Pánico y dolor se vivieron en centros de salud y morgue
Espera. Cientos de personas se agolparon en cercanías de la morgue de El Alto
Pánico, llanto y dolor se apropiaron de los principales centros hospitalarios
de la ciudad de El Alto, donde fueron atendidos decenas de heridos del accidente
que se produjo en la localidad de Ayo Ayo, producto de una colisión entre los
buses de transporte interdepartamental, Imperial, Aroma y Dorado.
Desde las 11:00 los heridos llenaron las salas de emergencia de los hospitales
Agramont, Sagrado Corazón de Jesús y Boliviano Holandés, donde los médicos de
turno, enfermeras y auxiliares extremaron recursos para atender a los heridos.
Bandejas llenas de sangre, ropa rasgada y gritos de dolor se escuchaban en las
salas de urgencia, donde las enfermeras, munidas de inyecciones, calmantes y
sueros, limpiaban el rostro ensangrentado de las víctimas; en cambio otros eran
sometidos a radiografías de rayos x y tomografías para valorar su lesión.
El doctor Jaime Agramont, que movilizó a todo el personal, señaló que la mayoría
de los pacientes estaban estables y que se quedarían internados en el nosocomio
para una valoración final, donde uno solo presentaba gravedad. En cambio,
Beatriz Yupanqui, trabajadora social del Hospital Sagrado Corazón de Jesús,
informó de que dos personas no identificadas se encontraban en terapia intensiva
y que otra fue sometida a una operación.
En el hospital Boliviano Holandés, el doctor Rafael Machicado señaló que de los
tres pacientes atendidos, sólo uno era de gravedad.
Mientras los heridos eran atendidos, decenas de familiares continúan con la
búsqueda de sus seres queridos, preguntaban por sus nombres y el bus del que
habían sido evacuados, pero nadie le daba la razón de dónde estaban internados o
si es que éstos habían muerto y se encontraban en la morgue.
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