Sugieren regulación de medios masivos
Debate. Juan Carlos Marañon, Susana Seleme y Juan Francisco Flores debatieron sobre el rol de los medios. Pedro Rivero, director de EL DEBER, clausuró el foro
Georgina Ballivián M.
Foro. Concluyó el taller organizado por EL DEBER con la
urgencia de que el Estado norme su función
Después de dos días de análisis sobre el rol de los medios de
comunicación en la campaña electoral 2004, los participantes coincidieron en la
urgencia de que el Estado elabore una normativa que regule la labor social de la
prensa.
“No podemos seguir siendo una sociedad teledirigida que acepta todo lo que se le
pone en la televisión”, concluyó Susana Seleme, que fue parte del panel de
comentaristas de la actividad organizada por EL DEBER.
Según Seleme, no se puede pensar sólo en ‘la independencia del periodista’ sino
que es competencia del Estado regular la función social que cumplen los medios
de comunicación.
Por su parte, el comunicador Juan Carlos Marañón propuso que para las futuras
elecciones se debe enfatizar en la ética, asumir con responsabilidad el rol
social e involucrar más al ciudadano en el proceso electoral.
“El que quiere ser político que haga carrera política, pero que no use y abuse
de los medios”, agregó.
Marañón enfatizó en la necesidad de aprobar una ley contra la colusión para que
los propietarios de los medios de comunicación no incursionen en otros negocios
ni se apoderen de todos los medios. “El conflicto de intereses entre medios,
política y negocios existe aquí y en el mundo”, comentó.
A su vez, el jurista y analista político, Juan Francisco Flores, lamentó que
actualmente se ejercite un periodismo ‘torcido’, que no pregunta sino endilga al
ciudadano. “Un periodismo que nos tiene en vilo, que subestima y se maneja bajo
la cultura de la muerte”, sostuvo.
Según el abogado, los propietarios de bancos, financieras, de la agroindustria,
compañías de seguros, verificadoras, empresas constructoras son parte de grupos
de poder en Santa Cruz que poseen medios de comunicación.
En ese marco, indicó que los ‘voceros de estos grupos de poder’ ubicados en los
medios masivos de comunicación tienen el objetivo de atacar, neutralizar y
apologizar con la información siguiendo intereses personales.
Eliminar la subvención del Estado a los partidos políticos para las campañas
electorales es una de las propuestas planteadas por Seleme, con el fin de evitar
la manipulación y la mala información.
Marañón recordó que la combinación de la política, los negocios y el periodismo
provocaron la muerte de tres grandes diarios en el país como Hoy, Última Hora y
Presencia, además de varios canales de televisión, radios y semanarios.
“Esa mezcla no es saludable, afecta a lo más profundo de la credibilidad”, dijo.
La guerra sucia y la cobertura parcializada de algunos canales de televisión
durante las pasadas elecciones municipales no fue novedad para el comunicador,
porque en anteriores oportunidades se desnudaron serios conflictos de intereses
en coberturas electorales.
No obstante, resaltó la debilidad de las instituciones de la prensa para
enfrentar esa situación crítica.
Durante la cobertura de los comicios del pasado 5 de diciembre, llegaron a la
Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz varias denuncias de
periodistas de canales de televisión que acusaron a sus directivos de
‘obligarlos’ a difundir cierto tipo de información. Sin embargo, las denuncias
quedaron en nada.
Marañón mencionó que en el caso de Estados Unidos y España existe un avance en
la legislación contra el monopolio mediático y la colusión de intereses. “Es
decir que si uno es dueño de un canal de televisión, ya no puede ser de radios,
periódicos u otros medios, pero en lo que no se avanza es en evitar la creación
de empresas de comunicación con doble intención”, señaló.
A su vez, Flores identificó al grupo Kuljis como propietario del canal 13, a la
familia Monasterios de la Red Unitel, al grupo Prisa de la Red ATB, al político
José Luis Durán del canal 18 y el periódico El Mundo, y a Sitel de pertenencia
del ucesista Johnny Fernández, entre otros.
Los expertos plantearon que se debe iniciar un trabajo con las instituciones de
la prensa bajo la premisa de elaborar un documento que permita la regulación de
los medios de comunicación.
Las encuestas, para procesar
información
En la primera parte del segundo día del taller organizado por
EL DEBER se analizó la problemática de la precisión e influencia de las encuesta
en las elecciones municipales 2004.
En ese sentido, José Luis Galvez, director de la empresa encuestadora Mori, Luis
Garay, de Apoyo, Opinión y Mercado, y Róger López, de Ipsos Captura, explicaron
en detalle el trabajo que realizaron para los comicios de diciembre.
Los especialistas coincidieron en que las encuestas son un instrumento
científico que permite el levantamiento de datos con el fin de procesar cierto
tipo de información y que influyen de forma determinante en la decisión de los
electores.
Garay reconoció que muchos candidatos utilizan mal esta información para
beneficiarse.
López, de Ipsos-Captura, consideró que aunque se trabaja sobre la base de
información estadística, en Bolivia es urgente una ley que norme las encuestas
electorales, no sólo porque su manipulación pueda afectar a la ciudadanía, sino
porque afecta a los investigadores y a los medios de comunicación como
difusores.
Propuestas
y percepción de los expertos
- Fortalecer las instituciones de la prensa.
- Respetar los códigos de ética.
- Que los dirigentes sindicales y colegiados no usen las
instituciones del gremio como escalera para después postularse como candidatos
a cargos públicos.
- Que los dirigentes no se declaren en comisión, sino que
esté con las bases, demostrar que es un buen periodista antes que
sindicalista.
- Si un periodista parte de supuestos, no ayuda en nada a la
formación de una cultura democrática.
- En Bolivia algunos medios ganan elecciones, pero pierden
batallas sociales
- Ryszard Kapusinki recomienda que los cínicos no sirven para
este oficio, no ofrecen novedad alguna a los interesados en el periodismo: el
reportero debe comprometerse, simpatizar con los problemas sociales, jugarse
el pellejo por dar voz a los más débiles aún en contra de los poderosos.
- La opinión pública no es una opinión innata de las
personas, sino que se la construye a través de la información difundida
mediante los medios de comunicación.
- Los políticos utilizan el poder de la tecnología para
perfeccionar la tecnología de su poder.
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