El actor George Cloone comanda otra gran estafa
Edad. A sus 43 años fue motivo de burla el que una fan creyera que tenía 50. Soderbergh incluyó la anécdota en el filme
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George Clooney habla de la ‘divertida’ reunión de amigos que fue el rodaje en
Europa de La nueva gran estafa. Y quiere dejar en claro una cosa: que no está,
hoy, en el ocaso de su vida. En La nueva gran estafa George Clooney retoma su
papel de Danny Ocean, el distinguido ladrón que, en La gran estafa, de 2001,
organizó una banda para asaltar un casino de Las Vegas.
La banda vuelve a reunirse en este filme con el objetivo de dar una serie de
golpes en Europa. En una escena, los amigos de Ocean hablan sobre la edad de su
jefe y llegan a la conclusión de que debe andar por los 50, casi una década más
de la edad de Clooney. Éste, que cumplió 43 años en mayo pasado, dice que en la
escena el arte imita a la vida.
"Me pasó de verdad, y por eso está en la película, dice. Estaba en Italia con
(el director) Steven Soderbergh y algunos integrantes del elenco, cuando una
mujer joven me preguntó cuántos años tenía. Estúpidamente, le pregunté lo que
uno nunca debería preguntar: 'Y bueno, ¿cuántos años me da?' Dijo que me daba
50. Creo que la cara me delató cuando le respondí: '¿Le parece que tengo 50?'. Y
ella trató de corregirse y volvió a preguntar: '¿Cincuenta y uno?' A Steven, la
reacción de los dos le pareció tan graciosa que tuvo que ponerla en la
película." Durante toda la charla con la prensa de los actores de La nueva gran
estafa, Don Cheadle y Matt Damon, que son parte del elenco de la película,
siguieron cargando a Clooney con su edad, su pelo cada vez más gris y los 15
kilos que subió para interpretar al ex oficial de la CIA Robert Baer en Syriana,
de Stephen Gaghan, que filmó después de La nueva gran...
"Lamentablemente, subir de peso no fue tan difícil, dice Clooney. Filmábamos en
lugares de Oriente Medio donde no era conveniente salir salvo para filmar, así
que Matt (Damon) y yo nos quedábamos dentro comiendo montones de pastas."
Mientras los periodistas trataban de elogiar a Clooney por cambiar su aspecto de
manera drástica para interpretar un personaje, intervino Damon. "No fue lo mismo
que cuando Gwyneth Paltrow se puso el traje de gorda para Amor ciego y nadie la
reconocía, explica Damon. George seguía siendo George: sólo que gordo y de unos
50 años..."
Clooney dice que engordar "fue bueno para la película y me alegro de haberlo
hecho, pero nunca volvería a hacerlo. Todavía estoy tratando de bajar los
últimos kilos. Es difícil hacerlo y no es bueno para el cuerpo". Eso sí: no está
de acuerdo con Damon en que el aumento de peso no lo cambió mucho. "Lo más
interesante del proceso fue que era menos reconocible y ésa es una situación
bastante excepcional para mí en estos momentos."
Clooney está en guerra con los paparazzi europeos desde que compró una propiedad
en la exclusiva zona del Lago di Como en Italia.
"Me encanta mi casa de Italia y el tiempo que paso allí, expresa Clooney. Italia
es un país que me gusta muchísimo. Crecí en Kentucky, de modo que, de joven, no
viajaba mucho. En estos últimos años he descubierto muchas cosas de Europa."
Fue en Italia donde se incubó la idea de hacer una segunda parte de La gran
estafa. "No empezamos la primera con la idea de hacer una segunda parte”, dice
Clooney. La idea surgió de manera orgánica". Clooney explica que él, Soderbergh
y varios miembros del elenco se encontraban en Roma haciendo una gira de prensa
para La gran estafa. "Steven nunca había estado en Italia y quedó impactado,
dice Clooney. Nos sentamos en un restaurante y Steven anunció que se le había
ocurrido una idea para una secuela que nos traería a todos a Italia."
Clooney aclara que, por lo común, no le gustan las segundas partes. "Las
segundas partes en general arruinan la primera película porque los guionistas y
el director tratan de tomar todas las cosas que funcionaron bien y repetirlas."
Lo que a Clooney y los otros miembros del elenco les interesó de la idea de
Soderbergh era que el director "quería mezclar todo y colocar a los personajes
en una actitud totalmente diferente".
En La nueva gran estafa, la banda se ve obligada a cometer una serie de atracos
para devolver el dinero que robaron en Las Vegas porque sus vidas están en
peligro.
"En una buena película sobre robos, éstos son lo menos importante, declara
Clooney. En la primera no fue el robo al casino sino la camaradería entre los
miembros de la banda lo que atrapó al público."
"Centrarse en los personajes fue lo que hizo de Un romance peligroso una
película tan atractiva, y de El nombre del juego un monumental éxito. Es lo que
buscamos otra vez con esta película".
La gente ya pregunta si existe el proyecto de hacer una tercera parte.
Después de bromear con que será un musical, Clooney señala: "La única razón de
que hiciéramos la segunda es que Steven dijo que tenía una muy buena idea y que
(el productor) Jerry Weintraub estaba dispuesto a armar todo de nuevo. Estas
películas son muy divertidas para el reparto. Pero para Jerry y Steven son una
pila de trabajo."
Clooney recuerda que, en Italia, el elenco "empezaba a trabajar a una hora
cómoda. Trabajábamos ocho o nueve horas y después nos íbamos al restaurante y el
bar especial que Jerry había instalado en la terraza del hotel. Nos pasábamos
toda la noche tomando, comiendo y riéndonos."
La nueva gran estafa, con un presupuesto de $us 115 millones, tiene que competir
con un antecedente importante. La primera parte, que costó $us 85 millones, tuvo
una ganancia mundial en cines de $us 450 millones antes de recaudar otros 400 en
DVD, videos y ventas para televisión. ¿Podrá estar a la altura de ese robo?
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