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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Enero de 2005

../20050109/images/es3.jpgSan Carlos tiene el primer museo especializado en la etnia Chané


Director. Moreno Giust ha dedicado parte de su vida a rescatar las piezas chanés de las provincias Sara e Ichilo


Pablo Ortiz

La etnia Chané es tal vez la menos estudiada de Bolivia. De raíz lingüística arawak, ocupó los llanos orientales sobre los que se asienta hoy Santa Cruz de la Sierra y su dominio llegó incluso al norte argentino, pero entre el siglo XI y XV fue reducida por los guaraníes y su tradición oral se perdió para siempre. De los chanés sólo ha quedado la cerámica, piedra y pocos objetos de metal que señalan que fueron el primer pueblo sedentario de los llanos. Desde ayer, un museo se encarga de su legado.
En San Carlos, a 111 kilómetros al norte de Santa Cruz de la Sierra, el municipio invirtió $us 5.000 para exhibir las piezas rescatadas en los últimos siete años por Moreno Giust, un italiano que se dedicó a recopilar las piezas que afloraban en toda la zona. Se trata de un museo arqueológico-comunitario que fue montado por Damián Vaca, director del Departamento de Investigación Folclórica que busca describir las piezas encontradas en toda la zona. Pero el trabajo no se detiene allí. Además de lo arqueológico, Vaca se dio a la tarea de crear un museo comunitario, que refleje la historia y las costumbres de la zona. Su intención es crear una red de estos sitios en todo el departamento.
Sin embargo, en San Carlos, la principal atracción son los restos cerámicos de la cultura Chané. Moreno Giust logró recuperar y catalogar más de 500 objetos que guardaba en su casa, a la espera de que alguna institución gubernamental se hiciera cargo de la investigación y preservación de las piezas. Urnas funerarias, diferentes tipos de vasijas, ajuares funerarios y restos humanos se pueden ver en San Carlos.
Para el italiano, que vive hace más de 30 años en la zona, la muestra instalada no es el fin sino el principio. Reclama que ya es hora de que el Estado se interese por investigar el pasado precolombino de los llanos orientales, que de la zona andina se sabe mucho, pero de las culturas orientales muy poco. “Lo más importante sería que este museo atrajera a alguna universidad para establecer un centro de investigación y excavación”.
Mientras llegan, Giust tiene elaborado un mapa arqueológico de la zona, en el que ha identificado cada uno de los sitios de los que ha recuperado las piezas. La zona de influencia Chané es muy grande y abarca desde las orillas del río Palacios hasta San Carlos. Además, cada objeto encontrado es catalogado con claves que permitan identificar el lugar en el que fue encontrado.
“Los chanés no fueron recolectores, sino una cultura sedentaria, que conocía la agricultura y que habitaba sus aldeas por mucho tiempo”, dice el italiano, que ahora tendrá a su cargo la dirección del museo, “hasta que llegue alguien que pueda hacerse cargo de su investigación.

Las joyas de la colección

Corona de cobre: Los metales como el cobre son muy extraños en la zona, pero en una urna funeraria, Giust encontró una especie de corona de este material. En su opinión, esto podría mostrar una relación comercial entre las culturas de los llanos y del altiplano. Hay un objeto similar a una cruz que sólo ha visto en el museo de Uyuni.
Adornos líticos: Hay una serie de collares de una piedra azul, que es originaria de Chile, tanto que es la piedra oficial del país mapochino. También hay amatistas y piedras de morteros, entre otros utensilios que se han encontrado en antiguas aldeas de la zona.
Urnas funerarias: Las hay de todos los tamaños. La más grande recuperada por Giust mide 1,1 metros de diámetro.
Vasijas: La mayoría formaba parte del ajuar funerario de los entierros chanés. La mayor parte tiene forma circular. Las bases son variadas. Hay tripodales, planas y con pedestales.
Ornamentación: Es uno de los mayores tesoros. Van desde las lisas, engobadas, con figuras incisas, figuras antropomórficas, pinturas, hasta figuras geométricas realizadas con trozos de cerámica sobrepuestas sobre las vasijas.

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