Las colas, desvelos y ajetreos del primer día en busca de cupos
Madrugada. La fila en el Monseñor Santistevan llegó a la mitad de la cuadra contigua. Ocurrió muy temprano
Christian Peña y Lillo H.
INSCRIPCIONES. En pocos establecimientos los padres pernoctaron. Los
fiscales y de convenio comenzaron a llenarse desde las primeras horas del día
Seduca recibió denuncias de cobro en primer día
de registro
Para conseguir un espacio en los establecimientos fiscales o de convenio, que
ayer iniciaron el periodo de inscripciones, muchos padres de familia tuvieron
que levantarse de madrugada o pernoctar al menos una noche, para asegurarse una
plaza en el colegio que escogieron para sus hijos.
Dormir en la fila fue la elección de Constantina Guarachi, que el domingo a las
22:00 llegó a las puertas del colegio Mamerto Oyola con cobijas y una estera
para pasar la noche, y así asegurar la inscripción de su hijo José Daniel al
sexto de primaria.
Luego de hacer un recorrido por nueve centros educativos, EL DEBER pudo
constatar que así como Constantina otras personas durmieron incluso más de dos
noches fuera de las unidades educativas, como en el Fe y Alegría Magdalena
Postel. Pero las imágenes de personas durmiendo en las puertas de los colegios
constrastó con las colas que se formaron desde las primeras horas de ayer en
establecimientos como Nacional Florida, Monseñor Salvatierra y Cástulo Chávez.
También se observó escuelas sin gente en sus puertas de ingreso y sin los
tradicionales ‘bolleos’, como pasó en el Claudina Thevenet del Plan Tres Mil o
el Manuel Ignacio Salvatierra, ubicado a dos cuadras de la plaza 24 de
Septiembre, y la Comunidad Valenciana, que está sobre la vía a Normandía.
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