Ayuda para Hogar
Teresa de los Andes
GESTO. Un lote de artículos alimenticios diversos, más cuatro canastones navideños, obsequió nuestro director a un hogar de niños
Lo que pueden el amor y la fe está maravillosamente expresado en el hogar
Teresa de los Andes que, en la actualidad, cobija a 150 niños y adolescentes que
pueden considerarse como los más infortunados del mundo puesto que padecen de
enfermedades terminales irreversibles, en su mayoría han sido abandonados por
sus familiares y su incapacidad es prácticamente total. Sin embargo, el amor y
la fe que rodean a esos infortunados, hacen realmente milagros a través de
alguno, -el pequeño Paúl Durán-, que pinta con exquisito gusto, otros que
realizan diversos trabajos manuales y casi todos que se aplican a labores de
limpieza, de jardinería y de cuidado de la granja que les sirve de cálido hogar.
Enternece al visitante encontrar a esos niños y adolescentes ocupados en alguna
cosa y, en cierto modo, expresando la alegría de vivir.
El hogar Teresa de los Andes instalado en Cotoca y con sus 150 internos, está a
cargo del hermano Alirio Henao, de nacionalidad colombiana, a quien acompaña
otro religioso boliviano de su misma orden. Cuenta el hogar con una planta de
médicos especialistas para la atención de los internos, además de profesores que
enseñan pintura, música y otras disciplinas, y el personal de vigilancia y
servicio. Hasta allí llegó ayer nuestro director Pedro Rivero Mercado, con un
lote de productos alimenticios, aceite comestible, arroz, azúcar, fideos,
harina, Toddy y otros, más cuatro canastones navideños que dejó en calidads de
donativo.
El director, desde hace años, hace entregas parecidas, además de que,
económicamente, apoya a esa hermosa casa que rebosa de amor y de fe.
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