img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

El Deber como tu Página de Inicio

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Club de Lectores
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 10, Enero de 2005

../20050110/images/de15.jpgNelson Acosta ‘Me gustaría volver’


El ex técnico de la selección nacional de fútbol volvió a salir campeón con Cobreloa, en Chile. Habló de su paso por Bolivia y de su desilusión por los problemas


[ La Prensa | La Paz ]


El contacto telefónico salió el jueves cerca al mediodía. Nelson Acosta caminaba por las calles del centro de Santiago y atendió su celular. “De Bolivia, ¿quién habla?”, preguntó. Nos identificamos y nos atendió con gentileza. “¿Cómo está 'Profe'?” La respuesta: “Bien, muy bien”.
Con el ‘Pelado’ se había perdido contacto desde que se fue a Chile, a mediados de abril pasado, tras su efímero paso por Bolivia como técnico de la selección. Las noticias contaban que estuvo un buen tiempo sin entrenar y que a fines de año volvió a Cobreloa, al que otra vez lo sacó campeón.

- ¿Cómo fue su retorno a Cobreloa?
- Súper bien, porque tomé el equipo cinco días antes de los ‘play off’. Teníamos que jugar ocho partidos, empatamos uno y ganamos casi todos. Salimos campeones. Fue un desafío fuerte, pero salimos bien parados.

- ¿Qué recuerda de Bolivia?
- Dejé muchos amigos. La verdad, me vine un poco triste. Yo creo que Bolivia no quiere progresar. No entiende qué es el fútbol actual. Tiene jugadores de buena técnica que se pierden por la falta de disciplina, por la falta de eficiencia. Los dirigentes entienden otra cosa. El fútbol en Bolivia es compadrazgo, es pasarla bien y nada más. No es profesional y eso lógicamente no los va a llevar a buen puerto.

- ¿Sigue el fútbol boliviano tal como lo dejó?
- Creo que sí. Por lo que uno escucha, por los problemas que siguen habiendo. Hace poco había un partido acá, decían que no venían (se refiere a Bolívar y la amenaza de los jugadores de no viajar por problemas económicos). La Liga va por un lado... Es como siempre. Lo hablamos tanto tiempo allá.
En Bolivia no existe una estructura distinta. No hay un ente que maneje todo el fútbol, que se preocupe para que el equipo crezca, que se trabaje en la formación, en que haya una disciplina más fuerte. Hay muchas cosas que se pueden hacer y no es tan difícil, pero el problema está en que no lo quieren hacer, son felices como están. Pero les va a costar tener alegrías, les va a costar que la gente disfrute de su selección, de que consigan algo. Aparte, tienen un aliado importante en la altura, pero la altura no gana sola.
Tengo un buen recuerdo de la gente de Bolivia, un cariño tremendo, me trataron muy bien, por eso me da pena y bronca que no hagan nada por mejorarlo. Lo tienen todo, pero no hacen nada por progresar.

- ¿La dirigencia se apresuró con sacarlo de la selección?
- Lo que pasa es que hay muchos otros intereses que no dejan trabajar. Hay algunas personas, algunos clubes que tiran por su lado. La Liga da paso a otros. Está el fútbol amateur, está la FBF. Entonces, es una olla de grillos. No se sabe quién manda. Eso al fútbol le hace daño. Yo vivía feliz en Bolivia y juntos podíamos haber hecho muchas cosas. Hubiésemos mejorado desde el principio tomábamos la selección como correspondía. Pero es puro problemas. Cuando salían las nóminas, todo el mundo reclamaba. No les importaba si el jugador pesaba 10 kilos más. Si te caía bien o era compadre de alguno había que llevarlo a la selección. Y eso conmigo no va.

- Imagino que no descarta volver a Bolivia...
- Yo creo que si alguna vez Bolivia se organiza, yo feliz volvería, porque me trataron súper bien. Si hubiera una reestructuración, si fuera sólo un ente que manejara el fútbol, si me dirían vamos a empezar de cero, desde la formación, la estructuración de los equipos, que es lo que reclama la exigencia del fútbol actual: buena disciplina, buen control antidopaje y que todo eso se rija con reglamentos claros, yo volvería feliz. Pero como está, con todo ese desorden que hay, es muy difícil retornar y trabajar, porque vamos a chocar todos los días y al final no podremos conseguir nada con puras peleas.

- Habla que dejó muchos amigos, ¿también dejó enemigos?
- Yo compartí con mucha gente y bien. Me llamaron jugadores, gente del cuerpo técnico. Yo sé que tengo buenas relaciones con algunos, pero no con todos. No creo que sean enemigos, pero sí personas que no están de acuerdo conmigo. Me da lo mismo. Sé que hay gente que piensa distinto o que se molestó cuando dije algunas cosas, porque la verdad, ahí (en Bolivia) se dice algo y se molestan.

- ¿Se acuerda de Mauro Cuéllar, el presidente de Bolívar?
Lo que pasa es que tenía otra manera de pensar. Él cree que sus jugadores tienen que estar sí o sí en la selección. Él dice quién tiene que estar o no. Yo creo que ésa es labor del técnico. Pero es un hombre que manda y para su club es bueno; le tienen mucho respeto, pero de repente se equivoca en las funciones.

< Anterior ^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2004, El Deber. Todos los derechos reservados.