
nueve departamentos para que busquen al fugitivo. Ayer trascendió que está en
Puerto Quijarro.
Juez Moreira justificó
permiso al reo
El juez Tercero de Ejecución Penal, Alberto Moreira, dijo que
el permiso que solicitó para que trasladen al hospital San Juan de Dios al reo
Javier Meneses, se debió a que éste se encontraba en muy mal estado de salud,
situación que fue comprobada por el médico forense, quien detectó que Meneses se
encontraba con tuberculosis.
Moreira, con documentos en la mano, mostró los certificados médicos y la
radiografía, que sirvieron de evidencia para que el reo que ahora se encuentra
prófugo pueda salir de la cárcel de Palmasola para ser atendido por médicos
especialistas en tuberculosis del hospital San Juan de Dios.
El juez recordó que Meneses había solicitado una atención médica especializada
el 13 de diciembre de 2004, pero que recién atendieron su demanda el 29 de enero
de este año debido a que antes tuvieron que practicarle varios exámenes para
confirmar o rechazar el pedido del reo.
Moreira aclaró que al momento de solicitar el permiso para que a Meneses se lo
traslade al hospital, puso en conocimiento de la gobernación de Palmasola de que
se trataba de un preso que había sido sentenciado a 30 años de cárcel por
delitos de violación y asesinato.
En ese sentido, dijo que las autoridades competentes debieron haber tomado sus
recaudos y definir cuántas personas deberían custodiar a Meneses.
El jurista no descartó la posibilidad de enviar a Chonchocoro al prófugo cuando
éste sea capturado. “Yo creo que no van a pasar muchos días para que encuentren
a Meneses. Su situación jurídica empeorará con este antecedente”, enfatizó. (RNG)
Por su buena conducta ocupó
cargos
Javier Meneses López (29), condenado a 30 años de cárcel sin
derecho a indulto por los delitos de asesinato, violación y robo agravado en
contra de María del Rosario Antelo Chávez, en Palmasola tiene reputación de
haberse comportado casi intachablemente durante los más de cinco años de
reclusión.
Su buena conducta le permitió desempeñar diversos cargos en el ambiente de
régimen abierto, según consta en su archivo personal. El equipo
multidisciplinario le extendió certificados de felicitación por ser un cabal
integrante del área de disciplina, coordinador de deportes, tesorero del
pabellón Nº 3, secretario del área jurídica y otros.
El mismo gobernador, Zenón Silva, indicó que Meneses no tenía problemas graves
en el penal. Incluso una ficha extendida por la sicóloga Georgina Ariscain
indica: el interno (Javier Meneses) no presenta rasgos significativos de
peligrosidad. Se observa buena disposición para comprender un proceso
sicoterapéutico”.
Meneses nació el 10 de febrero de 1976, por lo tanto ayer cumplió 29 años.
Paradójicamente, María del Rosario Antelo, la víctima por la que fue condenado,
también debía cumplir años ayer. Su madre aún sigue llorando su muerte.
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