A pesar del último incremento en el precio de los carburantes,
Bolivia tiene uno de los precios más bajo de la gasolina en la región, $us 30
centavos, en comparación con otros países de América Latina, solamente rebasado
por Venezuela donde el litro del combustible cuesta tres centavos de dólar por
estar subvencionado, según un estudio comparativo de la agencia de prensa
Associated Press.
Los precios más altos de gasolina los tienen Uruguay y Perú, donde el litro de
gasolina cuesta 1,14 y un dólar, respectivamente. Con los precios del diésel
sucede lo mismo, porque después de Venezuela y Colombia donde se pagan tres y 26
centavos de dólar por el litro del combustible, respectivamente; los bolivianos,
con el último incremento de carburantes llegan a pagar 32 centavos.
Los países que tienen los precios más elevados de diésel son Perú y Brasil,
donde el carburante se compra a $us 56 y 48 centavos el litro, respectivamente.
Los contrabandistas de carburantes perciben grandes ganancias, puesto que por
cada litro de gasolina y diésel que llevan hacia Perú perciben ganancias de $us
70 y 24 centavos, respectivamente.
Según el Poder Ejecutivo y el propio presidente Carlos Mesa, el alza en los
precios de los carburantes dispuesto el 30 de diciembre pasado tiene por
objetivo frenar el contrabando, ordenar la economía nacional, acabar con la
subvención estatal a los carburantes y que los precios de los mismos tengan un
equilibrio con los vigentes en el mercado internacional.
Importantes volúmenes de diésel, que aún no fueron cuantificados por la Aduana
Nacional, son desviados diariamente por el contrabando a países con los que
tenemos una extensa frontera, mientras que otra cantidad es acumulada
ilegalmente con fines especulativos.
El presidente de la Aduana Nacional, Rodrigo Ágreda, dice que se detectó la
existencia de camiones que efectúan el contrabando desde Bolivia hasta países
vecinos (Perú particularmente) y señala que las posibilidades de controlar los
volúmenes de diésel que cada motorizado transporta son difíciles, debido a que
las inspecciones se efectúan antes de que los vehículos pasen la frontera, pero
que existen informes de las Aduanas de países vecinos sobre el ingreso de ese
combustible desde Bolivia.
En criterio del presidente de la Aduana, uno de los principales componentes que
alienta el contrabando es el precio subvencionado que existe en Bolivia,
mientras que en los países vecinos ese combustible es expendido a precios
internacionales.
Asegura que se extremarán los esfuerzos para detener el contrabando y que en
casos especiales se solicitará ayuda de la Policía y las Fuerzas Armadas.
Diésel:
faltan 22 millones de litros al mes
Bolivia requiere al mes de 22 millones de litros de diésel
importado para satisfacer la totalidad de su demanda. El consumo mensual de
diésel en todo el territorio nacional alcanza a 60 millones de litros, según
datos de la Superintendencia de Hidrocarburos.
De esta cantidad, 36 millones de litros mensuales representa el aporte de la
Empresa Boliviana de Refinación (EBR) con sus plantas Gualberto Villarroel de
Valle Hermoso y refinería Guillermo Elder Bell de Santa Cruz; mientras que las
plantas de Oro Negro y RefiCruz alimentan el mercado nacional con cantidades más
modestas (2 millones de litros).
La EBR en Cochabamba procesa 23.800 barriles de crudo al día, y la refinería
Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, 16 mil barriles (un barril contiene 159
litros), haciendo un total de 49.800 barriles diarios, procedentes de los campos
petroleros del trópico de Cochabamba y el norte de Santa Cruz.
De los 23.800 barriles, Cochabamba procesa 7.440 barriles de diésel,
equivalentes al 31% de la demanda, y Santa Cruz, 4.600 barriles, es decir el 29%
de la demanda nacional. Oro Negro despacha 755 barriles, y RefiCruz, 157
barriles, según el Ministerio de Hidrocarburos.
Con la producción actual la EBR está cubriendo el 75% del mercado interno, por
lo que se ha reducido la importación de diésel.
Eeacciones
Guillermo Torres
Min. de Hidrocarburos
“La subvención del
diésel fue muy perversa, porque mientras el Gobierno trataba de abastecer el
país con producción nacional e importaciones de Venezuela, terminó reexportando
diésel a países vecinos. Hasta el 30 de diciembre pasado la situación era
insostenible para la economía nacional, ya que un país pobre como Bolivia estaba
subsidiando a países más ricos”.
Fernando Quiroga
Empresario
“El incremento de los
carburantes y la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos son necesidades
urgentes del Estado, que requiere ingresos adicionales para cubrir el déficit
fiscal. La subida de los carburantes se justifica porque no podemos seguir
viviendo una fantasía de subvención, porque da lugar al contrabando con pérdidas
muy grandes para el país”.
Pedro Cardozo
Transportista
“Es fácil para el
Gobierno dictar medidas como la subida de los carburantes, que con el pretexto
de reducir el déficit fiscal, favorece a las transnacionales del petróleo y como
siempre a costa de la economía popular. Para el pueblo es muy difícil este tipo
de políticas porque inmediatamente empieza a sentir sus efectos en el
encarecimiento del costo de vida y la canasta familiar”.