El ‘sexto sentido’ animal salvó a tribus de India
instinto. El oído de los animales les permitió escuchar a tiempo el rumor del tsunami y ponerse a salvo también en Sri Lanka
DPA. Nueva Dheli
El gorjeo de los pájaros o el inusual comportamiento de iguanas y delfines
salvó al parecer a las tribus autóctonas de las islas indias de Andaman y
Nicobar de los mortales tsunamis que asolaron el sur de Asia.
"Nuestros equipos se adentraron con sus botes y nos dijeron que las tribus están
seguras", dijo esta semana el director del instituto de investigación estatal
Anthropological Survey of India (ASI), V.K. Rao.
Mientras decenas de miles de personas murieron bajo la fuerza de las olas en las
costas del sur de Asia al carecer de un sistema de alerta temprana, los
indígenas siguieron las ancestrales señales de advertencia de los animales y
sobrevivieron.
Seis de, alguna vez, diez tribus viven en diferentes islas indias en el golfo de
Bengala.
Sus orígenes datan de entre 30.000 y 60.000 años atrás y muchas de ellas se han
resistido hasta hoy a cualquier intento de ‘civilización’.
Cazadores y recolectores, de pequeña estatura y piel oscura, su origen es un
misterio. Desde hace miles de años sus relatos y experiencias se transmiten
oralmente de generación en generación.
Y de sus antepasados aprendieron también a prestar atención a las señales del
mundo animal.
El estruendo de los elefantes salvajes, que de repente buscaron las alturas en
el interior de la isla, el chillido de los pájaros en desbandada, el llamativo
comportamiento de los delfines y las iguanas: todo eso, según los
investigadores, alarmó aparentemente a las tribus y les dio tiempo a ponerse a
salvo antes de que las letales olas gigantes golpearan la costa el 26 de
diciembre.
También hubo algunos muertos entre los indígenas, pero contrariamente a los
primeros temores, todas las tribus sobrevivieron, según descubrieron los
antropólogos.
"Sobre todo los animales salvajes son extremadamente sensibles", explicó a la
cadena bitánica BBC Debbie Martyr, trabajadora del programa para la protección
de animales en la isla indonesia de Sumatra.
Los animales poseen un sensibilísimo sentido del oído y pudieron oír la llegada
del tsunami desde la lejanía o advertir el cambio de la presión atmosférica,
aseguró la experta. Esto podría explicar por qué en Sri Lanka, uno de los
lugares más afectados por la catástrofe, no hubo informes sobre animales
muertos.
Las olas penetraron hasta tres kilómetros y medio en una reserva natural de la
isla.
Mientras numerosos turistas se ahogaron, no se encontró ningún animal muerto,
informó la BBC basándose en datos proporcionados por trabajadores del Parque
Nacional Yala de Sri Lanka.
Para los indígenas de Andaman y Nicobar, al parecer, el ‘sexto sentido’ de los
animales es algo conocido desde hace mucho tiempo.
Los investigadores encontraron en las leyendas de las tribus indicios de una
gran inundación anterior y de islas que se hicieron más pequeñas. "Podría ser
que esto ya hubiera pasado antes", aventuró Rao.
En el instituto científico ASI, que posee una sucursal en la capital de la
región, Port Blair, se investiga desde hace décadas a las tribus autóctonas.
Tras la catástrofe provocada por el maremoto, el centro ha propuesto al gobierno
central empezar a trabajar inmediatamente en la determinación de los métodos de
alarma de los indígenas.
Ahora es el mejor momento, advierten, pues los recuerdos todavía están frescos.
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