Cruceños se acostumbran
a viajar en
la carrocería
Parada. Los vehículos de transporte se detienen al frente de la ex terminal de buses. Los pasajeros ya reconocen el sitio
Erick Ortega
A la señora Martha López no le gusta viajar de pie sobre las carrocerías de
los vehículos; sin embargo, tras dos días de penurias ya llegó a acostumbrarse.
“Es incómodo ir encima de las camionetas, con tanta gente cerca y con el sol que
pela”, dice la mujer, mientras espera al frente de la ex terminal de buses la
llegada de una camioneta que la lleve de vuelta a la Villa Primero de Mayo.
Como ella, la gente que vive en la capital cruceña asimiló la idea de
transportarse en movilidades privadas y no depender de los microbuses. Pese a
que la carrera cuesta Bs 2, la misma cifra que proponen cobrar los choferes del
transporte público, ellos no quieren dar el brazo a torcer a los
transportistas.“Pueden subir hasta 20 centavos, pero 50 es mucho”, comenta la
señora López antes de subirse a la carrocería de una camioneta.
Desde que empezó el paro de los choferes, hace tres días, la esquina de las
avenidas Omar Chávez y Cañoto se han convertido en parada pública. Allí también
se generan nuevas fuentes de empleo.
Sudoroso y con la camisa abierta, el chofer Humberto Landívar cuenta que realiza
unos seis viajes diarios hacia la Villa Primero de Mayo. Antes del paro, él se
dedicaba al comercio. Viajaba en su Datsun modelo 88 transportando carne seca;
ahora lleva a unos 15 pasajeros por Bs 2, en cada viaje.
El chofer expresa que no trabaja todo el día y comenta que sólo está cuando hay
más afluencia de gente; antes de las 9:00, al mediodía y después de las 18:00.
Afirma que gana alrededor de Bs 80 por jornada y, aunque no lo afirma
abiertamente, es uno de los beneficiados por el paro del transporte público.
Además de los conductores privados que desempolvaron sus camionetas y les dieron
un uso diferente, otro grupo de personas se dedica a una nueva labor. Se trata
de 15 niños que limpiaban las ventanas de los vehículos cerca al mercado La
Ramada.
“Antes limpiaba los vidrios, ahora limpio y además anuncio”, cuenta David Ruíz
Arancibia, luego agita un trapo oscuro y grita: “¡La villa, la villa!”.
La nueva actividad del niño, de 13 años, le reporta unos Bs 20 diarios, casi el
doble de lo que antes conseguía.
En el mercado Los Pozos también se consolidó una nueva parada de transporte.
Desde allí los vehículos parten hacia el Plan Tres Mil y los mercados Mutualista
y La Ramada.
Los pasajeros tienen las mismas quejas, están incómodos por el viaje sobre las
carrocerías.
Sin embargo, la señora Carmen Moreno se queja por el calor. Ella viaja en la
cabina del vehículo y lamenta su situación. “Qué se puede hacer, hay que
aguantar nomás”, dice antes de que la movilidad la transporte hacia la Villa
Primero de Mayo.
Visiblemente molesto, Román Humérez protesta en la parada de Los Pozos: “Los que
son dueños de estos autos son los mismos que tienen micros y ahora los guardaron
en sus garajes”.
Algunos propietarios de los automotores optaron por seguir la ruta de los micros
y llevan letreros en los que anuncian su ruta. Por ejemplo, Irineo Machaca,
colocó el número 57 en el vidrio delantero de su camioneta Toyota, modelo 85.
Alrededor del segundo anillo también hay diferentes vehículos que colocaron los
letreros de ‘vueltero’ en sus coches, que siguen la ruta de la línea 72.
Liberan a los acusados de daños a sede
Las tres personas que estaban retenidas en la PTJ por los destrozos
ocasionados en el Sindicato de Transportes Santa Cruz, salieron con libertad
irrestricta luego de la audiencia que se realizó ayer en el juzgado octavo de
instrucción cautelar.
El encuentro no duró más de 50 minutos y el fiscal Osman Arias no pudo
establecer la culpabilidad de los acusados, pese a que recordó que los imputados
fueron detenidos por efectivos de la Policía cuando éstos tenían palos y piedras
en las manos.
A las 18:00 del 5 de enero, una muchedumbre atacó con piedras, palos y cohetes
la Federación de Transportistas “16 de Noviembre” y luego se dirigieron al
Sindicato de Transportes Santa Cruz. En ambos sitios ocasionaron destrozos a los
inmuebles.
Ayer, como medida de protesta por estos hechos vandálicos, seis micros
recorrieron la avenida Grigotá, entre el tercer y segundo anillos, bloqueando
toda la calzada. Los vehículos avanzaron lentamente y dieron una vuelta por el
Chiriguano. Posteriormente se dispersaron, mientras que los efectivos de la
Policía escoltaron a los vehículos.
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