img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

El Deber como tu Página de Inicio

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Club de Lectores
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 08, Enero de 2005

../20050108/images/in3.jpgSegún la ONU, la catástrofe en el Índico afectó a cincuenta países


AYUDA. Soldados estadounidenses y nativos de la isla de Sumatra hacen señas a un helicóptero que trae alimentos


EFE. Ginebra

La catástrofe en el océano Índico, que ha afectado directamente a 11 países e indirectamente a otros 39, ha enseñado a la comunidad internacional la urgente necesidad de invertir más en educación y de incluir a los maremotos en los sistemas de alerta rápida para desastres naturales ya existentes.
Así lo subrayó ayer el director de la agencia internacional de la ONU para la reducción de los desastres naturales (ISRD), el venezolano Sálvano Briceño, el cual puso como ejemplo que la existencia de un sistema de alerta de huracanes en países como Cuba o México permite que cuando ocurren se salven muchas vidas.
“El fenómeno afectó a mucha más gente que la de los once países ribereños del Índico, que sufrieron el desastre directamente. Otros 39 países en desarrollo se vieron indirectamente afectados y perdieron a ciudadanos, turistas y expatriados”, dijo Briceño.
El sismo y posterior maremoto ocurrido en el Índico hace trece días ha costado la vida a más de 153.000 personas en esa región y ha dejado sin hogar a unos 5 millones.
El director del ISRD subrayó que ese desastre “nos ha hecho aprender sobre la importancia de la educación, de desarrollar sistemas de alerta temprana, de tener regulación específica para la construcción en las costas, de la colaboración regional e internacional, así como del mensaje que los medios de comunicación pueden llevar a los ciudadanos para evitar el próximo desastre”.
“Aunque los desastres suelen ser muy localizados y afectan a una región específica o a una comunidad, como ocurrió con el terremoto en la ciudad iraní de Bam, hay que recordar que los desastres no reconocen fronteras y afectan a regiones enteras, como pasó en el Caribe con los huracanes de 2003”, agregó.
Respecto a la importancia de la educación, Briceño señaló que en Tailandia se produjeron, el 26 de diciembre, dos hechos que permitieron salvar muchas vidas.
Explicó que: “Más de 1.800 personas se salvaron porque un jefe tribal reconoció que algo estaba pasando en el mar y decidió evacuar a su pueblo hacia la montaña. En Phuket, un niña inglesa de 10 años salvó a 100 turistas porque recordó que en las clases de geografía había aprendido algunas señales sobre la evolución de los tsunamis y alertó a su madre”.
“En Japón, Hawai o Cuba, los niños saben desde muy pequeños lo que son las tormentas tropicales, los ciclones o los terremotos porque están familiarizados con los fenómenos y han aprendido en las escuelas”, apuntó.
Briceño agregó que la utilización de mensajes de alerta por teléfonos móviles permitió también que otras personas se salvaran.
Asimismo se refirió a la necesidad de que los Gobiernos regulen las normas para la construcción de edificios en las zonas costeras, habitadas por unos 3.000 millones de personas en todo el mundo.
Precisó que en dos de los países afectados, como Bangladesh y Maldivas, el desastre fue menor porque ya existen normas que obligan a construir los edificios costeros en lugares elevados para evitar las consecuencias de las inundaciones por las lluvias tropicales.
“La alerta temprana salva vidas”, agregó el experto venezolano, que señaló como “un primer paso” la decisión adoptada el jueves en Yakarta por los líderes regionales de crear un sistema de alerta rápida para la zona, como ya existen en el Pacífico, en el Caribe y en el Mediterráneo.
Recordó que ya hace 15 años, las agencias de la ONU recomendaron la puesta en marcha de sistemas de ese tipo a los gobiernos del Índico, pero “no se hizo porque esos países tienen otras prioridades en zonas con enormes carencias sociales y económicas”.
Destacó la oportunidad que se presenta con la Conferencia Mundial para la Reducción de Desastres Naturales, que se celebrará en Kobe (Japón) del 18 al 22 de enero, para tratar sobre esos sistemas y para que los países los desarrollen en los próximos años.

EEUU busca limpiar su imagen bélica

El despliegue militar estadounidense en los países afectados por el sismo está siendo interpretado por medios y analistas como un intento de limpiar la imagen bélica de Washington en las naciones musulmanas, concretamente en Indonesia.
La Casa Blanca ha ofrecido $us 350 millones en ayudas de emergencia y para la reconstrucción de las naciones afectadas, y una buena parte irán al antiguo Sultanato de Aceh, al norte de la isla de Sumatra, la zona más castigada por el maremoto con casi 100.000 muertos.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, comentó el jueves en Yakarta que “por el momento” su país no comprometerá más fondos, aunque reconoció que una tragedia de tal magnitud necesitará mucha ayuda y Estados Unidos la aportará.
A este acto de generosidad económica se unió el envío a aguas del norte de Sumatra del portaaviones Abraham Lincoln, con cinco buques de guerra, una docena de helicópteros y aviones para dirigir las tareas humanitarias y el reparto de ayuda.
Se trata del mayor despliegue militar estadounidense con carácter humanitario desde la erupción del volcán Pinatubo, ocurrida en 1991 en Filipinas, y donde murieron un millar de personas y 1,8 millones fueron desplazadas.
Por cuestiones prácticas aquel despliegue estaba justificado contando con que a las faldas del Pinatubo se levantaba la base aérea estadounidense de Clark, desde donde las tropas partían hacia la guerra de Vietnam.

En la jornada

Deuda
El G7 acepta moratoria

El G7, grupo de los siete países más industrializados presidido este año por Gran Bretaña, aceptó una moratoria en el reembolso de la deuda de los países afectados por el maremoto en Asia, según un comunicado divulgado ayer. El G7 indicó que los ministros de Finanzas del grupo “acordaron dar su apoyo a la suspensión del pago de la deuda de los países afectados por los tsunamis”. El Grupo instó, asimismo, al BM y al FMI a evaluar de forma completa las necesidades financieras para la reconstrucción de las naciones azotadas.

Operaciones
Annan visita a afectados

El mayor operativo humanitario en tiempos de paz se dirigió a las remotas zonas de la provincia de Aceh en Indonesia, mientras médicos y soldados aceleraban sus esfuerzos por mantener vivos a los sobrevivientes del maremoto. Un día después de una cumbre de emergencia en Yakarta, el secretario de la ONU, Kofi Annan, y el jefe del BM, James Wolfensohn, realizaron una gira por la provincia del norte de la isla de Sumatra, la región más afectada por el tsunami.

Tráfico
Se aprovechan de huérfanos

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) dijo ayer que confirmó un caso de tráfico de niños huérfanos o separados de sus padres en Indonesia, tras el tsunami que mató a más de 153.000 personas. Los informes de niños robados empezaron a conocerse poco después de que las olas gigantescas arrasaran 13 naciones con costas en el Índico, y dejaron más de un millón de personas heridas y sin hogares. El reporte de Unicef es el primer caso que se confirma.

Fallecidos
Cifra continúa aumentando

El listón de las 150.000 víctimas mortales del maremoto del pasado 26 de diciembre en las costas asiáticas del sur y sureste fue superado ayer con 153.000 muertos, según un balance provisional. Este agravamiento del balance de muertos confirmados proviene esencialmente de una nueva cifra de víctimas en Indonesia, donde un responsable del Ministerio de Asuntos Sociales anunció que han perecido al menos 101.318 personas. Indonesia había señalado hasta el momento 94.200 muertos.

< Anterior ^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2004, El Deber. Todos los derechos reservados.